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LA
BATALLA DE CARRHAE, III parte
Por:
Carlos Javier Pacheco López
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VIII. CONSECUENCIAS DE LA DERROTA:
Junto a los 500 caballeros que le siguieron, el cuestor Cayo Casio
Longino consiguió llegar a Siria y prepararla para el contraataque
de los Partos que se avecinaba. Pese a ser sólo un cuestor, era
el romano de más alto rango en la provincia y aunque no le esperaba
ningún camino de rosas en Siria demostró ser un hombre de
valía gobernando la provincia entre los años 53 y 51 AC.
Los Partos no contraatacaron inmediatamente y durante los años
53 y 52 AC sólo mandaron más allá del Eúfrates
a pequeños grupos de tropas. Partia se caracterizaba por tener
una estructura política, social y económica de carácter
feudal. Estaba compuesta por varios reinos que eran nominalmente vasallos
del rey. El no tener dicho rey un poder indiscutible sobre sus estados
vasallos fue causa de que durante gran parte de su historia estuvieran
enfrascados en continuas guerras civiles entre los candidatos al trono,
siendo habituales las intrigas incluso dentro de la familia real. Recordemos
que el propio Orodes II llegó al poder gracias a una rebelión
de los nobles encabezada por Surena contra Mitrídates
III. Es por ello que reunir a un ejército poderoso y enviarlo
a combatir contra una potencia extranjera podía resultar muy peligroso
para un rey de Partia.
En primer lugar, no podía quedarse dentro de Partia en una situación
de inferioridad militar que pudiera ser aprovechada por otros para quitarlo
de en medio.
En segundo lugar, si él mismo encabezaba ese ejército podía
ser aprovechado por otros para quitarle el trono mientras estaba combatiendo
en el extranjero.
En tercer lugar debía prever que el general enviado al exterior
se volviera contra su rey y aprovechara dicho ejército para intentar
conquistar el trono.
Por todo ello no se trataba para Orodes sólo de reunir un
ejército poderoso solamente sino que además debía
fortalecer su situación interna tanto militar como diplomáticamente.
Los Partos podían ser un enemigo terrible defendiendo su territorio
pero expandirse más allá de sus fronteras a costa de Roma
era ya otra historia.
El que los Partos no pudieran contraatacar inmediatamente fue aprovechado
por Casio que preparó a la provincia romana para defenderse
de una posible invasión. Hizo fortificar Antioquía y las
principales ciudades costeras de Siria. También consiguió
completar dos legiones con los supervivientes que fueron llegando a la
provincia romana en los meses siguientes a la derrota final y muerte de
Craso. Al frente de estas dos legiones se dirigió hacia
el Eúfrates y consiguió rechazar al enemigo oriental cuyos
primeros ataques se limitaron a pequeñas incursiones como ya dijimos.
Tras derrotar a los partos se vio obligado a dirigirse contra los judíos
que se habían vuelto a rebelar, entre otras razones, por la profanación
cometida por Craso en su Templo. Casio debía acabar con
la rebelión antes de que esta se extendiera a toda Judea y para
ello tomó la ciudad de Tariquea junto al lago Gennesaret. Allí
hizo prisioneros a 30.000 judíos rebeldes a los que esclavizó.
También hizo ejecutar a Pitolao, uno de los cabecillas de
la rebelión que se había puesto en contacto con los partidarios
de Aristóbulo. Tras obligar a Alejandro (hijo de Aristóbulo,
quién de nuevo estaba prisionero en Roma) a permanecer al margen
de la situación para que no se convirtiera en el caudillo de una
nueva guerra, se dirigió de nuevo al Eúfrates a defender
la frontera. El controlar a los judíos no fue sólo gracias
a su acción militar sino también a su habilidad de aliarse
con Antípater (padre del que sería Herodes el
Grande) e Hircano (14),
etnarca y sumo sacerdote judío. Gracias a la colaboración
de éstos, la rebelión judía no llegó a más.
