«PERSICA» por CTESIAS de Cnido

 


La «Persica» de Ctesias de Cnido (1) consta de veintitrés libros.
En los primeros seis, él trata de asuntos Asirios y de eventos previos a la fundación del imperio Persa, y sólo empieza a tratar de asuntos Persas en el séptimo libro.
En los libros 7 a 13 da una reseña de Ciro, Cambises, [Taniojarces/Esmerdis] los Magos, Darío y Jerjes, en los que difiere casi completamente de Heródoto, a quien él acusa de falsedad en muchos pasajes y lo llama «inventor de fábulas». Ctesias es posterior a Heródoto, y dice que él fue testigo ocular de la mayoría de lo que describe, y que, dónde éste no era el caso, obtuvo su información directamente de los Persas, y de esta manera compuso su historia. Él no sólo discrepa con Heródoto, sino que también en algunos aspectos con Jenofonte, el hijo de Grilo.
Ctesias floreció en el tiempo de Ciro, hijo de Darío[II Noto] y Parisatis, hermano de Artajerjes[II Mnemon] quién le sucedió en el trono.


CONTEXTO: FAMILIA DE CIRO EL GRANDE, FECHA APROX. 560 a.C.

[§1] Él empieza declarando que Astiages (a quien también llama Astigas) no estaba emparentado con Ciro; que huyó de él a Ecbatana y se escondió en las bóvedas del palacio real con la ayuda de su hija Amitis y su marido Espitamas; que Ciro, cuando subió al trono, dio órdenes que no sólo Espitamas y Amitis, sino que también debía someterse a la tortura a sus hijos Espitaces y Megabernes por ayudar a Astigas; que este último, para salvar a sus nietos de ser torturados por su culpa, se rindió y fue apresado y cargado con las cadenas por Ebares; que poco después fue liberado por Ciro y honrado como su padre; que su hija Amitis fue tratada por él como una madre y luego se convirtió en su esposa. Su marido Espitamas, sin embargo, fue ejecutado porque, cuando preguntado, declaró falsamente que no sabía donde estaba Astigas. En su relato de estos eventos, Ctesias difiere de Heródoto.



[§2] Agrega que Ciro hizo la guerra con los bactrianos, sin obtener una victoria decisiva; pero que cuando se enteraron que Astigas había adoptado a Ciro como su padre, y a Amitis como su madre y esposa, voluntariamente se sometieron a Amitis y a Ciro.



[§3] También relata cómo Ciro hizo la guerra a los Saces, y tomó a prisionero a su rey Amorges, el marido de Esparetra, la que después que su marido fue capturado reunió un ejército de 300.000 hombres y 200.000 mujeres, hizo la guerra a Ciro y lo derrotó. Entre el gran número de prisioneros tomado por los Saces estaba Parmises, hermano de Amitis, y sus tres hijos, que fueron luego liberados en cambio por Amorges.



[§4] Ciro, ayudado por Amorges, marchó contra Creso y la ciudad de Sardes. Por consejo de Ebaras dispuso figuras de madera que representaban a los Persians alrededor de los muros, cuya visión aterró de tal moso a los habitantes que la ciudad fue fácilmente tomada.
Antes de esto, el hijo de Creso fue entregado como rehén, habido sido el rey engañado por una visión divina. Dado que Creso estaba evidentemente meditando la traición, su hijo fue ejecutado ante sus ojos; su madre, que era testigo de su ejecución, se suicidó arrojándose de los muros.



[§5] Después de haber tomado la ciudad, Creso huyó buscando refugio en el templo de Apolo; tres veces fue puesto en cadenas, y tres veces se libró invisiblemente de sus ataduras, aunque el templo estaba cerrado y sellado, y Ebaras estaba de guardia. Aquéllos que fueron prisioneros con Creso fueron decapitados, sospechados de haber conspirado para liberarlo. En consecuencia fue llevado al palacio y atado más firmemente, pero fue nuevamente liberado por truenos y relámpagos enviados del cielo. Finalmente Ciro, en contra de su voluntad, lo liberó, tratándolo amablemente desde ese momento, y le concedió una gran ciudad cerca de Ecbatana llamada Barene, en la que había 5000 jinetes y 10.000 peltastas (2), lanceros y arqueros.



