Breve esbozo del Imperio Sassánida bajo el reinado de Cósroes I (Khusrau Anurshirwhan)

Las fuentes clásicas habituales (las que se pueden encontrar en España), nos son del todo insuficientes para tratar de explicar este periodo de la historia de Persia, acudo pues también a las colecciones: Los Orígenes del Hombre, El resurgimiento del Irán -II parte-, de Time Life; a la -Historia de las Civilizaciones-, de la editorial Labor; al libro -Asia Central-, de Archaeologia mvndi; y a los pequeños, pero magníficos, libros de la Historia Universal -Siglo XXI-. para que me ayuden a desentrañar algunas de las muchas lagunas que todavía tengo acerca de esta época.

La imprescindibles fuentes árabes como Firdawsi o al-Tabari no puedo por el momento consultarlas, me contento por ahora con los trabajos antes mencionados que les utilizan como fuentes de referencia aunque, dejando por sentado, que sin estos dos autores, y otros menores bizantinos, como Menandro Protector, es muy difícil reproducir fielmente todo lo que se sabe acerca de este personaje.

Satrapa1

 

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El estado que heredaba Cósroes I de manos de su padre, el rey Cabades, no era, en absoluto, lo que cabria esperarse de la apariencia externa con la que nos aparece en los escritos romanos. El Imperio, pese a su aparente fortaleza militar, padece una serie de graves desarreglos estructurales, problemas a los que Cabades trato de hacer frente con medidas de desigual resultado, pero que al llegar Cósroes al trono parece que exigían una respuesta definitiva.

EL MAZDEISMO

Durante la etapa que precedió al reinado de Cósroes I, Persia (y por extensión el Imperio), se vio gravemente sacudida por una serie de problemas que durante largos decenios lastraron su desarrollo y florecimiento.

Por un lado la persistente amenaza e intervención de los Heftalitas. Como fechas clave de este periodo se señalan la de la derrota y captura del rey persa Peroz, en el año 467, tras la que coincidió la más larga sequía que se recuerda en la historia Persa. Tambien la del año 484, en la que de nuevo Peroz desafío a los heftalitas encontrando finalmente la muerte, pero esta vez la historia romana nos dejo el relato de la batalla en la que el rey sasánida y lo mas florido de su caballería pesada fueron totalmente aniquilados por su astuto enemigo.

caballeria pesada sassanida

Decidido a terminar de una vez con la amenaza representada por los heftalitas, el rey persa se dirigió con un poderoso ejercito hacia la frontera entre ambas potencias. El rey heftalita espero tranquilamente a Peroz dentro de su territorio, en donde preparo a conciencia el campo de batalla en donde ambos se enfrentarían. Ordeno cavar entonces una profunda y extensa fosa que cubriese la totalidad del frente de batalla, tan solo dejo un pequeño corredor por donde poder mover algunas unidades. Luego toda la obra se cubrió para ocultarla, dejando entonces al otro lado de los fosos a una unidad de caballería ligera con la orden de atraer a los persas a la batalla. El ejercito persa llego al lugar sin advertir la celada que se les preparaba, cayeron entonces en la trampa y se dejaron atraer al combate por la caballería ligera de su enemigo. Peroz, al frente de la flor y nata de la caballería pesada persa cargo a lo largo de la linea de batalla contra las posiciones heftalitas. La caballería ligera de los hunos se retiro ahora por el estrecho corredor que se había dejado a posta entre los fosos precisamente con esta intención. Cuando los jinetes sasánidas llegaron hasta el oculto obstáculo cayeron sin remisión dentro del foso, y era tal el empuje de los que venían detrás de los primeros que todos, o prácticamente todos, dieron de bruces con la trinchera. La matanza fue terrible, el propio rey murió en la empresa y la nación, los persas, abandonaron toda idea de combatir contra sus odiados vecinos durante casi 50 años.

A partir de la derrota y muerte de Peroz, los sasánidas se vieron obligados a pagar un tributo anual a los heftalitas, y para mas inri, al vacío de poder creado con la muerte del rey se unió el enfrentamiento entre la nobleza persa, que condujo a una larga etapa de inestabilidad en la que el rey sasánida no pudo sentirse nunca seguro en el trono. Así las cosas, con la nobleza enfrentada entre si, el pueblo sufriendo las consecuencias de la larga sequía, el país obligado a abonar anualmente un gravoso tributo a los heftalitas y el rey sin capacidad para volcarse en la reorganización del estado, un oscuro personaje venido, parece ser, del zoroastrismo, asumió la figura del profeta revelado que venia a acabar con los males de la tierra. Se llamaba Mazdak, y su doctrina, profundamente revolucionaria, vino a denominarse mazdeismo.

Ofrecía Mazdak a la plebe, a la gente sencilla, respuestas, soluciones a los problemas latentes que atenazaban la vida de los habitantes mas humildes del imperio. Se aferraba Mazdak por un lado a la no violencia, reflejo sin duda de unos tiempos de sangrientos enfrentamientos internos entre las diferentes facciones de la nobleza persa. Para combatir la pobreza, como esperanza para el desesperado, Mazdak ofrecía lo que algunos se atreven a denominas precomunismo (por llamarlo de alguna manera), hacia hincapié en la repartición de los bienes igualitariamente (y por bienes se entendía también a las esposas). Todos los hombres, y eso era importante, eran considerados, en principio, iguales entre si, desafío directo a la altiva y opresiva nobleza.

