|
Breve esbozo del Imperio Sassánida bajo el reinado de Cósroes I (Khusrau Anurshirwhan) Las fuentes clásicas habituales (las que se pueden encontrar en España), nos son del todo insuficientes para tratar de explicar este periodo de la historia de Persia, acudo pues también a las colecciones: Los Orígenes del Hombre, El resurgimiento del Irán -II parte-, de Time Life; a la -Historia de las Civilizaciones-, de la editorial Labor; al libro -Asia Central-, de Archaeologia mvndi; y a los pequeños, pero magníficos, libros de la Historia Universal -Siglo XXI-. para que me ayuden a desentrañar algunas de las muchas lagunas que todavía tengo acerca de esta época. La imprescindibles fuentes árabes como Firdawsi o al-Tabari no puedo por el momento consultarlas, me contento por ahora con los trabajos antes mencionados que les utilizan como fuentes de referencia aunque, dejando por sentado, que sin estos dos autores, y otros menores bizantinos, como Menandro Protector, es muy difícil reproducir fielmente todo lo que se sabe acerca de este personaje. Satrapa1 |
|
El estado que heredaba Cósroes I de manos de su padre, el rey Cabades, no era, en absoluto, lo que cabria esperarse de la apariencia externa con la que nos aparece en los escritos romanos. El Imperio, pese a su aparente fortaleza militar, padece una serie de graves desarreglos estructurales, problemas a los que Cabades trato de hacer frente con medidas de desigual resultado, pero que al llegar Cósroes al trono parece que exigían una respuesta definitiva. EL MAZDEISMO Durante la etapa que precedió al reinado de Cósroes I, Persia (y por extensión el Imperio), se vio gravemente sacudida por una serie de problemas que durante largos decenios lastraron su desarrollo y florecimiento. Por un lado la persistente amenaza e intervención de los Heftalitas. Como fechas clave de este periodo se señalan la de la derrota y captura del rey persa Peroz, en el año 467, tras la que coincidió la más larga sequía que se recuerda en la historia Persa. Tambien la del año 484, en la que de nuevo Peroz desafío a los heftalitas encontrando finalmente la muerte, pero esta vez la historia romana nos dejo el relato de la batalla en la que el rey sasánida y lo mas florido de su caballería pesada fueron totalmente aniquilados por su astuto enemigo.
A partir de la derrota y muerte de Peroz, los sasánidas se vieron obligados a pagar un tributo anual a los heftalitas, y para mas inri, al vacío de poder creado con la muerte del rey se unió el enfrentamiento entre la nobleza persa, que condujo a una larga etapa de inestabilidad en la que el rey sasánida no pudo sentirse nunca seguro en el trono. Así las cosas, con la nobleza enfrentada entre si, el pueblo sufriendo las consecuencias de la larga sequía, el país obligado a abonar anualmente un gravoso tributo a los heftalitas y el rey sin capacidad para volcarse en la reorganización del estado, un oscuro personaje venido, parece ser, del zoroastrismo, asumió la figura del profeta revelado que venia a acabar con los males de la tierra. Se llamaba Mazdak, y su doctrina, profundamente revolucionaria, vino a denominarse mazdeismo. Ofrecía Mazdak a la plebe, a la gente sencilla, respuestas, soluciones a los problemas latentes que atenazaban la vida de los habitantes mas humildes del imperio. Se aferraba Mazdak por un lado a la no violencia, reflejo sin duda de unos tiempos de sangrientos enfrentamientos internos entre las diferentes facciones de la nobleza persa. Para combatir la pobreza, como esperanza para el desesperado, Mazdak ofrecía lo que algunos se atreven a denominas precomunismo (por llamarlo de alguna manera), hacia hincapié en la repartición de los bienes igualitariamente (y por bienes se entendía también a las esposas). Todos los hombres, y eso era importante, eran considerados, en principio, iguales entre si, desafío directo a la altiva y opresiva nobleza.