[§6] Ciro envió entonces a Petisacas el eunuco, que tenía gran influencia sobre él, a Persia a buscar a Astigas donde los Barcanios, ya que tanto él como su hija Amitis estaban ansiosos por verlo. Ebaras aconsejó entonces a Petisacas de dejar a Astigas en alguna lugar solitario, para que pereciera de hambre y sed, lo que él hizo. Pero el crimen fue revelado en un sueño, y Petisacas, ante el urgente pedido de Amitis, le fue enviado a ella por Ciro para ser castigado. Ella ordenó que le fueran extraídos sus ojos, lo desolló vivo, y entonces lo crucificó. Ebaras, temeroso de sufrir el mismo castigo, aunque Ciro lo aseguró que él no lo permitiría, se dejó morir de hambre ayunando durante diez días. A Astigas se le brindó un espléndido entierro; su cuerpo había permanecido intacto por las bestias salvajes del desierto, habiéndolo custodiado algunos leones hasta que fue llevado por Petisacas.



[§7] Ciro marchó contra los Derbices cuyo rey era Amoreo. Los Derbices trajeron repentinamente algunos elefantes que habían quedado emboscados, y pusieron a la caballería de Ciro en fuga. El propio Ciro cayó de su caballo, y un indio le hirió mortalmente con una jabalina bajo el muslo. Los indios lucharon del lado de los Derbices y les proporcionaron los elefantes. Los amigos de Ciro lo levantaron mientras todavía estaba vivo y retornaron al campamento. Murieron muchos Persas y Derbices, hasta el número de 10.000 por cada lado.
Amorges, cuando oyó lo que le había pasado a Ciro, a toda prisa fue en ayuda de los Persas con 20.000 jinetes Sacenos. En un combate subsecuente, los Persas y los Saces obtuvieron una brillante victoria, siendo Amoreo, el rey de los Derbices, muerto junto con sus dos hijos. Treinta mil Derbices y 9.000 Persas cayeron en la batalla. El país se sometió entonces a Ciro.


 


[§8] Ciro, estando cerca de la muerte, declaró rey a su mayor hijo Cambises y a su hijo menor Taniojarces gobernador de Bactria, Corasmia, Partia, y Carmania, libre de tributo. De los hijos de Espitamas, designó a Espitaces sátrapa de los Derbices, a Megabernes de los Barcanios, rogándoles que obedecieran a su madre en todo. Él también los animó para que se hiciesen amigos con Amorges, bendiciendo a aquéllos que permanecieran en condiciones amistosas entre sí, y maldiciendo a aquéllos que primero hacían mal. Con estas palabras se murió, tres días después de haber sido herido, después de un reinado de treinta años. Éste es el fin del undécimo libro.



[§9] El duodécimo libro empieza con el reino de Cambises. Inmediatamente después de su ascensión, envió el cuerpo de su padre a Persia para enterrarlo a través del eunuco Bagapates, y llevó a cabo los deseos de su padre en todo los otros aspectos. Los hombres que tuvieron la influencia más grande sobre él fueron Artasiras el Hircanio, y los eunucos Izabates, Aspadates, y Bagapates que habían sido los favoritos de su padre después de la muerte de Petisacas.