GANZAK

La impresionante Ciudad del Fuego de los Guerreros, Ganzak. La ciudad-templo fue destruida por el emperador bizantino Heraclio en el 624. -enlace-

Es fácil deducir por lo que sucedió después, que los mazdeistas ganaron rápidamente apoyo popular, la doctrina se difundió con rapidez y con la fuerza que da la desesperación en la que se encontraba sumida la mayor parte de la gente del pueblo. Los intereses de la aristocracia (ashraf) y la iglesia oficial, el zoroastrismo, debieron recibir un duro golpe por parte de esta masa de seguidores siendo probable, pese a la manida no violencia, que corriese la sangre a borbotones. Cabades, el rey, y padre de Cósroes, debió entonces acercarse a este movimiento, por que no?, debió pensar, aliarse con este poderoso grupo de presión en contra de los recalcitrantes nobles. Fruto de esta especie de alianza y de sus consecuencias es el derrocamiento de Cabades de manos de la coalición entre ciertos aristócratas y la casta sacerdotal (los mobadan). Se refugio entonces el rey en el reino vecino de los heftalitas, quienes le proporcionaron poco después la ayuda necesaria para regresar a Persia y volver a apoderarse del trono (Cabades se caso con una de las hijas del rey heftalita) . Reinara Cabades, ya sin interrupción, hasta el año 531, en que legara el imperio a su hijo Cósroes, Khusrau (1) .

En cuanto a Mazdak, probablemente, el regreso de Cabades supuso también el último impulso para su movimiento. A la larga, una doctrina tan abierta y moldeable no podía por menos que producir una serie de excesos que llevaron finalmente al enfrentamiento con la corona.

Parece ser que, alarmado por el poder e influencia que ostentaba ya Mazdak, Cabades maniobro ahora contra él apoyandose en el clero zoroastriano (los mobadan, los magos de las fuentes romanas). Coincidió por aquellos tiempos el comienzo de otra gran sequía, el pueblo se atemorizo temiendo una nueva hambruna como la sufrida pocos años atrás y la tensión fue encauzada entonces por Mazdak, que animo a sus seguidores a que asaltasen los silos propiedad de las grandes familias. La aristocracia cerro filas alrededor del hijo de Cabades, Cósroes I, del que se conocía su profunda repulsa hacia este movimiento. El príncipe reunió, con la excusa de apadrinar una reunión en la que tratar sobre este problema, a todas las partes en disputa, sobre todo al propio Mazdak y a sus discípulos mas influyentes, una vez reunidos les prendió y, parece que literalmente, los enterró con vida en una fosa cavada a tal efecto en el jardín de palacio.

Una vez terminado con el problema representado por la nobleza, los reyes persas ya no sintieron la necesidad de mantener su alianza con un movimiento, el mazdeismo, que se había enquistado fuertemente en el organismo estatal hasta el punto, se dice también, de llegar a amenazar la propia sucesión imperial, hecho este que parece que convirtio definitivamente al heredero legitimo, Cósroes, en un decidido y encarnizado enemigo de Mazdak.

Altar de fuego

Templo del Fuego y Casa del Fuego, en Tang-i Chak Chak.

El zoroastrismo, la religión de los magos, religión oficial del estado persa, recibirá un nuevo impulso bajo Cósroes I, un impulso no exento de extremismos, pues será ahora impuesta hasta por las fuerza a poblaciones, como la albana, a la que esta creencia es totalmente ajena. Por otro lado, también es cierto que acogió a los sabios huidos del Imperio Romano cuando este decidió poner fin de una vez a la existencia de la antigua academia de Atenas, todo un símbolo de los tiempos paganos que debía ser, parece ser, eliminado y olvidado (15).

También, llegado el caso, no dudara en maniobrar políticamente promoviendo la construcción de iglesias monofisitas en Mesopotamia para evitar que sus importantes aliados árabes, los Lajmidas, seguidores de esta rama de la Fe, tuviesen que acudir a territorio romano en busca de, digamos, respaldo espiritual.

EL REINADO DE CÓSROES I.

mapa del Imperio Sasánida

Ya durante el reinado de Cabades, se realizaron parte de las reformas necesarias para devolver al maltrecho reino un poco de estabilidad, sobre todo económica, y me refiero con ello a las típicas reformas fiscales y administrativas que se suelen tomar tras ciertas etapas de anarquía o desgobierno. Parece difícil señalar la autoría de esta o aquella media administrativa, que pudo ser tomada bien por Cabades o bien por su hijo, lo cierto es que en esta época de transición, el estado fue remodelado en profundidad. Había que volver, ademas, a las costumbre premazdeistas, pues ahora los valores aparecían en muchas ocasión subvertidos. Las desviaciones lógicas de una doctrina como la de Mazdak habían creado, por lo que se puede apreciar, innumerables abusos, señalandose entre ellos el terrible destino que le había sido reservado a la mujer, que se nos aparece ahora como un simple objeto de deseo y que, por esa especie de doctrina igualitaria, debía ser compartida por todos los hombres. Cósroes devolvió muchas esposas "robadas" a sus legítimos maridos, y obligo a muchos hombres a contraer matrimonio con las muchachas a las que habían violado siguiendo a su manera la idea de que las mismas debían ser propiedad comunal. En cuanto a las tierras, al reparto de tierras predicado por Mazdak, también había conducido, según las fuentes, a una difícil situación en la que, y eso parece que era lo importante, muchas parcelas que eran explotadas quedaban al margen de la tributación al resultar muy difícil apuntar hacia su verdadero propietario. Así pues se llevo adelante un cierto reordenamiento en la propiedad de las tierras que permanecían en este limbo legal, siendo devueltas entonces unas a sus legítimos propietarios y otras, probablemente, reconocidas a los nuevos colonos.

