![]() |
|
El
articulo esta dividido en tres capítulos: Antecedentes,
La llegada de Corbulón y La intervención
de Parthia.
|
AÑO 62.
El Siria, Corbulón, enterado de lo que se avecinaba, comienza a mover sus fuerzas en previsión del ataque parto. Por un lado, dos legiones son enviadas a Armenia, en donde deberán rechazar el ataque de Tiridates, él, entre tanto, preparara sus fuerzas para, por un lado amenazar Osrhoene, y por otro, preparar a su provincia para el ataque partho, se movilizan así contingentes locales en las ciudades fronterizas y se cierran o guarnecen todos los puntos de aguada en la zona de operaciones, protegiendo inmediatamente también todos los vados o accesos entre Siria y Mesopotamia a través del Eúfrates, desea Corbulón mostrar bien a las claras que Roma no va a permitir ninguna veleidad tanto en Armenia como, ni mucho menos, en Siria. En Armenia, Moneses, jefe de la guardia real, al frente del ejército que invade el país, llega hasta Tigranocerta sin oposición, aunque Tigranes le espera bien pertrechado en la poderosa metrópoli, en donde han sido convenientemente reforzadas las defensas y pertrechados sus defensores. Los parthos, incapaces de afrontar seriamente un intento de asalto, su caballería es incapaz de amenazar sus murallas y los auxiliares adiabenos, cuando intentaban acercar escalas a las murallas, es rechazada y masacrada en una salida de la guarnición romano-armenia. Las eficaces medidas de defensa y ataque articuladas por Corbulón, unidas a la exitosa defensa que de Tigranocerta hacían las cohortes romanas y el no menos amenazante avance de los refuerzos romanos por Armenia impulso a Vologeses, inmovilizado en Nisibis (una plaga de langostas había acabado con la mayor parte del forraje para los caballos en la región) y que, ademas, parece que no contaba todavía con todos los contingentes armados que necesitaba, impulsó al rey, como decía, a aceptar abrir conversaciones con los romanos. Corbulón, siempre dispuesto a pactar antes que a combatir, había propuesto al rey llegar a un acuerdo antes que verse obligados a llegar a las manos. El acuerdo, o mas bien tregua, a la que llegaron los dos contendientes les permitió a ambos reforzar sus posiciones de cara a la reanudación de las hostilidades. Ambos también retiraron sus fuerzas de Armenia en señal de buena voluntad mientras por detrás procedían a rearmarse meticulosamente. Vologeses en este intervalo recibiría suficientes fuerzas de refuerzo como para permitirle adoptar de nuevo una posición ofensiva en la frontera mesopotamica. Corbulón, que dada la dificultad del momento había solicitado a Roma el envió de otro general para hacerse cargo en exclusiva de la guerra en Armenia, reforzó así mismo todo el dispositivo de sus fuerzas. |
![]() |
|
|
AÑO 63. LLegado el embajador partho a Roma, se dio la extraña circunstancia de que en la capital no solo no se sabia nada de lo ocurrido en Armenia, si no que ademas, de lo que se tenia noticia era a través de una carta del propio Peto, quien de ninguna manera daba a entender que había sido derrotado. La situación parecía un tanto embarazosa pues, parece ser, ya se estaban construyendo los usuales monumentos conmemorativos de la victoria que se veía venir, la llegada del embajador de Vologeses hablando de las legiones rodeadas, de la derrota y de la retirada de las misma de toda Armenia dejo confundidos a propios y extraños, así que se recurrió al sencillo método de interrogar directamente al centurión encargado de dar escolta a la embajada. El soldado explico punto por punto lo sucedido, como Peto fue humillantemente derrotado, como Corbulón consiguió evitar males mayores y como se llego a la evacuación de Armenia y el otro lado del Eúfrates. Nerón, del consejo al que presento la disyuntiva de una paz deshonrosa o una guerra difícil recibió la respuesta sin fisuras, la guerra (3), Así pues, arrepentido del nombramiento de Cestennio Peto, volcó ahora toda la responsabilidad de la campaña en Corbulón (6), su general seria ahora nombrado jefe supremo de todas las fuerzas del oriente. La confianza que despertaba persona de Corbulón y su lealtad al sistema parecía estar para el emperador fuera de toda duda, la muestra evidente es el poder de que le confiere, que algunos lo comparan con el del propio Pompeyo Magno durante la campaña contra los piratas. Lo cierto es que será difícil ver mas adelante a un emperador dotar a uno de sus generales de tan amplios poderes como los que en este caso recibió Domicio Corbulón. El general romano dispondrá ahora a voluntad de las legiones emplazadas en Asia, será sucedido en el gobierno de Siria por Cayo Cesio, que le descargara así de las labores burocráticas para poder afrontar mas cómodamente la dirección de las operaciones militares. Se le enviara como refuerzo la Legión XV Primigenia, con Mario Celso como legado. Él mismo, Corbulón, se encargara ahora de reorganizar las fuerzas orientales:
Reunido pues el ejército, Corbulón arenga a las legiones y da comienzo a la campaña. Se decide el romano por conducir a sus fuerzas a través de la ruta seguida antaño por Luculo, y en ello estaba cuando le salieron al paso los embajadores del partho, Corbulón, que nunca rechaza las salidas negociadas, redacta sus condiciones y hace que les sean entregadas al rey de Parthia, distante todavía mucho de donde se encontraba su ejército. Los mediadores enviados al campo del rey partho comunican a Vologeses el parecer de su general, quien amenaza al rey con una dura guerra, que sabe que será difícil para él, pues conocidas son por todos las querellas intestinas que todavía tiene que solucionar y que le restan grandes fuerzas y apoyos, los romanos, afirma, solo tienen ahora esta guerra entre manos, por lo que no les será difícil llevarla adelante, ademas, el reino que tanto desea Tiridates, de conseguirlo por las armas, lo recibirá devastado por las hostilidades. La alternativa que se les ofrece es que el propio Tiridates emprenda el camino a Roma para recibir de Nerón el derecho de reinar en paz entre los armenios, esta sutil muestra de sumisión seria considerado suficiente para deja el honor de Roma a salvo. Al tiempo que sus enviados comunicaban esto a los parthos, Corbulón atacaba con contundencia a todos los nobles armenios que se habían pasado a las filas de Tiridates, tomando y destruyendo al paso numerosas posiciones fortificadas, el miedo se apodera entonces de los leales a Parthia, quienes sin duda presionaran ahora para que se alcance cuanto antes algún tipo de acuerdo final. Tiridates, de acuerdo con los arsacidas (8), acepto el ofrecimiento del romano, antes que llegar a las armas ante tan temido y reconocido contendiente los parthos se inclinaron y dieron su brazo a torcer, Tiridates marcharía a Roma con todos los honores a solicitar del propio Nerón la diadema real. Corbulón pues, tras recibir en su campamento como se merecía al pretendiente armenio, recibió de Tiridates los símbolos del poder, la corona fue depositada ante una imagen del Cesar, Tiridates reconocía así a Nerón el derecho a nombrar al futuro rey de la nación, ahora, y antes de marchar a Roma, Tiridates regresaría a Media en donde se despediría de su familia, a su regreso, y sin mas dilaciones, tomo el camino de Roma. La guerra había terminado y las noticias sobre Corbulón, que yo sepa, terminan aquí. Epilogo. Tiridates hizo amistad con Nerón, consciente de la necesidad de quedar bien con el emperador debió tragarse su orgullo y lo adulo lo suficiente como para recibir mil preces de su mano, también consiguió que se le autorizase a reclutar en Roma a un gran numero de artistas, artesanos y constructores que llevaría a su reino, quedando ademas gratamente sorprendido por la civilización romana, sus ciudades y, como no podía ser de otra manera, de la Roma Imperial. En la frontera de Armenia Corbulón prohibió a todos los de este séquito, menos a los que el propio emperador había ordenado seguir a Tiridates, salir del Imperio Romano, era evidente que no se podía poner en manos de los bárbaros a cierto numero de constructores especializados, Tiridates lo tomo a bien y consolido en él la mas que buena opinión que tenia de la capacidad de este magnifico general romano. La frontera entre Parthia, Armenia y Roma permanecerían a partir de ahora en calma hasta principios del siglo II. Corbúlon no murió de muerte natural, acabo finalmente como víctima de la envidia de Nerón. |
|
Notas.. (1) Hay que recordar que dentro de la escala de mando del imperio, por debajo del propio Rey de Reyes se encuentran, primero el rey de Media Antropatene y luego el de rey de Armenia.Volver. (2) Por regular entiendo en este caso la única fuerza permanente con la que cuenta el rey de Parthia, su guardia, un numero indeterminado de jinetes que le acompañan y que siempre están preparados para el combate. Estas tropas serán las cedidas por el rey a su hermano, su propia guardia. El numero total del ejército de Tiridates se podría calibrar teniendo en cuenta las fuerzas que movilizaran los romanos contra él, dos legiones con sus auxiliares, así pues podrían rondar los 20.000 hombres.Volver. (3) Aunque se dejaría un resquicio para la negociación si el propio Tiridates venia hasta Roma para recibir del propio Nerón el nombramiento de rey de Armenia. En principio se podía aceptar la perdida del control de Armenia, pero las formas debían ser respetadas, al menos Roma decidiría el rey que gobernaría esa nación.Volver (4) Existían dos consejos, digamos, de gobierno, uno formado por las principales familias aristócratas y el otro por los de la casta sacerdotal. Volver (5) Vologeses lo atravesara luego triunfalmente a lomos de un elefante, corría el rumor, no obstante, de que los romanos lo habían construido con la idea de que se viniese abajo en cuanto las tropas parthas lo atravesasen, cosa que no ocurrióVolver (6) Nerón se propuso en un principio encabezar el ejército que entraría en Armenia, sin embargo sufrió un leve accidente durante unos sacrificios propiciatorios en Roma, tomandolo de mal augurio cambio de intención y se quedo en Roma.Volver (7) Dion Cassio no relata como Vologeses envió a presencia de Corbulón al jefe de su guardia, Moneses, el rey de Parthia deseaba sobre todas las cosas que los romanos evacuasen la cabeza de puente que sostenían sobre el otro lado del Eúfrates, sobre el mismo puente que había construido Corbulón en el río se entrevistaron los dos, allí se acordó que Vologeses abandonaría Armenia y que él, a su vez, destruiría el puente y evacuaría la otra orilla del río..Volver (8) El armenio Monobazus y el propio Vologeses se comprometieron con el acuerdo enviando por su parte una serie de rehenes acordados con antelación..Volver |