En cuanto a Mazdak, probablemente, el regreso de Cabades supuso también el último impulso para su movimiento. A la larga, una doctrina tan abierta y moldeable no podía por menos que producir una serie de excesos que llevaron finalmente al enfrentamiento con la corona. Parece ser que, alarmado por el poder e influencia que ostentaba ya Mazdak, Cabades maniobro ahora contra él apoyandose en el clero zoroastriano (los mobadan, los magos de las fuentes romanas). Coincidió por aquellos tiempos el comienzo de otra gran sequía, el pueblo se atemorizo temiendo una nueva hambruna como la sufrida pocos años atrás y la tensión fue encauzada entonces por Mazdak, que animo a sus seguidores a que asaltasen los silos propiedad de las grandes familias. La aristocracia cerro filas alrededor del hijo de Cabades, Cósroes I, del que se conocía su profunda repulsa hacia este movimiento. El príncipe reunió, con la excusa de apadrinar una reunión en la que tratar sobre este problema, a todas las partes en disputa, sobre todo al propio Mazdak y a sus discípulos mas influyentes, una vez reunidos les prendió y, parece que literalmente, los enterró con vida en una fosa cavada a tal efecto en el jardín de palacio. Una vez terminado con el problema representado por la nobleza, los reyes persas ya no sintieron la necesidad de mantener su alianza con un movimiento, el mazdeismo, que se había enquistado fuertemente en el organismo estatal hasta el punto, se dice también, de llegar a amenazar la propia sucesión imperial, hecho este que parece que convirtio definitivamente al heredero legitimo, Cósroes, en un decidido y encarnizado enemigo de Mazdak.
EL REINADO DE CÓSROES I. mapa del Imperio Sasánida Ya durante el reinado de Cabades, se realizaron parte de las reformas necesarias para devolver al maltrecho reino un poco de estabilidad, sobre todo económica, y me refiero con ello a las típicas reformas fiscales y administrativas que se suelen tomar tras ciertas etapas de anarquía o desgobierno. Parece difícil señalar la autoría de esta o aquella media administrativa, que pudo ser tomada bien por Cabades o bien por su hijo, lo cierto es que en esta época de transición, el estado fue remodelado en profundidad. Había que volver, ademas, a las costumbre premazdeistas, pues ahora los valores aparecían en muchas ocasión subvertidos. Las desviaciones lógicas de una doctrina como la de Mazdak habían creado, por lo que se puede apreciar, innumerables abusos, señalandose entre ellos el terrible destino que le había sido reservado a la mujer, que se nos aparece ahora como un simple objeto de deseo y que, por esa especie de doctrina igualitaria, debía ser compartida por todos los hombres. Cósroes devolvió muchas esposas "robadas" a sus legítimos maridos, y obligo a muchos hombres a contraer matrimonio con las muchachas a las que habían violado siguiendo a su manera la idea de que las mismas debían ser propiedad comunal. En cuanto a las tierras, al reparto de tierras predicado por Mazdak, también había conducido, según las fuentes, a una difícil situación en la que, y eso parece que era lo importante, muchas parcelas que eran explotadas quedaban al margen de la tributación al resultar muy difícil apuntar hacia su verdadero propietario. Así pues se llevo adelante un cierto reordenamiento en la propiedad de las tierras que permanecían en este limbo legal, siendo devueltas entonces unas a sus legítimos propietarios y otras, probablemente, reconocidas a los nuevos colonos.
Con esta base fiscal, el rey pudo disponer de recursos iniciales suficientes para afrontar la segunda y más importante parte de su plan, acabar con la influencia de los grandes nobles. Una vez que se aseguro un excedente monetario (3), Cósroes se acerco al grupo de la nobleza mas bajo y con menos recursos. El rey suministraría a estos las armas y caballos necesarios para que pudiesen acudir a la guerra en perfectas condiciones (5), Cósroes quería, y de hecho así fue, crear una base militar, los dihqans (2), afín solo a la corona alejandose un tanto de la dependencia usual que se tenia de las huestes reunidas por los grandes del imperio. Esta reforma militar fue decisiva tanto a la hora de restablecer el maltrecho poder del imperio sasánida (gracias a la eficacia demostrada por estos nuevos elementos), como para devolver a las grandes familias al lugar subordinado que, según la corona, les correspondía. El Gran Visir, el principal representante del poder de los grandes nobles, fue ahora eliminado o su poder seriamente cercenado, era el fin de una larga etapa de desestabilización, una época en que el imperio se había visto seriamente atenazado por los peligros externos e internos, ahora, por primera vez en manos firmes, el Imperio Sasánida reemprendería la senda que, bajo nuestro Cósroes I, le llevaría a su mayor esplendor. |
|