Que esta rebelión fuera sometida a tiempo antes de que llegara
el contraataque de los partos fue un hecho decisivo para que Siria continuara
siendo romana.
Orodes II, tras "premiar" a Surena por los servicios
prestados a la patria, puso al frente del ejército a su hijo Pacoro.
Éste era un militar inexperto dada su juventud y su único
mérito para dirigir el ejército era ser hijo del rey. No
obstante no fue tan necio como para dejar a su hijo solo en el mando y
le hizo ser acompañado del experto general Osaces. Cuando el ejército
parto al mando de Pacoro y Osaces avanzó hacia Siria
en el año 51 AC, Casio no tuvo más remedio que retirarse
hacia Antioquía. Poco podía hacer con sólo dos legiones
y desde Roma descuidaron el envío de refuerzos dado que estaban
más preocupados por sus problemas internos. Con los armenios y
los árabes como aliados, los partos se pasearon por Siria como
Pedro por su casa. Prácticamente arrebataron a Roma el control
de la provincia, pero no pudieron hacer nada contra Antioquía y
las otras ciudades costeras preparadas por Casio para defenderse.
Los partos tenían una caballería envidiable pero no dominaban
el asedio de las ciudades, que al ser costeras tampoco podían rendir
por hambre.
Al ver que no podían tomar Antioquía, Pacoro y su
ejército se dirigieron hacia Antigonea. Los alrededores de esta
ciudad estaban llenos de árboles y los partos no querían
atravesar ese terreno con su caballería por temor a que los atacaran.
Para solucionar el problema trazaron un plan para cortar los árboles
y dejar yermo el lugar, pero resultaba tan trabajoso que al final desistieron.
Casio, que los había estado acosando les tendió una
emboscada por el lugar donde debían pasar y cogiéndolos
sorpresa les infringió una severa derrota causándoles numerosas
bajas, entre ellas la del general Osaces, cabeza pensante del ejército
enemigo.
Es curioso ver como la historia se repitió hasta cierto punto pero
al revés. Al igual que Craso, los Partos tardaron en atacar
dando tiempo a Casio a preparar la defensa de la provincia romana
y hacerles caer en una emboscada aprovechando su mejor conocimiento del
terreno. No obstante, la derrota de los Partos no fue tan aplastante como
las de Carrhae y Sinaca y siguieron controlando el territorio al oeste
del Eúfrates aunque sin poder hacer nada contra las ciudades.
Cayo Casio Longino pasó a la Historia principalmente por
ser uno de los asesinos de César, pero si somos justos,
no está de más recordar su actuación como gobernador
de Siria, porque si ésta siguió siendo romana tras la derrota
de Craso fue sin duda gracias a su labor.
Pacoro siguió intentado echar a los romanos de Siria pero
sin éxito. No obstante, como ya comentamos anteriormente, el principal
problema de cualquier rey parto era que al peor de sus enemigos siempre
lo tenían en casa. Para no romper "la tradición",
en el año 50 a.C. Pacoro pactó con Marco Bíbulo,
sustituto de Casio como gobernador de Siria y se volvió
contra su padre. Enfrascados en una nueva guerra civil, los Partos se
volvieron al este del Eúfrates y Roma recuperó parcialmente
el control de Siria.
Esta nueva guerra en Partia no supuso la solución definitiva del
problema en Siria, sino que sólo fue un paréntesis que les
vino a los Romanos como agua de Mayo dada la guerra civil que se
avecinaba entre César y Pompeyo. No fue hasta la
época de Augusto cuando llegó la una paz estable
entre ambas naciones. Éste firmó la paz en el año
20 AC con Phraates IV, hijo de Orodes II (al que había
asesinado), y consiguió que se le devolvieran las siete águilas
perdidas tras la derrota de Craso.
La muerte de Craso significó además el fin del primer
triunvirato. Marco Licinio era el punto de equilibrio entre los
otros dos triunviros haciendo las veces de contrapeso en favor de César
frente a un hombre como Pompeyo, mucho más rico que
Cayo Julio y que había alcanzado la gloria militar antes.