[§10] Bagapates estuvo a cargo de la expedición contra Egipto y su rey Amirteo, a quien derrotó, a través de la traición de su principal consejero, el eunuco Combafis, quién reveló la existencia de los puentes y otros secretos importantes a condición de que Cambises le hiciera gobernador de Egipto. Cambises hizo este arreglo primero con él a través de Izabates, el primo de Combafis, y después lo confirmó con su promesa personal. Habiendo capturado a Amirteo vivo, no le hizo daño alguno, sino que meramente lo mudó a Susa con 6000 egipcios escogidos por él. Todo Egipto devino entonces súbdito de Cambises. Los egipcios perdieron 50.000 hombres en la batalla, los Persas, 7000.



[§11] Entretanto un cierto mago llamado Esfendadates que había sido azotado por Taniojarces por alguna ofensa, fue donde Cambises y le informó que su hermano estaba tramando algo contra él. Como prueba de esto, declaró que Taniojarces se negaría a venir si era convocado. Cambises, consecuentemente convocó a su hermano que, estando comprometido en otra cuestión, aplazó su venida. El mago, en consecuencia, lo acusó más libremente. Su madre Amitis, quién sospechaba del mago, aconsejó a Cambises a que no lo escuchara. Cambises fingió no creerle, aunque en realidad sí lo hizo. Convocado por Cambises por tercera vez, Taniojarces obedeció los citatorios. Su hermano lo abrazó, pero no obstante se determinó a ejecutarlo, y, con desconocimiento de su madre Amitis, tomó las medidas necesarias para llevar a cabo su plan.



[§12] El Mago hizo la siguiente sugerencia. Siendo él mismo muy parecido a Taniojarces, aconsejó públicamente al rey que ordenara que su cabeza fuera cortada por haber acusado falsamente al hermano del rey; que entretanto Taniojarces fuera ejecutado en secreto, y él [el Mago] se vistiera con su ropa, de modo que se pensara que Taniojarces estaba aún vivo. Cambises aceptó esto. Taniojarces fue ejecutado obligándole a beber sangre de toro; el Mago se puso su ropa y fue confundido con él por las personas. El fraude no fue conocido durante mucho tiempo excepto por Artasiras, Bagapates e Izabates, a quienes Cambises había confiado el secreto.



[§13] Entonces Cambises, habiendo convocado a Labizo, jefe de los eunucos de Taniojarces, y a los otros eunucos, les mostró al Mago sentado y vestido con la apariencia de su hermano, y les preguntó si ellos pensaban que él era Taniojarces. Labizo, asombrado, contestó, "¿Quién otro debemos pensar que es?" siendo la semejanza tan grande que fue engañado. El Mago fue enviado por consiguiente a Bactria dónde desempeñó el papel de Taniojarces. Cinco años más tarde, Amitis, habiendo conocido la verdad por el eunuco Tibetis, a quien el Mago había azotado, exigió a Cambises que le entregara a Esfendadates, pero él se negó. Después de lo cual Amitis, luego de colmarlo de maldiciones, se envenenó.



[§14] En cierta ocasión, mientras Cambises estaba ofreciendo un sacrificio, no brotó sangre alguna de las víctimas sacrificadas. Esto lo alarmó grandemente, y el nacimiento de un hijo sin cabeza por parte de Roxana aumentó esta alarma. Este augurio fue interpretado por los hombres sabios como el significado que él no dejaría sucesor alguno. Su madre también se apareció a él en un sueño, amenazándole con venganza por el asesinato que había cometido, lo que todavía le alarmó más. En Babilonia, mientras tallaba un pedazo de madera con un cuchillo para entretenerse, se hirió accidentalmente en el muslo, y murió once días después, en el decimoctavo año de su reinado.



[§15] Bagapates y Artasiras, antes de la muerte de Cambises, conspiraron para elevar al Mago al trono, como lo hicieron después. Izabates que había ido a llevar el cuerpo de Cambises a Persia, encontrando a su retorno que el Mago estaba reinando bajo el nombre de Taniojarces, descubrió la verdad al ejército y expuso al Mago. Después de esto buscó refugio en un templo, dónde fue capturado y ejecutado.