Cósroes I reformo decisivamente la organización territorial, militar, del imperio. Probablemente a imagen y semejanza de los romanos agrupo las provincias en cuatro grandes regiones que podríamos denominar, a la romana, diócesis, y a cargo de cada una un general (spahbad) encargado de su defensa. El objetivo de esta revolucionaria decisión seria doble, por un lado mejorar, al descentralizarla, la defensa de las frontera, que como vemos en el mapa se encuentran orientadas hacia cuatro sectores: el este, el mas importante, confrontado a sus grandes enemigos, los heftalitas. El norte, defensa del Cáucaso, es decir, evitar la infiltración de las tribus sarmatas del otro lado de la cordillera. El oeste, orientada hacia los romanos, en calma desde hacia años y, por ultimo, la retaguardia, el Golfo Pérsico y todo lo relacionado con las rutas comerciales y posesiones al otro lado del mismo. El otro gran objetivo de Cósroes al dividir el ejercito en cuatro grupos independientes, es la de eliminar de un golpe todo rastro de la antigua preponderancia del que se ha dado en denominar Gran Visir, que perdía así cualquier control sobre el ejercito, más si ahora, tras las reformas paralelas emprendidas por el rey, el núcleo central de las fuerzas persas pasaba a ser esa nueva clase de nobles que dependían enteramente del estado (del rey), y al que servirían con devoción. Un hecho original se aprecia durante este periodo. El asentamiento de tribus barbaras en ciertas áreas fronterizas para utilizarlas en la defensa de las mismas, movimiento que delata la debilidad en que debían encontrarse por entonces las fuerzas sasánidas, quizás con demasiadas tareas que atender para los pocos recursos, sobre todo monetarios, que en principio disponía la corona. Dada la tendencia expansionista del estado, Cósroes diseño una estrategia similar a la utilizada durante el bajo imperio romano, es decir, una defensa del perímetro territorial del estado persa (12). Y también, al igual que les ocurrió a los romanos, cuando los atacantes, en este caso los árabes, mas de 100 años después, rebasaron las primeras lineas de defensa, se encontraron, y se asombraron, de que no existiesen apenas posiciones defensivas en el interior un imperio que cayo irremisiblemente en sus manos tras una extraordinariamente corta campaña militar. |
|
LA EXPANSIÓN MILITAR No hubo contemplaciones en su enfrentamiento con Roma. Pese a las dificultades internas por las que tuvo que pasar su padre, la iniciativa en las diferentes guerras con Roma la llevaban siempre los sasánidas, con Cósroes este hecho no solo no será diferente, si no mucho mas acentuado. El principal objetivo del rey persa en esta nueva etapa no es conseguir ganancias territoriales, si no riquezas, de las que esta muy necesitado obligado como esta a mantener el ritmo de las reformas implantadas en su estado. Los primeros ataques de Cósroes contra las defensas romanas se hacen esperar. El rey persa esta volcado en la reorganización del imperio y todos sus recursos dirigidos en esta dirección. Una vez que, imaginamos, se siente con fuerzas para desafiar al imperio rival, desata una serie de devastadores ataques que colocan a los romanos en una difícil situación. Por que Cósroes se vuelve contra los romanos y no contra los Heftalitas, que son, en ese momento, su principal enemigo?, podemos suponer que porque, primero, los romanos son mucho mas vulnerables y, segundo, la atracción que genera el inmenso botín que se puede obtener en las ricas provincias romanas sin, digamos, apenas riesgos. Durante esta primera etapa lanza el rey persa tres ataques contra la frontera romana, el primero es una devastadora incursión que le lleva hasta la propia Antioquía, el botín es incalculable, así como el numero de prisioneros, que ubicara en una ciudad de nueva construcción cerca de Ctesifonte. La segunda invasión le lleva hasta Lazica, región que, harta de los abusos de los administradores romanos, ha decidido cambiar de bando. El tercer ataque le lleva de nuevo hasta Siria, en donde, y gracias a Belisario, no consigue ninguna victoria de relevancia, aunque tampoco es atacado o rechazado por los romanos.
LA FRONTERA ORIENTAL En el año 552 Cósroes decide dejar de pagar a los heftalitas el habitual tributo, en el 557, y suponemos que garantizandose antes el concurso de una nueva potencia llegada del centro de Asia (tribus de origen turco) decide lanzar una guerra total en la que, por fin, los odiados heftalitas son totalmente aplastados (4), repartiendose entonces con sus aliados turcos todo el extenso territorio del antaño temido vecino. La frontera persa avanza así, en esta etapa, hasta el río Oxus. No faltaran mas adelante los enfrentamientos con los turcos, que hacia el final del reinado de Cósroes serán de gran intensidad (los turcos serán derrotados contundentemente durante el reinado de su hijo), hay registrada una embajada turca en Constantinopla en el año 568, buscando la alianza con los romanos contra el enemigo común persa.