Bronce que se cree representa la figura de Cósroes I con el típico y original tocado sassánida.

A lo largo y ancho del imperio, y aprovechando la pausa en la guerra con los romanos (la llamada "paz perpetua") Cósroes se volcó en la tarea de reconstrucción nacional. Se completo (pues fue iniciado por Cabades) un nuevo y riguroso catastro, la tierra y sus recursos fueron así debidamente evaluados, paso previo para la importante reforma fiscal. Ahora el campesino ya no pagaría un impuesto fijo anual, se pasaría a uno basado en el promedio de las cuatro ultimas cosechas, y se haría efectivo en tres plazos. A cambio de estas, y otras, innegables ventajas, Cósroes obligaba al pago no ya en especies, si no en el anhelado metálico.

Se repararon, con el tiempo, todo ese tipo de infraestructuras que sufren las consecuencias del abandono ocasionado por una larga época de anarquía y desgobierno, por ejemplo la importantísima limpieza de los canales de irrigación, o la reconstrucción y repoblamiento de asentamientos, aldeas, abandonadas en los tiempos difíciles. Se conserva un texto del escritor musulmán Masudi, siglo X, que nos hace llegar resumidos los principios teóricos sobre los que asentaba Cósroes su política:

El poder del rey se basa en el ejército, el ejército en el dinero, el dinero en los impuestos, los impuestos en la agricultura, la agricultura en una administración justa, la administración justa en la integridad de los funcionarios gubernamentales, la integridad de los funcionarios gubernamentales en la seguridad que inspira el visir, y en la cumbre de todo ello esta el rey para resistir sus propias tendencias y su capacidad para guiar a quienes gobierna y que no le gobiernen a él.

Con esta base fiscal, el rey pudo disponer de recursos iniciales suficientes para afrontar la segunda y más importante parte de su plan, acabar con la influencia de los grandes nobles.

Una vez que se aseguro un excedente monetario (3), Cósroes se acerco al grupo de la nobleza mas bajo y con menos recursos. El rey suministraría a estos las armas y caballos necesarios para que pudiesen acudir a la guerra en perfectas condiciones (5), Cósroes quería, y de hecho así fue, crear una base militar, los dihqans (2), afín solo a la corona alejandose un tanto de la dependencia usual que se tenia de las huestes reunidas por los grandes del imperio. Esta reforma militar fue decisiva tanto a la hora de restablecer el maltrecho poder del imperio sasánida (gracias a la eficacia demostrada por estos nuevos elementos), como para devolver a las grandes familias al lugar subordinado que, según la corona, les correspondía.

El Gran Visir, el principal representante del poder de los grandes nobles, fue ahora eliminado o su poder seriamente cercenado, era el fin de una larga etapa de desestabilización, una época en que el imperio se había visto seriamente atenazado por los peligros externos e internos, ahora, por primera vez en manos firmes, el Imperio Sasánida reemprendería la senda que, bajo nuestro Cósroes I, le llevaría a su mayor esplendor.

 

Cósroes I reformo decisivamente la organización territorial, militar, del imperio. Probablemente a imagen y semejanza de los romanos agrupo las provincias en cuatro grandes regiones que podríamos denominar, a la romana, diócesis, y a cargo de cada una un general (spahbad) encargado de su defensa.

El objetivo de esta revolucionaria decisión seria doble, por un lado mejorar, al descentralizarla, la defensa de las frontera, que como vemos en el mapa se encuentran orientadas hacia cuatro sectores: el este, el mas importante, confrontado a sus grandes enemigos, los heftalitas. El norte, defensa del Cáucaso, es decir, evitar la infiltración de las tribus sarmatas del otro lado de la cordillera. El oeste, orientada hacia los romanos, en calma desde hacia años y, por ultimo, la retaguardia, el Golfo Pérsico y todo lo relacionado con las rutas comerciales y posesiones al otro lado del mismo. El otro gran objetivo de Cósroes al dividir el ejercito en cuatro grupos independientes, es la de eliminar de un golpe todo rastro de la antigua preponderancia del que se ha dado en denominar Gran Visir, que perdía así cualquier control sobre el ejercito, más si ahora, tras las reformas paralelas emprendidas por el rey, el núcleo central de las fuerzas persas pasaba a ser esa nueva clase de nobles que dependían enteramente del estado (del rey), y al que servirían con devoción. Un hecho original se aprecia durante este periodo. El asentamiento de tribus barbaras en ciertas áreas fronterizas para utilizarlas en la defensa de las mismas, movimiento que delata la debilidad en que debían encontrarse por entonces las fuerzas sasánidas, quizás con demasiadas tareas que atender para los pocos recursos, sobre todo monetarios, que en principio disponía la corona.

