César y Germania

Parte I

En el año 58 a.C. Julio César tomaba posesión de su nuevo cargo, hasta entonces poco o nada sabemos de la actuación de sus antecesores, a partir de este momento y por fortuna, las fuentes comienzan a tratar la cuestión en detalle. La situación con que se encontraba el nuevo procónsul en sus provincias era relativamente complicada: Por el lado de Iliria, que entraba también en su zona de influencia, la seria amenaza que representaba el rey geta Burebista en su expansión por los Balcanes aparecía como el principal motivo de preocupación para Roma, por ello, César apenas pudo prestar atención a la marea germana que amenazaba con engullir la Galia y por tanto que llegaría, si no llegaba ya, a afectar los intereses romanos en la zona. Las cuatro legiones con las que contaba el triunviro no eran, por otra parte, ninguna maravilla, por ello, durante los primeros meses de su mandato se volcó en preparar, aumentar y en entrenar con ahínco, el que se convertiría luego en su ejército personal, arma con la que venció a galos, germanos y a los propios romanos.

La Europa de Cesar, 58 a.C.

Las constantes disputas de los galos en pos de la supremacía habían llevado en los últimos tiempos a un enfrentamiento en el que aparecían dos bandos bien diferenciados, por un lado los eduos, amigos del pueblo romano, y por otro los arvernos y sus aliados, los secuanos (2). Llegados a un cierto impasse en el que ninguno de los dos bandos conseguía alguna ventaja real sobre el contrario los dirigentes secuanos decidieron dar entrada a la Galia a bandas de germanos para que actuasen a favor de sus intereses. Lo que no podían prever los secuanos es que el acceso a la Galia de los germanos del rey Ariovisto, con diferencia el mas poderoso de Germania (9), no tenia en absoluto nada de desinteresada, con el refuerzo de sus tropas, alineadas junto a los secuanos, los eduos y sus aliados fueron derrotados en repetidos encuentros y obligados a claudicar, ya por aquel entonces Ariovisto cuidaba las formas y se mantenía en contacto con Roma a la que, al mismo tiempo que atacaba a los eduos en su propio territorio, solicitaba que se le incluyese en la lista de amigos y aliados del pueblo romano (1). Los secuanos ganaron la contienda y aumentaron sus territorios y sus aliados, pero tuvieron que sufrir en sus carnes el férreo protectorado del germano. Los galos se unieron entonces (59/58 a.C.?) con el único fin de destruir de destruir el poder de Ariovisto. En la batalla de Magetobriga todos los galos fueron aplastados por el ejército germano que a partir de ese momento se hizo totalmente dueño de la situación.

La expansion germana en la Galia, 58 a.C.

En el año 59 (Julio César es cónsul), se le otorga lo que pide, Roma por ahora no esta para guerras en la Galia aunque requiere antes del germano que abandone el territorio de los eduos, cosa que este hace con tal de llevarse el titulo que, parece, tanto anhela. Difícil era, sin embargo, que las cosas se mantuvieran en calma, Ariovisto, ya dueño de la situación, confisco un tercio del territorio secuano para mantener a sus gentes al tiempo que dio entrada a la Galia a mas y mas tribus con sus correspondientes cuotas de guerreros, una de estas tribus, la de los harudes ( llamados posiblemente después de la batalla de Magetobriga), de 24.000 miembros, fue a instalarse en otro de los tercios del territorio que pertenecía a los secuanos, que no podían si no sufrir en silencio la humillación de verse arrebatadas, por los otrohora aliados, las que se tenían por unas de las mejores tierras de toda la Galia.

La presión del germano no se atenuaba si no que aumentaba día a día, las tribus de la Bélgica comenzaban ya a verse afectadas e incluso los helvecios, en el flanco sur de la marea germana, y que tiempo atrás ya habían sido expulsados del otro lado del Rhin por los germanos, comenzaron a sopesar la idea de volver a retirarse y emigrar lejos de tan avasallador contendiente. La "repentina" decisión de emigrar hacia el sur que tomaron los helvecios, por otra parte un pueblo numeroso y poderoso, resonó con fuerza en la provincia romana de la Transalpina, los ecos de esta nueva llegaron pronto a oídos de César quien, gracias sin duda a algún cambio de situación con respecto a la amenaza Geto-Dacia, pudo dedicarse por fin a tratar al menos el problema inmediato que ocasionaba la decisión de los helvecios de querer entrar en territorio romano rumbo a mejores y mas tranquilas tierras.

Una vez derrotados los helvecios, César hizo volver a su territorio a los supervivientes de estas tribus para evitar que de esta forma naciones germanas se instalasen en su país, ahora que aparecía este semiabandonado (5).