[§16] Entonces siete distinguido Persas conspiraron contra el Mago. Sus nombres eran Onofas, Idernes, Norondabates, Mardonio, Barises, Atafernes y Darío [hijo de] Histaspes. Después de que hubieron dado y tomado las promesas más solemnes, admitieron en su secreto a Artasiras y Bagapates que guardaban todas las llaves del palacio. Los siete, habiendo sido admitidos en el palacio por Bagapates, encontraron al Mago dormido. A la vista de ellos, él saltó, pero no encontrando arma alguna a la mano (pues Bagapates las había quitado a todas en secreto) quebró una silla hecha de oro y se defendió con una de las patas, pero fue finalmente apuñalado a muerte por los siete. Había reinado siete meses.



[§17] Darío fue escogido rey de los siete conspiradores de acuerdo con una prueba en la que habían acordado, consistente en que su caballo fue el primero en relinchar después de la salida del sol, resultado este de una hábil estratagema.



[§18] Los Persas celebran el día en que el Mago fue muerto, por una fiesta llamada Magofonia.



[§19] Darío ordenó que se construyera una tumba para él en una montaña de dos picos, pero cuando deseó ir a verla, fue disuadido por sus padres y por los adivinos. Los primeros, sin embargo, estaban ansiosos por ascender a él, pero los sacerdotes que los estaban conduciendo, asustándose a la vista de algunas serpientes, dejaron caer las sogas, cayendo ellos y despedazándose. Darío se afligió grandemente y pidió las cabezas de los cuarenta hombres que fueron responsables.



[§20] Darío ordenó a Ariaramnes, sátrapa de Capadocia, atravesar Escitia, y tomar un número de prisioneros, hombres y mujeres. Él se trasladó en treinta pentacónteras (3), y entre otros tomó cautivo a Marsagetes, hermano del rey de Escitia que había sido encarcelado por su propio hermano por ciertas ofensas. El gobernante de los escitas, enfurecido, escribió una carta insultante a Darío quién le contestó en el mismo tono.



[§21] Darío reunió entonces un ejército de 800.000 hombres y cruzó el Bósforo y el Ister [Danubio] por un puente de barcos a territorio escita en quince días. Los dos reyes se enviaron mutuamente un arco. Darío, viendo que el arco escita era más fuerte, retrocedió y huyó por los puentes, destruyendo algunos de ellos en su prisa antes de que el ejército entero hubiera cruzado. Ochenta mil de sus hombres que habían sido dejados atrás en Europa fueron muertos por el gobernante de los escitas. Darío, después de haber cruzado el puente, incendió las casas y templos de los Calcedonios, porque habían intentado derribar los puentes que él había construído cerca de su ciudad y también destruyó el altar erigió por él, al cruzar, en honor de Zeus Diabaterios (4).



[§22] Datis, el comandante de la flota persa, a su retorno del Pont, asoló Grecia y las islas. En Maratón se encontró con Milcíades; los bárbaros fueron derrotados y el propio Datis murió, negándose los atenienses a entregar su cuerpo a demanda de los persas.



[§23] Darío volvió entonces a Persia dónde, después de haber ofrecido sacrificios, murió después de una enfermedad de treinta días, en el 72º año de edad y el 31º de su reino. Artasiras y Bagapates también murieron, habiendo sido este último el guardián de la tumba de Darío durante siete años.



[§24] Darío fue sucedido por su hijo Jerjes sobre quien Artabano, el hijo de Artasiras, tenía tanta influencia como su padre había tenido sobre Darío. Sus otros consejeros confidenciales eran el viejo Mardonio y Matacas el eunuco. Jerjes se casó con Amestris, la hija de Onofas, quién le dió un hijo, Darío, dos años después a Histaspes y ArtaJerjes, y dos hijas, una llamada Rodogine y otra llamado Amitis por su abuela.