Dada la tendencia expansionista del estado, Cósroes diseño una estrategia similar a la utilizada durante el bajo imperio romano, es decir, una defensa del perímetro territorial del estado persa (12). Y también, al igual que les ocurrió a los romanos, cuando los atacantes, en este caso los árabes, mas de 100 años después, rebasaron las primeras lineas de defensa, se encontraron, y se asombraron, de que no existiesen apenas posiciones defensivas en el interior un imperio que cayo irremisiblemente en sus manos tras una extraordinariamente corta campaña militar.

 

LA EXPANSIÓN MILITAR

No hubo contemplaciones en su enfrentamiento con Roma. Pese a las dificultades internas por las que tuvo que pasar su padre, la iniciativa en las diferentes guerras con Roma la llevaban siempre los sasánidas, con Cósroes este hecho no solo no será diferente, si no mucho mas acentuado. El principal objetivo del rey persa en esta nueva etapa no es conseguir ganancias territoriales, si no riquezas, de las que esta muy necesitado obligado como esta a mantener el ritmo de las reformas implantadas en su estado.

Los primeros ataques de Cósroes contra las defensas romanas se hacen esperar. El rey persa esta volcado en la reorganización del imperio y todos sus recursos dirigidos en esta dirección. Una vez que, imaginamos, se siente con fuerzas para desafiar al imperio rival, desata una serie de devastadores ataques que colocan a los romanos en una difícil situación.

Por que Cósroes se vuelve contra los romanos y no contra los Heftalitas, que son, en ese momento, su principal enemigo?, podemos suponer que porque, primero, los romanos son mucho mas vulnerables y, segundo, la atracción que genera el inmenso botín que se puede obtener en las ricas provincias romanas sin, digamos, apenas riesgos.

Durante esta primera etapa lanza el rey persa tres ataques contra la frontera romana, el primero es una devastadora incursión que le lleva hasta la propia Antioquía, el botín es incalculable, así como el numero de prisioneros, que ubicara en una ciudad de nueva construcción cerca de Ctesifonte. La segunda invasión le lleva hasta Lazica, región que, harta de los abusos de los administradores romanos, ha decidido cambiar de bando. El tercer ataque le lleva de nuevo hasta Siria, en donde, y gracias a Belisario, no consigue ninguna victoria de relevancia, aunque tampoco es atacado o rechazado por los romanos.

 

Los Heftalitas o Hunos blancos

Fuentes chinas nos indican el origen, la ubicación, de la tribu heftalita poco antes de iniciar su migración hacia occidente. Era en la región oriental del actual Turquestan. Parece ser que fueron atacados e impelidos a emigrar empujados por el avance de una nueva fuerza nómada, los Ju-jan (según las crónicas chinas) a quienes quizás podríamos identificarlos son los antecesores de los avaros. Hacia mitad del siglo V llegaron a la frontera sassanida y, atravesandola, se apoderaron de una gran extensión de territorio. Posteriormente, y debido al dique de contención que suponía en Imperio Sasánida, la expansión heftalita se desvió hacia el sur, hacia la Península del Indostán, en donde entraron en colisión con el reino gupta, hasta que, de nuevo, la frontera se estabilizo.

La etnia a la que pertenecía este pueblo no deja de ser objeto de discusión, pues los datos, provenientes de varias fuentes confrontadas, no aclaran realmente nada. Para algunos escritores clásicos son de origen huno, para otros, como Procopio, aun dejando sentado que sí que deben ser hunos, añade extrañado que para nada tienen los típicos rasgos faciales característicos de este pueblo. La versión china se inclina en identificarlos como una rama escindida de la tribu de los quirguises, aunque también apuntan hacia otra versión emparentandolos con los antiguos Kusana.

Noble heftalita. Dibujo de Angus Mc.Bride para la Osprey.

Basado en las pinturas murales del palacio de Piandjikend.

En cuanto al desarrollo del estado que implantaron en esta parte de Asia Central, poco mas tenemos que el testimonio de Procopio:

Aunque los heftalitas sean un pueblo de origen huno, no se mezclan con los hunos que conocemos ni mantienen relaciones de ningún genero con ellos.... No son nómadas , como las demás tribus hunas sino que se hallan establecidas desde tiempo inmemorial en territorio fértil.. De todos los hunos , ellos son los únicos que tienen la piel blanca, y no son horrendos. También su genero de vida difiere del de los hunos y no viven, como estos, al estilo salvaje. Están gobernados por un solo rey y forman un estado bien organizado, que hace respetar la justicia y la equidad entre ellos y con sus vecinos.

La capital heftalita permanece todavía oculta a nuestros ojos, las fuentes chinas dan dos ubicaciones, dos capitales, llamadas Lan-chi y Pa-ti-yan, la única información que se puede agregar a esto es que una de estas, quizás la principal, se encontraba cerca del borde occidental del reino, es decir, junto a la frontera sasánida.

El territorio sometido a los heftalitas es, como no podía ser de otra manera, difícil de precisar, en el mapa reflejo lo que he llegado a deducir a tenor de lo leído y visto hasta el momento, considerando, ademas, que otras ramas o tribus de este pueblo debieron escindirse para dirigirse, de nuevo, hacia el sur, hacia la India, en donde derrotaron al ya decadente estado de los gupta y se apropiaron por su cuenta de ciertas extensiones de territorio.