Escenifica ahora César en sus Comentarios la humilde petición de ayuda que hacen los pueblos galos amenazados por la expansión germana, César da a entender así que la intervención contra el invasor venido del otro lado del Rhin se hace necesaria en tanto y cuanto el germano parece a punto de someter a su poder la Galia entera amenazando clara y directamente ya los intereses romanos en la región, el cassus belli esta pues, aunque no pueda parecer muy convincente (4), servido.

 

Los Suevos

Disponia esta confederacion de tribus germanas de un inmenso poder, sin igual al otro lado del Rhin, fuerza que empleaban sin ambagajes y que hasta la llegada de César parece que no habia sido detenida por nadie. Gustaban los germanos, y en concreto los suevos, de disponer alrededor de sus territorios de un área desierta y devastada, muestra siempre inequívoca del poder. Son los suevos responsables, durante estos años de expansión, de la huida o migración de varios de los pueblos que hacían frontera con ellos, por ejemplo los celtas Boyos, en Bohemia, parte de ellos empujados por los suevos emprendieron el cruce del Danubio en busca de nuevas tierras hasta que chocaron y fueron aplastados por los dacios de Burebista, o los helvecios, también, en parte, impelidos a la migración para alejarse de tan molesto vecino o como también los tencteros y usipetes, que serán exterminados por César.

Germano

 

legionarios romanos

Decidido por fin César a hacer frente a la amenaza real que suponia el avance germano en la Galia dio a entender a Ariovisto que era deseo de Roma que devolviese a los eduos sus rehenes (6) y diese la guerra por concluida y no diera acceso a la Galia a mas tribus germanas, si cumplía estas razonables peticiones habría paz, de lo contrario, la guerra venia a ser inevitable. El germano respondió, con razón, que el mismo derecho tenia él como los romanos para posesionarse del territorio de los galos, ademas, también él había sido llamado por otros galos, y ofreció a César que, a cambio de su no intervención, él le apoyaría como fiel amigo y aliado en todas las guerras a las que quisiese conducirle (3). Al mismo tiempo que llega esta contestación de Ariovisto a su mensaje, le llegan noticias de que a corto plazo se espera que un nuevo y masivo contingente de germanos cruce el Rhin por el territorio de los treveros, César considera que no puede perder mas tiempo y decide emprender la marcha rápidamente con la intención de evitar que los germanos de uno y otro lado del Rhin puedan unir sus fuerzas.

Con la rapidez que se haría característica en el general romano las legiones se pusieron en marcha hacia el Rhin, a los tres días de haber salido de sus reales llegan las primeras nuevas sobre la presencia de las huestes de Ariovisto.

Se informa a César de que el germano se dirige con su ejército a atacar la ciudad secuana de Vesontio, una estratégica ciudad gala que el romano decide que no debe dejar caer en manos de Ariovisto, se acelera la marcha, se sabe que los germanos están ya en camino, así pues César marchando día y noche se adelanta a su contrario, los secuanos no presentan gran resistencia, la ciudad es ocupada y en ella establece el César sus reales.

La descripción que hace César de Vesontio concuerda perfectamente con la Besancón de hoy. Según nos dice el romano:

Plaza muy principal de los secuanos, abastecida cual ninguna de todo genero de municiones, y tan bien fortificada por su situación , que ofrecía gran comodidad para mantener la guerra; la ciñe casi totalmente el río Dubis como tirado a compás,y por donde no la baña el río , que viene a ser un espacio de seiscientos pies, no más, la cierra un monte muy empinado , cuyas faldas toca el río por las dos puntas. Un muro que lo rodea, hace de este monte una ciudadela metido en el recinto de la plaza.

Vesontio

-Vesontio, la actual Besancon.

 