[§25] Jerjes decidió hacer la guerra en Grecia, porque los Calcedonios habían intentado romper el puente como ya se ha dicho, y había destruido el altar que Darío había dispuesto, y porque los atenienses habían matado a Datis y se habían negado a entregar su cuerpo. Primero visitó Babilonia, deseoso de ver la tumba de Belitanes que Mardonio le mostró. Pero él era incapaz de llenar el vaso de aceite, como ha sido escrito.



[§26] De allí marchó a Ecbatana dónde oyó hablar de la revuelta de los babilonios y el asesinato del sátrapa Zópiro. El relato de Ctesias es diferente del de Heródoto. Lo que este último relata de Zópiro se atribuye a Ctesias, con la excepción de que su mula haya dado nacimiento a un potro, a Megabizo, el yerno de Jerjes y el marido de su hija Amitis. Babilonia fue tomada por Megabizo a quien Jerjes concedió, entre otros premios, un molinillo de oro, que pesaba seis talentos, el más honorable de los regalos reales.


 


[§27] Entonces Jerjes, habiendo reunido un ejército persa de 800.000 hombres y 1000 trirremes sin contar los carros, partió contra Grecia, después de haber tirado un primero puente que cruzaba en Abido.
Demarato el espartano, que llegó allí primero y acompañó a Jerjes, le disuadió de invadir Esparta. Su general Artabano, con 10.000 hombres, luchó una batalla con Leónidas, el general espartano, en las Termópilas; el ejército persa fue despedazado, mientras que sólo dos o tres de los espartanos murieron. El rey ordenó entonces un ataque con 20.000, pero fueron derrotados, y aunque azotados para entrar en batalla, fueron nuevamente derrotados. Al día siguiente ordenó un ataque con 50.000, pero sin éxito, y consecuentemente cesó las operaciones.. Tórax el tesalio y Calíades y Timafernes, los líderes de los traquinios, que estaban presentes con sus fuerzas, fueron convocados por Jerjes junto con Demarato y Hegias el efesio, quién le dijo que los espartanos nunca podrían ser derrotados a menos que fueron rodeados. Un ejército persa de 40.000 hombres conducido por los dos líderes de los traquinios arriba de un camino de montaña casi inaccesible, llegó a la retaguardia de los lacedemomios, quienes fueron rodeados y murieron valientemente hasta el último hombre.



[§28] Jerjes envió otro ejército de 120,000 hombres contra Platea bajo la orden de Mardonio, a instigación de los tebanos. A él se opuso Pausanias el espartano, con sólo 300 esparciates (5), 1000 periecos (6), y 6000 de las otras ciudades. Los persas sufrieron una severa derrota, Mardonio resultó herido y obligado a huir.



[§29] Luego fue enviado por Jerjes a saquear el templo de Apolo, dónde se dice que murió por las lesiones recibidas durante una terrible granizada, con gran pesar de Jerjes.



[§30] Jerjes avanzó entonces contra la propia Atenas, cuyos habitantes tripulaban 110 trirremes y buscaron refugio en Salamis; Jerjes tomó posesión de la ciudad vacía y la incendió, con excepción de la Acrópolis que era defendida por una pequeña banda de hombres que habían se habían quedado; al fin, también ellos escaparon de noche, y la Acrópolis fue incendiada. Después de esto, Jerjes avanzó a una angosta franja de tierra en Atica llamada Heraclea, y empezó a construir un terraplén en dirección de Salamis, pensando atravesar a pie. Por consejo de los atenienses Temístocles y Arístides, se convocaron arqueros de Creta.
Entonces tuvo lugar una batalla naval entre los griegos con 700 naves y los persas con más de 1000 bajo las órdenes de Onofas. Los atenienses resultaron victoriosos, gracias al consejo y diestra estrategia de Arístides y Temístocles; los persa perdieron 500 naves, y Jerjes huyó. En las batallas restantes murieron 12.000 persas.


