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Antíoco
III Megas (El Grande), rey de Siria (223-187 a. C.), segundo
hijo de Seleuco II Calinico, sucedió muy joven
a su hermano Seleuco III Cerauno (226-223 a.C.), asesinado
en una expedición en la región del Tauro, Asia Menor. Los
primeros años de su reinado fueron muy difíciles, desde
su proclamación, conseguida gracias al apoyo de su pariente Aqueo,
a las inmediatas usurpaciones de Molón, sátrapa de
Media, y su hermano Alejandro, sátrapa de Persia, en Mesopotámia
(222-220 a.C.) y, finalmente, del propio Aqueo en Asia Menor (220
a.C.).
La primera revuelta fue rápidamente reprimida tras la victoria
del rey en Apoloniate, la segunda fue de momento relegada en beneficio
de la guerra contra Egipto (4ª guerra Siria), en la que Antíoco
se condujo imprudentemente y fue derrotado en Rafia frente a Tolomeo
IV (217 a.C.).
Sus planes se centraron entonces en la restauración interna del
reino, atacando los movimientos secesionistas. Primero elimino al usurpador
Aqueo (216-213 a.C.) y a continuación se dirigió
a Oriente, donde recupero Armenia y Media (212 a.C.), para después
lanzarse a una gran expedición, la llamada anábasis,
en la que Bactriana y Partía se vieron obligadas de nuevo a reconocer
la hegemonía de seleucida, al tiempo que demostró su poder
en la India y en Arabia (209-205 a.C.). Aunque la expedición resultó
un éxito militar y proporciono a Antíoco un enorme prestigio,
políticamente los resultados fueron ilusorios, pues Partía,
Bactriana y Aracosia no volvieron en realidad a la soberanía seléucida.
Para culminar su obra de restauración imperial, Antíoco
prepara una nueva guerra contra Egipto, firma con Filipo V de Macedonia
un tratado secreto para repartirse el reino Tolemaico (203 a. C.), e inicia
la 5 guerra Siria (202-200), en la que logro la victoria final derrotando
en la batalla de Panión al ejército de Tolomeo V ,conducido
por Escopas; Como consecuencia del triunfo obtuvo por fin la Celesiria
y Fenicia. A continuación, Antíoco puso sus miras en Asia
Menor y en el Helesponto, pero aquí se encontró con un nuevo
enemigo, Roma. Desde el 198 a. C. Antíoco se había ido adueñando
de diversas ciudades asiáticas, en el 196 a. C. atravesó
el Helesponto y en el 194 a. C. sometió Tracia, acciones que suponen
el momento culminante de su poder, pero que al mismo tiempo le llevaron
a la guerra con Roma (192 a. C.).
Designado estrategos autokrátor de los etolios y acompañado
por el cartaginés Aníbal Barca (el barcida se refugio
en su corte siendo aceptado entonces como asesor militar), Antíoco
desembarcó en Grecia, donde no encontró todos los apoyos
que esperaba, y fue derrotado por los romanos mandados por M. Acilio
Glabrion, en la batalla de las Termópilas ( 191 a.C.). Inmediatamente,
Antíoco se retiró al Asia, pero tras fracasar las conversaciones
de paz fue de nuevo vencido por los romanos, al mando de L.Cornelio
Escipión, en la batalla de Magnesia 190 a.C.
En
el tratado de Apamea 188 a.C., el rey renunció a los territorios
situados al norte del Tauro (Asia Menor), teniendo que pagar ademas una
fuerte indemnización, aunque conservó un gran poder continental
en Asia. Antíoco murió al año siguiente en
Ecbatana, cuando necesitado de recursos ordenó el saqueo de un
templo, siendo sorprendido y muerto entonces por unos indígenas,
corría el año 187 a.C.
Ptolomeo
IV
Tolomeo
IV Filopátor, reino en egipto entre los años
221-204 a.C. Hijo de Tolomeo III y de Berenice, tras la
muerte de su padre, el rey, elimino a su hermano, y rival, Magas,
asesinado junto con sus partidarios, haciendose entonces con el poder
en Egipto.