Por los datos que nos han llegado es difícil cuantificar la presión a la que estuvieron sometidos los sasánidas por parte de este pueblo invasor. Todas las crónicas clásicas conservadas hablan solo de contraataques persas, invasiones del territorio heftalita que acaban irremisiblemente en derrota, no disponemos pues de ninguna noticia referente a las incursiones heftalitas en tierras sasánidas, aunque, y contemporáneo a los hechos que relatamos sobre Cósroes, sabemos de los esfuerzos de este rey por construir una linea de fortificaciones en la región de Gurgan, tratando de contener las razias fronterizas de las fuerzas heftalitas.

LA FRONTERA ORIENTAL

En el año 552 Cósroes decide dejar de pagar a los heftalitas el habitual tributo, en el 557, y suponemos que garantizandose antes el concurso de una nueva potencia llegada del centro de Asia (tribus de origen turco) decide lanzar una guerra total en la que, por fin, los odiados heftalitas son totalmente aplastados (4), repartiendose entonces con sus aliados turcos todo el extenso territorio del antaño temido vecino. La frontera persa avanza así, en esta etapa, hasta el río Oxus. No faltaran mas adelante los enfrentamientos con los turcos, que hacia el final del reinado de Cósroes serán de gran intensidad (los turcos serán derrotados contundentemente durante el reinado de su hijo), hay registrada una embajada turca en Constantinopla en el año 568, buscando la alianza con los romanos contra el enemigo común persa.

Finalmente, adoptara Cósroes la costumbre de asentar en lugares amenazados de la frontera, tribus enteras de aliados nómadas, esta maniobra, parece que sentara escuela y será imitada mas adelante por sus sucesores musulmanes.

LA FRONTERA SUR

Alarmado Cósroes por las maniobras de Justiniano en el área del Mar Rojo-Arabia (ver: La frontera oriental bizantina) intervendrá también en esta zona, los intereses comerciales, mas que los puramente militares, son de muchísima importancia para los Sasánidas, que no pueden permitir ni por asomo que los romanos se atrevan a extender su influencia hacia las rutas comerciales con la India. Fruto de este contraataque persa es el establecimiento de una base naval permanente en Aden, Yemen, justo a la salida del Mar Rojo, así como la sumisión de gran parte de la costa arábiga en su cara sudoriental.

Según los escritos del al-Tabari, Cósroes, reclamado por uno de los dos bandos en que se dividía en esos momentos el Yemen (año +/- 575), armo una flota de 8 navíos de guerra transportando a bordo 800 soldados y al frente de ellos un general llamado Vahrez. Tras su desembarco en el actual Yemen, derrotan al general aksumita Masruk y entronizan a un tal Sayf b. Dhu Yazan, el territorio pasa a convertirse así en un protectorado sasánida, Samaran, pero son necesarios aun muchos combates (Vahrez recibirá numerosos refuerzos) para que la posición persa en esta zona de Arabia sea asegurada. Vahrez se convertirá en el primer gobernador de la guarnición de Aden, escudo del protectorado con los que los Sasánidas se mantendrán, hasta la llegada del islam, en el sur de Arabia (6).

Por lo demás, los territorios Sasánidas, preocupados en controlar las rutas comerciales con la India, se habían extendido desde mucho tiempo atrás por toda la costa indica, hasta la propia India, en donde ya, un siglo antes, bajo el reinado de Bahram V, los persas habían puesto pie, al recibir el rey, como dote por casarse con una princesa local, el puerto de Dainbul.

 

SEGUNDA ETAPA DE LOS ENFRENTAMIENTOS CON LOS ROMANOS

No puede existir ninguna duda de la superioridad militar persa durante, al menos, todo este siglo. Por las razones que sean, los persas mantienen siempre la iniciativa en los diferentes enfrentamientos habidos con los romanos, que los habrá, y muchos, preámbulo de la gran hecatombe del siglo VII.

Si bien el reinado de Cósroes había comenzado con una necesitada tregua, la vulnero cuando ya se considero preparado para comenzar su enfrentamiento personal con los romanos.

La excusa utilizada para romper las hostilidades con Justiniano fue aducir las maniobras diplomáticas bizantinas (ver mapa) como un abierto cassus belli. El ataque persa, primavera del 540, de un atrevimiento inusitado, le llevo, siguiendo el curso exterior del Eufrates, hasta Siria. La primera ciudad romana atacada por los persas fue Sura, conquistada a traicion y destruida totalmente por haberle puesto, en principio, una férrea resistencia, doce mil fueron los cautivos por los que Cósroes pidió un rescate (el obispo de Sergiopólis se comprometió a abonar la cifra en el plazo de un año, cosa que incumplió) y, ante el compromiso romano del pago del mismo, los dejo libres.

El tiempo perdido ante Sura, permitió a Buces, comandante transitorio de la frontera oriental (en tanto en cuanto llegaba Belisario, remitido por el emperador) preparar ciertas medidas defensivas. TambiénJustiniano, alarmado, envió a las primeras de cambio a su sobrino Germano con una escolta de 300 hombres a Antioquía, con la misión de supervisar el estado de sus defensas en previsión de que el avance persa les llevase frente a sus murallas. No quedo satisfecho Germano de su visita, pudo detectar un punto débil en el perímetro amurallado y, para su desazón, los arquitectos le informaron que no podría resolverse el problema en el poco tiempo que tenían. Reunidos los dirigentes de la ciudad junto con el enviado de Justiniano, resolvieron, para tratar de evitar el peligro, ofrecer a Cósroes una compensación económica a cambio de su renuncia de avanzar sobre la ciudad y territorio de Antioquía. Ocurrió entonces todo lo contrario a lo que los romanos pretendían.Cósroes, interpreto el ofrecimiento como lo que era, una muestra de debilidad, así que, ahora mas que nunca, se decidió a llevar adelante sus fuerzas contra la capital Siria (7).