 


[§31] Jerjes, habiendo atravesado Asia y avanzado hacia Sardes, despachó a Megabizo a saquear el templo en Delfos. Al negarse a ir, el eunuco Matacas fue enviado en su lugar, para insultar a Apolo y saquear el templo.



[§32] Habiendo llevado a cabo sus órdenes volvió donde Jerjes que entretanto había llegado a Persis de Babilonia.



[§33] Aquí Megabizo acusó su esposa Amitis (la hija de Jerjes) de haber cometido adulterio. Jerjes la reprimió severamente, pero ella declaró que era inocente. Artabano y el eunuco Aspamitres, los consejeros confidenciales de Jerjes, resolvieron matar a su amo. Habiéndolo hecho, persuadieron a Artajerjes[I Makrocheir] que su hermano Darío lo había asesinado. Darío fue llevado al palacio de Artajerjes, y, aunque negó vehementemente la imputación, fue ejecutado.



[§34] Así Artajerjes se convirtió en rey, gracias a Artabano quién entró en una conspiración contra él con Megabizo (quién estaba amargamente afligido por la sospecha de adulterio contra su esposa), tomando cada uno un juramento de permanecer fiel al otro. No obstante, Megabizo reveló el plan, saliendo a la luz la conducta culpable de Artabano, encontrando él la muerte que había querido para Artajerjes. Aspamitres, que había tomado parte en los asesinatos de Jerjes y Darío fue cruelmente ejecutado, siendo expuesto en la gamella (7). Después de la muerte de Artabano hubo una batalla entre sus compañero en la conspiración y los otros persas en la que murieron los tres hijos de Artabano y Megabizo quedó muy heridos. Artajerjes, Amitis, y Rodogine, y su madre Amestris se afligieron profundamente, y su vida sólo se salvó por la habilidad y atención de Apolónides, médico de Cos.



[§35] Bactria y su sátrapa, otro Artabano, se sublevado contra Artajerjes. La primera batalla fue indecisa, pero en una segunda, los bactrianos fueron derrotados porque el viento sopló en sus caras, y toda la Bactria fue sometida.


 


[§36] Egipto, bajo la conducción de Inaro, un libio, ayudado por un nativo del país, también se sublevó, y fueron hechos preparativos para la guerra. Al pedido de Inaro, los atenienses enviaron cuarenta naves en su ayuda. El propio Artajerjes estaba deseoso de tomar parte de la expedición, pero sus amigos le disuadieron. Él por consiguiente envió a su hermano Aqueménides con 400,000 infantes y ochenta naves. Inaro se trabó en batalla con Aqueménides, saliendo victoriosos los egipcios, Aqueménides muerto por Inaro y su cuerpo enviado a Artajerjes. Inaro también tuvo éxito en el mar. Caritímides, el comandante de las cuarenta naves atenienses, se cubrió con gloria en una batalla naval en la que se capturaron veinte de las cincuenta naves persas con sus tripulaciones, y las treinta restantes fueron hundidas.


 


[§37] El rey envió entonces a Megabizo contra Inaro, con un ejército adicional de 200.000 hombres y 300 naves comandadas por Orisco; de modo que, no contando las tripulaciones de las naves, su ejército consistía en 500.000. Cuando Aqueménides cayó, 100,000 de sus 400,000 hombres perecieron. Tuvo lugar una desesperada batalla en la que las pérdidas fueron gruesas por ambos lados, aunque las de los egipcios fueron más duras. Megabizo hirió a Inaro en el muslo, y hizo huir, y los persas obtuvieron una victoria completa. Inaro huyó a Biblos, una fortaleza egipcia, acompañado por aquéllos de los griegos que no murieron en la batalla. Entonces todo Egipto, excepto Biblos, se sometió a Megabizo.