La fortuna le había librado, a su llegada al trono, de problemas
exteriores, pues los siempre rivales seleucidas Antígono y Seleuco
habían muerto y sus sucesores, Antíoco III y Filipo
eran muy jóvenes, casi unos niños. Confiado en tales circunstancia,
condujo el imperio de manera excesivamente ligera y fastuosa. Era inabordable
para sus cortesanos y además negligente y no solo para ellos sino
para todos los gobernantes de Egipto. Para con los encargados de los asuntos
exteriores se mostraba remiso e indiferente. Administro todos estos asuntos
sin interés por culpa de sus amoríos indecentes y sus continuas
borracheras, tuvo por esto muchas asechanzas contra su vida e imperio.
Las dificultades financieras y los problemas de reclutamiento de soldados
griegos se convirtieron en factores de una profunda crisis. Contemporáneo
de Antíoco III, tuvo que luchar él en la IV Guerra
Siria, y aunque culmino con la victoria de Tolomeo en la batalla
de Rafia (217 a.C.), tuvo, paradójicamente, consecuencias muy negativas
para el propio Egipto. La inclusión de un elevado numero de soldados
nativos egipcios en las filas de falange (reclutados ante la amenaza seleucida),
el incremento de la fiscalidad y los movimientos secesionistas del Alto
Egipto, provocaron en todo el país graves disturbios, que si bien
fueron reprimidos, forzaron ciertas concesiones, como una egiptización
más acentuada de la realeza, ventajas económicas y fiscales
para el clero indígena, etc. La Tebaida se independizo por completo
en el año 207 a.C. (hasta el 186 a.C. fue gobernada por reyes de
origen nubio, luego fue conquistada de nuevo por los lagidas).
Agobiado por los problemas internos, la potencia lágida experimento
bajo este Tolomeo una decadencia general, el rey se abstiene de
intervenir en los asuntos de Europa y su actuación se limita a
simples intentos de mediación. Tolomeo acabó sus
días en un abandono total de los asuntos públicos, dejados
en manos de sus ministros Agatocles y Sosibio, poco escrupulosos,
y dejando un heredero todavía niño (204 a.C.).
| Batalla de Raphia, los
ejércitos enfrentados: |
LA
INFANTERIA SELEUCIDA
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Antíoco
tenia en su ejército muchos mercenarios, aliados y clientes
de Tracia, toda Grecia y Macedonia, también disponía
de infantería ligera en abundancia. Los asentamientos
militares estaban concentrados en Lidia, Frigia y norte de Siria
(alrededor de Antioquía, que se convirtió en la
capital), el Eufrates superior y Media. Los soldados poseían
kleroi de tierras, como en él ejército de los
Tolomeos, pero fueron llamados katoikoi en vez
de klerouchois.
Como con los Tolomeos los colonos seleucidas fueron principalmente
una mezcla de macedonios y griegos, pero, principalmente, los
elementos macedonios parecen haberse asentados en Lidia, Frigia
y Siria. Había también iraníes, judíos,
misios y otros anatolios como katoikoi en Media, Tracia
y Persia, mientras los colonos hyrcanianos en Lidia parecen
haber sido asimilados en esta casta militar macedonia. El ejército
estaba compuesto principalmente de falange, infantería
ligera (arqueros, honderos, jabalineros, peltastas), caballería
de dos tipos (ligera y pesada) y elefantes de guerra indios. |
| Unidades tacticas |
Dekades |
Tretrarchia |
Speriai |
Chiliarchia |
Strategiai |
| 16
hombres |
1 |
|
|
|
|
| 64
hombres |
4 |
1 |
|
|
|
| 256
hombres |
16 |
4 |
1 |
|
|
| 1.000
hombres |
64 |
16 |
4 |
1 |
|
| 4.000
hombres |
256 |
64 |
16 |
4 |
1 |
LA
CABALLERIA SELEUCIDA.
La
caballería seleucida, y más concretamente la de la
guardia, se dividia en dos unidades, cada una de 1.000 jinetes.
Los compañeros o ile real fueron reclutados en los
asentamientos de Siria, Lidia y Frigia entre los más nobles
y hacendados. Esta fue una tropa permanente, eran los descendientes
de los compañeros que sirvieron con Alejandro y tenían
sus kleroi de tierras heredados, probablemente, de sus antecesores.