Finalmente, adoptara Cósroes la costumbre de asentar en lugares amenazados de la frontera, tribus enteras de aliados nómadas, esta maniobra, parece que sentara escuela y será imitada mas adelante por sus sucesores musulmanes. LA FRONTERA SUR Alarmado Cósroes por las maniobras de Justiniano en el área del Mar Rojo-Arabia (ver: La frontera oriental bizantina) intervendrá también en esta zona, los intereses comerciales, mas que los puramente militares, son de muchísima importancia para los Sasánidas, que no pueden permitir ni por asomo que los romanos se atrevan a extender su influencia hacia las rutas comerciales con la India. Fruto de este contraataque persa es el establecimiento de una base naval permanente en Aden, Yemen, justo a la salida del Mar Rojo, así como la sumisión de gran parte de la costa arábiga en su cara sudoriental. Según los escritos del al-Tabari, Cósroes, reclamado por uno de los dos bandos en que se dividía en esos momentos el Yemen (año +/- 575), armo una flota de 8 navíos de guerra transportando a bordo 800 soldados y al frente de ellos un general llamado Vahrez. Tras su desembarco en el actual Yemen, derrotan al general aksumita Masruk y entronizan a un tal Sayf b. Dhu Yazan, el territorio pasa a convertirse así en un protectorado sasánida, Samaran, pero son necesarios aun muchos combates (Vahrez recibirá numerosos refuerzos) para que la posición persa en esta zona de Arabia sea asegurada. Vahrez se convertirá en el primer gobernador de la guarnición de Aden, escudo del protectorado con los que los Sasánidas se mantendrán, hasta la llegada del islam, en el sur de Arabia (6). Por lo demás, los territorios Sasánidas, preocupados en controlar las rutas comerciales con la India, se habían extendido desde mucho tiempo atrás por toda la costa indica, hasta la propia India, en donde ya, un siglo antes, bajo el reinado de Bahram V, los persas habían puesto pie, al recibir el rey, como dote por casarse con una princesa local, el puerto de Dainbul. |
|
SEGUNDA ETAPA DE LOS ENFRENTAMIENTOS CON LOS ROMANOS No puede existir ninguna duda de la superioridad militar persa durante, al menos, todo este siglo. Por las razones que sean, los persas mantienen siempre la iniciativa en los diferentes enfrentamientos habidos con los romanos, que los habrá, y muchos, preámbulo de la gran hecatombe del siglo VII. Si bien el reinado de Cósroes había comenzado con una necesitada tregua, la vulnero cuando ya se considero preparado para comenzar su enfrentamiento personal con los romanos. La excusa utilizada para romper las hostilidades con Justiniano fue aducir las maniobras diplomáticas bizantinas (ver mapa) como un abierto cassus belli. El ataque persa, primavera del 540, de un atrevimiento inusitado, le llevo, siguiendo el curso exterior del Eufrates, hasta Siria. La primera ciudad romana atacada por los persas fue Sura, conquistada a traicion y destruida totalmente por haberle puesto, en principio, una férrea resistencia, doce mil fueron los cautivos por los que Cósroes pidió un rescate (el obispo de Sergiopólis se comprometió a abonar la cifra en el plazo de un año, cosa que incumplió) y, ante el compromiso romano del pago del mismo, los dejo libres. El tiempo perdido ante Sura, permitió a Buces, comandante transitorio de la frontera oriental (en tanto en cuanto llegaba Belisario, remitido por el emperador) preparar ciertas medidas defensivas. TambiénJustiniano, alarmado, envió a las primeras de cambio a su sobrino Germano con una escolta de 300 hombres a Antioquía, con la misión de supervisar el estado de sus defensas en previsión de que el avance persa les llevase frente a sus murallas. No quedo satisfecho Germano de su visita, pudo detectar un punto débil en el perímetro amurallado y, para su desazón, los arquitectos le informaron que no podría resolverse el problema en el poco tiempo que tenían. Reunidos los dirigentes de la ciudad junto con el enviado de Justiniano, resolvieron, para tratar de evitar el peligro, ofrecer a Cósroes una compensación económica a cambio de su renuncia de avanzar sobre la ciudad y territorio de Antioquía. Ocurrió entonces todo lo contrario a lo que los romanos pretendían.Cósroes, interpreto el ofrecimiento como lo que era, una muestra de debilidad, así que, ahora mas que nunca, se decidió a llevar adelante sus fuerzas contra la capital Siria (7). Durante su camino hacia Antioquía., Cósroes obtuvo algunos fuertes rescates de las ciudades que sobrepasaba, todo con tal de no ser atacados por el persa. De esta forma Hierapolis se salvo a cambio de una fuerte contribución en oro, pero Beroea, que no disponía del rescate solicitado por el persa, fue atacada. La guarnición, junto con la población, se retiro a la ciudadela desde donde hicieron frente con éxito a los asaltantes. Finalmente se avino Cósroes a dejarlos marchar indemnes (probablemente por no perder mas tiempo) cosa que cumplió. La mayor parte de los soldados de la guarnición, a los que se debía varios meses de soldada, se paso a los persas.
Fin del artículo.
|
|
|