Durante su camino hacia Antioquía., Cósroes obtuvo algunos fuertes rescates de las ciudades que sobrepasaba, todo con tal de no ser atacados por el persa. De esta forma Hierapolis se salvo a cambio de una fuerte contribución en oro, pero Beroea, que no disponía del rescate solicitado por el persa, fue atacada. La guarnición, junto con la población, se retiro a la ciudadela desde donde hicieron frente con éxito a los asaltantes. Finalmente se avino Cósroes a dejarlos marchar indemnes (probablemente por no perder mas tiempo) cosa que cumplió. La mayor parte de los soldados de la guarnición, a los que se debía varios meses de soldada, se paso a los persas.

El ejercito sasánida será el ultimo de los imperios del mundo antiguo en emplear los elefantes de guerra a gran escala. En esta maqueta se pueden apreciar dos elefantes de guerra indios rodeados de infantería auxiliar sarracena y camellos también de origen Árabe.

El ataque contra Antioquía. se llevo adelante con éxito, Cósroes pudo encontrar el punto débil que Germano había descubierto y desde el tomar un tramo de la muralla. La guarnición romana, una vez que vio a los persas sobre la muralla, se dio a la fuga mas vergonzosa, Cósroes, consciente de que tan nutrido grupo de defensores podaría ser un temible rival en el caso de tener que obligarlos a luchar casa por casa, se las amaño para dejar una de las puertas de la ciudad sin bloquear, permitiendo así la huida en masa de los soldados romanos. Los antioquienos, también contagiados del pánico general huían también hacia la puerta en medio de una barahúnda en la que no pocos murieron aplastados por la descontrolada turba. Cuando Cósroes pudo advertir por fin que la guarnición había huido dio la orden final de bajar de las murallas y avanzar hacia las primeras edificaciones. Allí les esperaban una masa de jóvenes antioquenos, armados y sin armar, que causaron, con su resolución, un serio contratiempo hasta que el propio rey envió contra estos a lo mas granado de su infantería Barrida finalmente toda defensa organizada, la ciudad fue presa de un despiadado saqueo, e incontables ciudadanos fueron esclavizados, tantos que mas tarde el rey fundara una nueva ciudad no lejos de Ctesifonte con todos ellos.

LLegados a este punto, Justiniano se avino a pagar una fuerte multa y a tributarle anualmente una determinada cantidad de oro a cambio de su retirada (bajo la consabida tregua). Cósroes avanzo hasta el Mediterráneo y se baño en el, tras lo que puso termino a la campaña y emprendió la ruta de regreso no sin antes extorsionar a las ciudades romanas por las que pasaba. Justo el ultimo de los movimientos de esta campaña, el fracasado ataque a la ciudad fronteriza mesopotamia de Daras (cuando se supone había acordada una tregua en firme), fue la excusa utilizada por Justiniano para rechazar el pago del tributo comprometido.

BELISARIO EN ORIENTE

Como ya hemos tratado en otro trabajo (el regreso de Belisario) , Justiniano envió a Belisario a Oriente.

Infantería sasánida De extracción campesina (levas feudales), era considerada por los romanos carne de cañón.

Cósroes, que volvió a atacar la frontera romana al año siguiente, se dirigió esta vez hacia el norte de Armenia. Allí, el pueblo de los lazicos le reclamaba, pues, harto de los abusos del gobernador que Justiniano les había implantado, violando así el acuerdo no escrito que les unía desde antaño, pues los lazicos se gobernaban ellos mismos y no disponían de guarniciones romanas en su territorio, se pasaron entonces a los persas. Cósroes no quiso dejar pasar esa oportunidad y se puso a la cabeza de un fuerte ejercito con la intención de expulsar de allí a los romanos e instalarse en las orillas del Ponto Euxinus.

De esta forma, mientras Belisario llegaba a Mesopotamia y desde allí efectuaba una provechosa correría en el territorio persa fronterizo, Cósroes se encontraba muy lejos, en Lazica. Allí pudo reducir, pese a la férrea defensa hecha por el comandante romano, el puesto fortificado. La guarnición romana de unió a sus fuerzas, dejando entonces allí una tropa, se retiro a su territorio tras recibir las noticias de la incursión que Belisario llevaba adelante con éxito en Mesopotamia. LLegado a la zona el romano ya había desaparecido por lo que se dio por terminada la campaña y comenzó a prepararse para el siguiente ataque.