Al morir Craso sólo quedaron los otros dos y Pompeyo,
que se consideraba muy superior a César, no iba a consentir
que éste le hiciera sombra. La facción de poder optimate
vio la ocasión de poner freno a César atrayéndose
a Pompeyo al que sin duda consideraban más manejable políticamente.
La desaparición del triunvirato fue en definitiva una de las causas
de la guerra civil que después vendría.
IX. EL DESTINO DE LOS 10.000 PRISIONEROS ROMANOS:
Sabemos por Plutarco y Plinio el Viejo que alrededor de
10.000 romanos fueron hechos prisioneros tras las dos batallas. ¿Qué
destino esperaba a estos romanos?. Indudablemente la esclavitud. Sin embargo
no quiso desaprovechar el rey Orodes la oportunidad excepcional
de contar prisioneros de un ejército romano y utilizó a
muchos de éstos para crear unidades militares destinadas a defender
otras fronteras de sus dominios.
Nos cuenta Plinio el Viejo en su Historia Natural que los prisioneros
fueron llevados a la región de Margiana. Esta era una región
del Asia Central que limitaba al este con Hircania, al sur con Ariana
y al este con la Bactria. Se caracterizaba según Plinio
por tener un clima templado, el cultivo de la vid y por proceder de allí
aquel hierro tan brillante que usaban los ejércitos partos para
sus armaduras (este último dato nos lo proporciona Plutarco,
no Plinio). Era una zona rodeada de montes en un entorno de mil
quinientos estadios y de difícil acceso por causa de unos desiertos
arenosos que se prolongaban a lo largo de ciento veinte mil pasos.
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En esta zona fue fundada por Alejandro Magno en el 328 a.C. una
de las muchas ciudades que llevaron su nombre (Alejandría) en las
proximidades de la ciudad que después sería llamada Merv
y actualmente Erk Kala de la República de Turkmenistán.
Dicha ciudad fue destruida por una invasión de los pueblos escitas
del norte y reconstruida por Antíoco I Sóter a principios
del III AC quién la rebautizó como Antioquía. Este
rey, pobló la ciudad con súbditos sirios cerca del nacimiento
del río Margo, actualmente conocido como Murghab, y la rodeó
en círculo con una muralla de 1.500 estadios. Dicha ciudad existía
aún en tiempos de Orodes II de Partia y allí fue
donde envió a los prisioneros romanos. A partir de ahí se
pierde la pista de los 10.000 según las fuentes clásicas.
EPÍLOGO: ¿LA LEGIÓN PERDIDA?
No fue hasta el año 1955 cuando el sinólogo americano Homer
Hasenpflug Dubs, estudiando las crónicas históricas
chinas de la dinastía Han del 36 AC creyó haber descubierto
la continuación de su historia.
Según las citadas crónicas, en aquella época se quiso
pacificar la frontera occidental con una campaña que culminó
con la toma de la capital de los Hunos, una ciudad de ubicación
desconocida pero que debió de estar cerca de la actual Tashkent,
capital de Uzbekistán. En las citadas crónicas dice que
la ciudad estaba fortificada con una doble empalizada y que fue defendida
por unos bárbaros que combatían de forma muy disciplinada
y organizada, con una formación que recuerda a la tortuga o testudo.
Según Homer Hasenpflug Dubs los defensores de ésta
ciudad eran parte de los romanos que en su día fueron hechos prisioneros
por Surena. Tras ser derrotados, se hicieron prisioneros que fueron
enviados a un remoto poblado en el desierto de Gobi donde su rastro desapareció
definitivamente.
Atando cabos, descubrió el sinólogo americano que el antiguo
nombre del actual poblado llamado Zhelaizhai era Liqian o Li-Jien. Este
término está documentado desde el año 5 DC y era
el nombre que daban los chinos a Roma. Probablemente derive de alguna
de las ciudades llamadas Alexandría que dependía de Roma
y con las que tenían contactos comerciales. Otra hipótesis
es que derive de "legión", pero me parece menos creíble
porque difícilmente se podía saber en China lo que era.