Una Chiliarchy de 1000 jinetes que formaban 2 Hipparchiai
de 512 jinetes cada una y 8 Ilai ó Oulamoi
de 64 jinetes.
La segunda unidad de la guardia fue la agema, reclutada entre
los medos y sus vecinos, aunque nativos ellos posiblemente tuvieran
también sus kleroi de tierras. Cualquiera de estos
dos cuerpos podían escoltar al rey en la batalla, y así
parece ser cuando algunas veces son unidos y puestos a las ordenes
directas del mismo. En esta época aun no estaban acorazados
los caballos, portaban escudo y lanza. Formaron en Rafia, en el
ala derecha, en numero de 2.000 y mandados por Antíoco
III en persona.
La caballería estaba encuadrada en unidades oulamoi
la unidad más pequeña.
La caballería de Antíoco seguía la costumbre
de los países del este, jinete con coraza y caballo, había
también caballería mercenaria Griega, galata o dahae
pero no se menciona de que clase era, tan solo que era mercenaria.
LA INFANTERÍA EGIPCIA
La
infantería pesada de Tolomeo, los Klerouchoi o Kataikoi,
vivían en su tierra en tiempo de paz (los kleroi eran
concesiones de tierra), y se movilizaban cuando se declaraba una
guerra. Se entrenaban en los cuerpos epigenoi (herederos),
equipados por los arsenales del estado, seguramente sus armas eran
muy similares y estandarizadas. La caballería pertenecía
a su propietario que generalmente era un hacendado rico o noble
terrateniente y tenían entrenamiento. La falange estaba compuesta
por un tercio de soldados macedonios y dos tercios por griegos de
otras nacionalidades. La Guardia se reclutaba entre los cuerpos
de la falange o Klerouchoi y también la caballería
de la casa real sé hacia entre los mejores y más nobles
de estos, también los machimoi egipcios sirvieron
en estas unidades.
La
unidad básica de la falange era la pentekontarchia
o tetrarchia, con 4 filas de 64 hombres, 2 de ellas forman
la hekatontarchia, de 128 hombres, y dos de estas la sintagma,
de 256 hombres, con estandandarte y oficial, 4 sintagma formaban
la chiliarchia, con 1024 hombres, bajo el mando de un chilarcos.
LA
CABALLERÍA.
La caballería de Tolomeo, estaba dividida en varios
cuerpos, su unidad básica era la dekades, de 10 hombres,
le seguía la lochoi de 32, a esta la ilai o
oulamoi, de 64, y después la hipparchiai de
unos 512 jinetes. La caballería pesada formada en 5 hipparchiai
con números del 1 al 5 ( los dos primeros eran propietarios
que tenían que tener 80 acres de tierra, de la tercera a
la quinta fila, propietarios de 100 acres), la caballería
ligera, compuesta por 4 hipparchiai, era denominada con nombres
étnicos de cada pueblo, bien Tesalios, Mysios o Tracios (con
70 acres por persona pasaron a 80 en el siglo II a.C.). Estas unidades
adquieren números que sustituyeron a los nombres, dependiendo
de la unidad a la que pertenecían, recibían el equipo
correspondiente a esa clase de combatientes.
LOS PREPARATIVOS.
Al llegar la primavera, Antíoco y Tolomeo ya
tenían a punto sus preparativos y se aprestaron a dirimir
sus diferencias en una gran batalla decisiva. Él ejército
de Tolomeo partió de Alejandría: Contaba con
unos efectivos de 70.000 infantes, 5.000 de a caballo y 73 elefantes
de guerra.