Durante unos días César permaneció en Vesontio, según él para abastecerse y preparar la campaña, aunque probablemente más de los deseados(7), pronto llegaron a oídos de las tropas los rumores sobre las fuerzas de sus rivales germanos, del tamaño de sus hombres(8), de sus cualidades como guerreros, le costo a César muchos sin sabores el espabilar a sus hombres, muchos de los cuales aducían enfermedades inexistentes para quedarse en el campamento e, incluso oficiales, asuntos pendientes en Italia para salir pitando del lugar. Por fin, tras arengar a las tropas, mal que bien las puso en marcha en dirección a la región en donde debía encontrarse el enemigo. El camino lo hizo César dando un largo rodeo, no quería verse expuesto a una emboscada así que prefirió ir por la llanura aunque esto supusiese bastante mas caminata, al séptimo día de marcha se localizo el campamento enemigo, informaban los exploradores que se encontraban los germanos a unas 25 millas de distancia, llegados pues hasta ellos los romanos acamparon al otro lado de la llanura en la que Ariovisto tenia sus reales (11) , el germano invito al romano a una entrevista, esta se celebro en el centro de la llanura que les separaba, de nuevo no hubo ningún tipo de acuerdo, evidentemente el germano estaba por la tarea de ceder posiciones a favor del romano, las conversaciones terminaron cuando comenzó una escaramuza entre las escoltas de nuestros dos protagonistas, probablemente los germanos que acompañaban a su
Campaña contra Ariovisto rey no podían estar mucho rato quietos sin sacudir a sus contrarios, los romanos, evidentemente mas disciplinados, se replegaron junto con César, quien no quería dar pie a un enfrentamiento mas serio o quedar, ante la confusión de esta clase de sucesos, como el agresor si se defendía seriamente. A los dos días de la entrevista (seguían entretanto los dos ejércitos acampados uno frente al otro) Ariovisto solicito al César un nuevo encuentro, y si bien él no podía acudir, que enviase a alguno de sus lugartenientes para tratar del tema. César, probablemente con el afán de provocar o buscar una buena excusa para aparecer como víctima ante sus legionarios, envió a presencia del germano a dos simples galos, uno de ellos incluso huésped de Ariovisto, evidentemente el germano tuvo que verse insultado al recibir a estos dos insignificantes intermediarios, los tomo por espías (no era para menos) e hizo lo que seguramente César (10) esperaba de él, los detuvo y encadeno. César dio comienzó entonces a las operaciones propiamente bélicas.

 

LA BATALLA DE LOS VOSGOS

Germania y los germanos en tiempos de César

Historia conocida de la confederación sueva


(1) Estrabòn nos informa que, aunque César y el senado se tenian que desentender del problema representado por el germano, quien incluso había sido hecho amigo del pueblo romano durante su consulado (59 a.C.), no por ello dejo de apoyar bajo mano a los eduos. Volver
(2) La Galia se encontraba "toda ella" dividida entre estos dos bandos, aunque si bien, no en general con las armas, si con el animo. Volver
(3) Ariovisto estaba sin duda bien informado acerca de las rivalidades existentes entre los propios romanos, quizás pensaba que una propuesta así era tentadora para un hombre tan ambicioso como César. Volver
(4) El peligro representado por el germano era ya evidente desde hacia mucho tiempo, tan solo se necesitaba una excusa lo suficientemente aparente para atacar al que había sido reconocido como amigo del pueblo romano. Volver
(5) Orosio nos da unas cifras mucho mas coherentes que las usuales exageraciones de César, 157.000 personas participaron en la migración, de ellas cayeron 47.000 en el campo de batalla, el resto fue obligado por César a regresar a sus hogares. Volver
(6) Los rehenes estaban en manos de sus aliados secuanos, pueblo cuyo papel en este punto de la trama es realmente difícil de dilucidar pues, si bien es cierto que se mantenían ahora sobre los eduos e, incluso, les habían arrebatado parte de sus territorios y pueblos vasallos, también es cierto que debían a su vez soportar que el nuevo vecino y protector tomase como suyas una gran parte de sus propias tierras. Volver
(7)Orosio comenta que fueron algunos días mas de los planeados por él pues las tropas se negaban a salir del campamento amedrentadas por las noticias que llegaban acerca de la entidad de los guerreros germanos. Volver

(8)Si no recuerdo mal, se calcula en 1:55 la talla media para los latinos y en 20 cm. más la de los germanos. Volver

(9)En verdad que poco o nada se sabe del personaje, tan solo lo que nos ha sido legado por los Comentarios del propio César, no sabemos pues si reinaba sobre la totalidad de los suevos, probablemente no, o si bien era un regulo mas, quizás el mas poderoso, dentro de la confederación de los suevos. En el mapa interpreto que su influencia se extiende por la totalidad de Suevia, lo que, al menos, seguro que es cierto.Volver
(10)César conoce bien la psicólogia de la tropa, siempre que puede intenta aparecer como víctima ante sus hombres, es una añagaza que repite continuamente y que por ello debemos deducir que surtía un considerable efecto, positivo, en la en la moral de combate de sus legionarios.Volver
(11)Parece ser que los germanos se sobresaltaron bastante con la repentina llegada del ejército de César, unas tropas, las romanas, a las que creían atemorizadas y que, consideraban, no se atreverían a tal desafío. Volver