Sólamente otras dos ciudades chinas, Kucha y Wen-siu, tenían
nombres que derivaban de idiomas extranjeros y que debían a la
población inmigrante del Asia central con la que habían
sido fundadas. Por ello pensó el sinólogo americano que
el nombre de Liqian o Li-Jien podía ser un caso semejante dado
que no se conoce su origen en los dialectos chinos antiguos.
Treinta y cuatro años más tarde, en 1999, el periódico
americano Los Ángeles Times publicó los primeros datos que
identificaban a un poblado perdido en la China interior llamado Zhelaizhai
en la provincia de Gaisu como posible destino final de los prisioneros
romanos (a 2.000 Km al este de Tashkent). La universidad de Lanzhou, ciudad
de la China central, se dedicó durante los dos años siguientes
a realizar análisis de DNA a los habitantes de Zhelaizhai entre
los que se hay muchas personas de pelo castaño y rizado. Los resultados
han venido a confirmar que al menos un 46 % de los habitantes del poblado
presentan una cierta afinidad genética con poblaciones europeas,
según publicó en el 2001 el diario francés L´Express.
¿Qué hay de cierto en toda esta historia?
La actual ciudad de Tashkent, estaba situada en la zona más oriental
de Sogdiana mientras que Antioquía como ya dijimos estaba en la
zona central de Margiana, junto al rio Margo. Que un grupo de romanos
escapara hasta la ciudad de Tashkent desde Antioquía sin que los
capturaran me parece poco creíble por lo enorme de la distancia
y lo complicado del terreno. Margiana estaba rodeada de desiertos y aunque
los fugados contaran con caballos no estaban a la altura de los Partos
como jinetes en el caso de que fueran a por ellos. Además, la distancia
entre ambas ciudades es considerable como se puede apreciar en cualquier
mapa. De haber querido huir, posiblemente lo hubieran hecho en dirección
oeste, hacia Roma en vez de adentrarse en tierras que no conocían.
Entrando en el terreno de la hipótesis, tal vez Orodes II no
destinara a todos los prisioneros romanos a una misma ciudad sino que
los repartió entre varias a lo largo de las fronteras de sus dominios.
No sería una idea descabellada porque separándolos hubiera
sido más complicado que se pudieran rebelar. Evidentemente Orodes
no ignoraba lo peligrosa que podía ser la infantería
romana y con diez mil soldados romanos se pueden formar casi dos legiones.
Dado el profundo temor que tendrían los reyes Arsácidas
por las rebeliones internas, es posible que actuara de esa manera para
dificultar que pudieran ser utilizados en su contra. No obstante sólo
se trata de una hipótesis como ya dije porque Plutarco,
Plinio y Estrabón sólo hablaron
de la ciudad de Antioquía como destino final de los prisioneros
romanos. Desde una ciudad situada en Bactriana o Sogdiana hasta Tashkent
sigue habiendo una distancia considerable pero no tan grande como desde
Antioquía, por lo que una posible fuga de parte de los romanos
si sería más creíble.
Estrabón y Plinio nos indican que romanos
y griegos sabían muy poco sobre los pueblos que estaban al este
y al norte de la región de Sogdiana. Intuía Estrabón
que esos pueblos debían ser escitas pero se trata sólo de
una suposición como él mismo reconoció. De la región
de Sogdiana, los pueblos conocidos más próximos eran los
maságetas y los sacas, que dominaban las zonas situadas en el el
sudeste del Mar del Aral. Por ello para saber más sobre los pueblos
de la zona nos tenemos que remitir a las fuentes chinas. Según
éstas, desde principios del siglo II AC, existía más
allá de la frontera occidental de China un inmenso reino de los
Hunos que se extendía hacia el oeste (15).
Como consecuencia de esta expansión se produjeron movimientos migratorios
de pueblos escitas como los sacas que tuvieron influencia en el estado
de debilidad en el que se encontraba Bactria por aquellos tiempos. También
son esas migraciones la causa del fin del dominio griego en la zona de
la actual Afganisthán (mediados del S. II AC). Por tanto tenemos
que en aquella época no sólo rodeaban al estado Parto los
nómadas escitas sino que había cerca de las fronteras el
citado reino Huno.