Avisado
de la partida de su rival, Antíoco concentró
sus tropas: formaban daos, carnanios y cilicios armados como infantería
ligera, en numero de 5.000; estaba al mando de ellos Bitaco
de Macedonia. Al mando de Teodoto de Etolia, el cual deserto
de Tolomeo, estaba la flor y nata del ejército real, armado
al modo macedonio: 10.000 soldados, la mayoría de ellos eran
los llamados del escudo de plata (argyraspides). La
falange, en su conjunto, constaba de 20.000 hombres, mandada por
Nicarco y Teodoto el Hemiolio. A todos estos se sumaban
los agrianos y persas, unos 2.000 entre arqueros y honderos. Seguían
1.000 Tracios, a las ordenes de Menedemo de Alabanda. Había
también medos, cicios, caducios y carmanos 5.000 en total,
que tenia a su cargo el medo Aspasiano. Participaban también
árabes de Siria y algunas de las gentes vecinas: 10.000 en
total, que prestaban obediencia a Zabdibelo. Mandaba a los
mercenarios griegos Hipoloco de Tesalia; y su numero era
de unos 5.000, Antíoco disponía también
de 1.500 cretenses, los hombres de Euriloco, y de 1.000 neocretenses,
a las ordenes de Celis de Gortina. De todo el conjunto formaban
también parte 500 lanceros Lidios y 1.000 cardaces, a cuya
cabeza iba Lisímaco el galo. El contingente de caballería
constaba en total, de unos 6.000 hombres, 4.000 de ellos al mando
de Antípatro, el sobrino del rey, y el resto formaba a las
ordenes de Temiso. En total el ejército de Antíoco
III constaba de 62.000 infantes, 6.000 de a caballo y 102 elefantes.
EL
CAMINO HACIA RAPHIA.
Tolomeo
marchó hacia Pelusio y, de momento, se detuvo en esta
plaza. Recogió a los rezagados, distribuyo víveres
a su ejército, movió su campo, y avanzo paralelamente al
monte Casio y al lugar llamado el Báratro (infierno,
debido a que es desértico , lo atravesó en cinco días
y acampo a 50 estadios de distancia de Rafia, (25 Km de Gaza, frontera
entre Egipto y Palestina) que se encuentra junto a Rinocolura, la
primer ciudad de Celesiria para los procedentes de Egipto. En el
mismo momento, Antíoco se presentó con sus
fuerzas, acudió a Gaza, donde hizo descansar a su ejército,
y después reemprendió la marcha, lentamente. Rebaso
la ciudad aludida, Rafia, y acampo, de noche, a unos 10 estadios
del enemigo. Inicialmente, estaban a esta distancia cuando acamparon
unos frente a otros. Pero al cabo de unos días, Antíoco,
con una doble intención, ocupo una posición más
estratégica para infundir animo a sus propias tropas, acercando
su campamento al de Tolomeo, ahora ambos atrincheramientos
se encontraban a no más de 5 estadios el uno del otro. Y
ya entonces fueron muchos los choques que se produjeron entre forrajeadores
y aguadores de ambos lados, al tiempo que se libraban escaramuzas
entre ambos ejércitos, tanto de infantería como de
caballería.
En este tiempo, Teodoto intento un golpe audaz, al modo etolio,
no desprovisto de coraje. Por su anterior convivencia con el rey
Tolomeo, conocía perfectamente las costumbres de este,
su genero de vida. A las primeras luces se introdujo, con dos hombres
mas, en el campamento de Tolomeo. La oscuridad hacia aun
su rostro irreconocible. Tampoco por el vestido ni por la silueta
podía nadie distinguirles, debido a lo abigarrado de las
indumentarias de aquel campamento.
Por
las escaramuzas que se libraban a muy poca distancia, en los días
anteriores Teodoto había procurado averiguar cual
era la tienda del rey y, ahora, se dirigió audazmente hacia
ella.
No
le reconoció nadie de los hombres con los que se cruzó.
Irrumpió en la tienda en la que el rey acostumbraba a recibir
a las audiencias y a comer, la registraron toda, pero no dieron
con el monarca, porque Tolomeo no descansaba en esa tienda,
levantada solo para recepciones y el aparato real. Hirió
a dos hombres que descansaban allí, mato al medico real,
Andreas, y se retiro, sin correr ningún peligro, a
su propio campamento: solo le increparon algo cuando traspaso el
atrincheramiento de vuelta a sus posiciones. Si se atiende a su
audacia, cumplió bien su propósito, pero fallo en
sus previsiones, puesto que no había averiguado correctamente
el lugar de descanso del monarca.
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