LLegada la primavera, año 542, Cósroes lanza su tercer ataque contra territorio romano. Esta vez ha reunido el mayor ejercito que se había visto hasta entonces en la región. Los romanos no disponen de ninguna fuerza operativa que pueda oponerseles con un mínimo de garantías. Así pues, el avance de los persas es fulgurante. De nuevo, y siguiendo el curso exterior del Éufrates, Cósroes entra en Siria. Sergiopolis es de nuevo atacada, un contingente de 6.000 hombres es destacado por Cósroes para intentar su captura, dentro de la ciudad solo existían 200 soldados romanos mas el apoyo representado por los voluntarios civiles que, casi más que los profesionales, luchaban con saña por su supervivencia. Los persas fueron rechazados y Cósroes, que no quiso perder mas tiempo, siguió adelante. El plan del persa era conducirse esta vez hacia el sur, Palestina y con ella la rica Jerusalen eran el objetivo de sus rapiñas. Sin embargo, y pese a que lo tenia todo a favor, la llegada de Belisario a Siria y sus primeras resoluciones perturbaron de tal modo al rey que, amedrentado, decidió dar media vuelta y regresar a su territorio (ver: el regreso de Belisario).

Año 543, Cósroes de nuevo vuelve a preparar un ataque, esta vez en la frontera Armenia. En Constantinopla, sacudida por aquellos días por una terrible epidemia, manda enseguida el aviso de que embajadores plenipotenciarios serán enviados inmediatamente a presencia del Gran Rey. Cósroes decide retrasar la invasión en espera de los representantes bizantinos. Parece ser que en realidad, uno de sus hijos, Anusazad, se había levantado en armas y ahora Cósroes deseaba cerrar un acuerdo con los romanos para regresar de inmediato a Persia, de hecho, y debido a que la peste ya hacia presa también en su ejercito, decidió retirarse de inmediato con la mayoría de sus tropas a la región de Asiria, a donde todavía no había llegado la epidemia. Los romanos, informados de todo ello, resolvieron lanzar un ataque sobre Persarmenia, reuniendo en esta ocasión un total de 30.000 hombres, aunque, para no perder la costumbre, poco cohesionados. Pues bien, fueron sorprendidos en su desordenada marcha en un combate menor por las reducidas fuerzas del persa Nábedes, que con unos 4.000 hombres desorganizo de tal manera a la vanguardia del ejercito romano que todo el se dio, desastrosamente, a la mas vergonzosa de las fugas (8).

La siguiente campaña, de nuevo Cósroes se lanzo sobre Mesopotamia. Esta vez la elegida era la ciudad de Edessa, capital de la región. de Ostrogena (ver mapa del Imperio Romano de Oriente), allí, gracias a la fuerte resistencia romana, y a un asedio épico, el rey fue rechazado con severas perdidas.

 

Foto. Llanuras en la región. de Edessa.

Finalmente, en el año 545, se llego tras la larga guerra precedente, a una especie de tregua, ambos bandos deseaban un poco de paz y firmaron un acuerdo de 5 años de duración.

Cósroes, al tercer año de la tregua, el 548, ataco por sorpresa la importante base romana de Daras, era el postrero intento de hacerse con la disputada posesión. Quizás, viendose obligado a actuar ahora contra los colcos (Lazica) y sabiendo que esto desencadenaría una respuesta romana, decidió adelantar acontecimientos y atacar por sorpresa la frontera.

Así es, en el norte, y debido al usual mal gobierno de estas regiones periféricas, los persas, que como ya había comentado hacia poco habían sido recibidos como libertadores en Lazica, eran ahora odiados y amenazados (9). Cósroes decidió, literalmente, despoblar el país y colonizarlo con persas. La región era de tal importancia (10) para el rey sasánida que decidió llevar adelante este difícil movimiento.

En cuanto al plan para tomar Daras por sorpresa, fue descubierto y anulado antes de que este pudiese llevarse a efecto, y en Lazica, el primer intento del persa, su intención de comenzar el desalojo de la población, fue también desvelado antes de poder llevarse adelante, como no podía ser de otra manera los lazicos se echaron ahora en brazos de Justiniano renegando de su anterior defección. Justiniano envió rápidamente un pequeño ejercito (8.000 hombres) a desalojar a los persas de la fortaleza de Petra, llave de la región. al sur del río Phasis. Esta vez, la defensa heroica corrió a cargo de los persas, un puñado de soldados, guarnición del pequeño emplazamiento, resistió con éxito los continuados asaltos romanos, el tiempo suficiente para recibir, desde Armenia, los esperados socorros, ni más ni menos que 30.000 hombres al mando del veterano Merméroes. De los 1.500 persas de la guarnición solo quedaron 50 indemnes (350 fueron heridos y 1.100 murieron en los combates).

Asegurada la posición de Petra (11), los persas se dispusieron a retirar el grueso de su ejercito de la región, y regresar a Armenia. Justiniano, entre tanto, había reaccionado a la amenaza y apoyado por Gubaces, rey de los lazos, había dispuesto una alianza con ciertas tribus barbaras del Cáucaso (tribus que se lanzarían sobre Iberia), los romanos, a su vez, enviaron un nuevo ejercito por mar a Lazica, que, unidos a los colcos, en total 14.000 hombres, amenazaría el flanco del persa.