Según el investigador australiano David Harris (que trabajó
como profesor de inglés en la Universidad de Lanzhou con el propósito
de investigar el tema), lo que ocurrió es que los romanos consiguieron
escapar y huyeron hacia los territorios del rey huno Jzh-Jzh, a
quién ofrecieron sus servicios como mercenarios.
¿En que idioma se podían haber comunicado?. Posiblemente
en griego. Éste era el idioma que los Partos usaban para la diplomacia
y para el comercio. Los Hunos eran enemigos de los Partos pero es posible
que a través de comerciantes asentados en Sogdiana (por donde pasaba
la ruta de la seda) pudieran entenderse con los romanos. Jzh-Jzh
era un rey muy belicoso y le tenía echado el ojo a la rica
zona sur de China. Sin embargo, los chinos decidieron acabar con esa amenaza
y lanzaron una ofensiva militar contra sus dominios.
En síntesis, nos movemos en un terreno poco firme y lleno de hipótesis.
Es muy complicado saber a ciencia cierta si aquellos defensores de la
capital de los Hunos eran parte de los 10.000 prisioneros capturados tras
Carrhae. Se carecen de pruebas sólidas hasta la fecha porque no
se ha encontrado en Zhelaizhai ningún resto arqueológico
que confirme las hipótesis. De hecho, hay historiadores chinos
que opinan que ésta ciudad fue fundada antes de la batalla contra
los Hunos, y muchos de los textos que nos servirían para investigar
estas cuestiones ni siquiera han sido traducidos del chino a otra lengua
más comprensible para los occidentales.
A primera vista parece la típica teoría sensacionalista
que promete mucho pero en cuanto indagas un poco sólo encuentras
humo. No obstante, en honor a la verdad, hay que reconocer que no se ha
investigado este tema lo suficiente. Tras la matanza de Tiananmen en el
89, los chinos se volvieron muy susceptibles con los extranjeros por lo
que pusieron demasiadas trabas para que éstos pudieran investigar
en Zhelaizhai. Recientemente, con la apertura que ha experimentado China
en los últimos años parece que hoy si sería más
factible una investigación de esos hechos, pero ni chinos ni occidentales
han mostrado demasiado entusiasmo al respecto.
El tiempo y las excavaciones arqueológicas darán y quitarán
razones.
©
2004 Carlos
Javier Pacheco López
Todos los derechos reservados.
Aviso Legal
| Notas.. |
| (14).
Hircano
y Aristóbulo eran hermanos. El segundo había
derrocado al primero en su día como rey de Judea, pero éste
consiguió retomar el poder gracias a Pompeyo. Hircano
se apoyaba en los fariseos, facción de poder que representaba
los intereses del clero judío. Aristóbulo se
apoyaba en los saduceos, facción de poder que representaba
el capital comercial y a los intelectuales helenizados. Los fariseos
pretendían crear una comunidad religiosa independiente de la
laica mientras que los saduceos pretendían fortalecer un estado
laico. Roma siempre apoyó a los primeros y Casio, para
no ser menos, supo sacar partido de estas diferencias internas entre
los judíos apoyando a Hircano. La necedad de Craso
al profanar el Templo de Jerusalén estuvo a punto de costarle
muy cara a Roma porque se echó en contra a Hircano y
a los fariseos.
Volver. |
| (15).
Tradicionalmente
se había creído siempre que los hunos que irrumpieron
en Europa a finales del S. IV DC estaban emparentados con los hunos
de los que hablan las fuentes chinas. Sin embargo en base a datos
antropológicos y lingüísticos se ha demostrado
que no tenían un origen común. Posiblemente los hunos
que llegaron a Europa eran descendientes de las tribus escitas que
emigraron al oeste como consecuencia de los diferentes movimientos
migratorios de los pueblos de las estepas. Volver. |

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