Los sasánidas tuvieron que retirar la mayor parte de sus fuerzas, pues era difícil abastecer a tal numero de tropas en aquellos parajes, y las que quedaron en el país fueron presa del contraataque romano, Los pocos supervivientes fueron de nuevo encerrados y asediados en Petra.

lazica

Aquí acaba el extraordinario relato de Procopio, al menos en su relato de las guerras con los persas, pues los restantes todavía no los tengo y no puedo decir si en ello se relata algo de lo que sucedió después en esta parte del orbe.Con ello nuestras informaciones acerca de lo sucedido entre romanos y persas se reducen ya a solo leves comentarios generales. La guerra entre los dos imperios continuaría intermitentemente durante el resto del reinado de Cósroes I. Con Justiniano se llego por fin a una paz, a cambio de un sustancioso tributo (13), en el año 562, hasta entonces la frontera no ha sufrido alteraciones de relevancia y ahora, con el acuerdo, los romanos recuperaran el control de Lazica, que es abandonada por los persas. Tras la muerte de Justiniano, su sucesor, Justino II, renuncio a seguir pagando el tributo estipulado, lo que evidentemente condujo a un nuevo inicio de las hostilidades (año 572?) que se prolongaron ya hasta la muerte del rey Persa Cósroes, en el año 579 (14).

Realmente, solo se llegaría a una paz estable muchos años después, tras la hecatombe que represento la ultima y mas grande guerra protagonizada por Cósroes II y Heraclio.

Ruinas del palacio de Cósroes en la capital, Ctesifonte.

Para terminar, recordemos una lineas del árabe Firdawsi refiriendose al rey Cósroes:

-.. se ocupaba de que ningún aldeano quedase reducido a la miseria: a quien no tenia semillas o ganado cuando llegaba el tiempo de la siembra le eran dadas procedentes del tesoro del rey y no se dejaba ningún trozo de tierra por cultivar... El sha cubría la faz de la tierra con su justicia; dondequiera que la tierra estuviese abandonada , la hacia cultivar. Cualquier hombre, grande o pequeño, podia dormir al aire libre y acudian a la fuente tanto la oveja como el lobo--

Tras la muerte de Cósroes el imperio persa paso por una nueva epoca de desestabilización interna. De esta etapa, la representada por Cósroes I (el apogeo del imperio), a la caida del mismo no restaran mas de cien años, su gran rival, Bizancio, le sobrevivira todavía ochocientos años.

Fin del artículo.


 

Notas..

(1) En realidad el heredero original era su hermano Zames, pero por algún accidente fortuito (como el propio Cósroes comenta) perdió un ojo y quedo tuerto. Los reyes persas que debían acceder al trono no debían padecer ninguna tara física, por lo que inmediatamente perdió este cualquier opción de suceder a su padre.Volver..

(2) Nobles que residen en castillos, fortalezas, Volver.

(3) Pese a este indudable aumento de los ingresos, Cósroes tuvo que echar mano del reparto tierras y aldeas entre esta nueva clase de nobles para pagar, o mantener, sus servicios al estado. Volver.

(4) Aprovechandose, también, de las discordias internas que en aquellos momentos dividían a los heftalitas. Volver.

(5) Combatirían en las unidades de caballería pesada, catafractos. Volver.

(6) El territorio solo se convertirá en provincia durante el reinado de Cósroes II, en el que, sublevados, los yemeníes serán definitivamente anexionados al imperio. Volver.

(7) Germano y el obispo de Antioquía. pondrán inmediatamente tierra por medio, huyendo a Cilicia, lejos del alcance del persa. Volver.

(8) Viniendo esta noticia de Procopio, no seria de extrañar una cierta dramatización de la derrota en contraste con las más que felices actuaciones de su Belisario. Volver.

(9) Al ser una región. fronteriza y, quizás, siguiendo una política usual en estos casos, se prohibió a los colcos comerciar con los romanos. Era Lazica una región. que carecía de muchos productos de primera necesidad, por ejemplo sal, la actitud persa de impedir cualquier intercambio con los vecinos romanos debió alterar bastante los ánimos, por no hablar de las propias costumbres y actitudes de los rudos y austeros iraníes, que con sus extraños ritos contrastaban con la de los cristianos, habitantes de esas tierras. Volver.

(10) Por dos razones, primero por la propia región. en si, otro estado tapón mas entre los nómadas del Cáucaso y los territorios persas, por otra parte era una tentación demasiado atrayente para el rey disponer de un puerto en el Ponto Euxinos, desde donde construir una escuadra con la que atacar las posesiones mas expuestas de los romanos, y segundo, por que, situada en el flanco del territorio ibero, interrumpía las comunicaciones de estos con los romanos. Pese a estar ya anexionados al imperio persa, los iberos distaban mucho de estar sometidos, por ello Cósroes desea a la vez que asegurarse Lazica, aislar a sus súbditos iberos de todo contacto con los enemigos de siempre. Volver.

(11) En realidad, la parte mas importante, por fértil y poblada, quedo fuera de cualquier control sasánida, este era el territorio situado al norte del río Phasis. El sur del mismo, hasta la frontera romana, casi despoblado, quedo entonces bajo ocupación persa. Volver.

(12) De esta época son las fortalezas construidas en el área de la llanura de Gurgan, con el objetivo de detener, o entorpecer, las devastadoras incursiones heftalitas. Volver.

(13) El tributo, una nueva y pesada carga para la administración romana, obligo a una nuevo aumento de la presión fiscal, ya de por si desmedida. Volver.

(14) A la muerte de Cósroes, un jovencito árabe llamado Mahoma, acaba de cumplir ya los ocho años de edad. Volver.

(15) Fundo Cósroes una universidad en Gundeshapur, sin duda aprovechando esta afluencia de sabios occidentales. Volver.