[§38] Pero dado que esta fortaleza parecía inexpugnable, acordó con Inaro y los griegos (6000 y más en número), a condición que ellos no sufrieran daño por parte del rey, y que los griegos se les permitiera volver a casa cuando ellos quisieran..
Habiendo designado a Sarsamas sátrapa de Egipto, Megabizo llevó a Inaro y a los griegos a Artajerjes, quién estaba severamente enfurecido con Inaro porque él había matado a su hermano Aqueménides. Megabizo le dijo lo que había pasado, cómo él había dado su palabra a Inaro y a los griegos cuando ocupó Biblos, y rogó seriamente al rey que respetara sus vidas. El rey consintió, y la noticia de que ningún daño correspondería a Inaro y a los griegos fue inmediatamente informada al ejército.



[§39] Pero Amestris, apenado con la idea que Inaro y los griegos evitarían el castigo por la muerte de su hijo Aqueménides, pidió al rey [que se los diera a ella], pero él se negó; ella entonces apeló a Megabizo, que también la despidió. Por fin, sin embargo, por su constante importunidad obtuvo su deseo de su hijo, y después de cinco años el rey le dejó en sus manos a Inaro y a los griegos. Inaro fue empalado sobre tres estacas; cincuenta de los griegos, todos a los que pudo ponerle la mano encima, fueron decapitados.


[§40] Megabizo se sintió profundamente apenado por esto, y solicitó permiso para retirarse a su satrapía en Siria. Habiendo enviado en secreto al resto de los griegos allí de antemano, a su llegada él reunió un gran ejército (150.000 sin incluir la caballería) y levantó el estándarte de la rebelión.
Usiris fue enviado contra él con 200.000 hombres; se libró una batalla en la que Megabizo y Usiris se hirieron el uno al otro. Usiris infligió una herida con una lanza en el muslo de Megabizo de dos dedos de profundidad; Megabizo por su parte hirió primero a Usiris en el muslo y luego en el hombro, de modo tal que cayó de su caballo. Megabizo, cuando cayó, lo protegió, y pidió que fuera respetado. Muchos persas fueron muertos en la batalla, en la cual se distinguieron Zopiro y Artifio, los hijos de Megabizo, y Megabizo ganó una victoria decisiva. Usiris recibió la mayor atención y fue enviado a Artajerjes a su petición.



[§41] Enviaron otro ejército contra él bajo Menostanes el hijo de Artario, sátrapa de Babilonia y hermano de Artajerjes. Tuvo lugar otra batalla en la que los persas fueron derrotados; a Menostanes le hirió un golpe de Megabizo, primero en el hombro y luego en la cabeza, pero la herida no fue mortal. Sin embargo, huyó con su ejército y Megabizo ganó una brillante victoria.



[§42] Artario envió entonces a Megabizo, aconsejándolo concordar con el rey. Megabizo contestó que él estaba dispuesto a hacerlo, a condición de que no fuera obligado a aparecer en la corte otra vez, y le fuera permitido permanecer en su satrapía. Cuando su respuesta fue informada al rey, el eunuco paflagonio Artoxares y Amestris le impulsaron a hacer la paz sin tardanza. En consecuencia, Artario, su esposa Amitis, Artoxares (entonces de veinte años de edad), y Petisas, el hijo de Usiris y padre de Spitamas, fueron enviados con aquel objetivo a Megabizo. Después de muchos ruegos y promesas solemnes, con gran dificultad ellos tuvieron éxito en persuadir a Megabizo de visitar al rey, que finalmente le perdonó por todas sus ofensas.



[§43] Algún tiempo después, mientras el rey cazaba, fue atacado por un león, al que Megabizo mató cuando se disponía a precipitarse sobre él. El rey, enfurecido porque Megabizo había matado al animal primero, ordenó que su cabeza fuera cortada, pero debido a los ruegos de Amestris, Amitis, y otros su vida fue perdonada y fue desterrado a Curtae, una ciudad en el Mar Rojo. Artoxares el eunuco también fue desterrado a Armenia por haber hablado a menudo libremente al rey en favor de Megabizo. Después haber pasado cinco años en el exilio, Megabizo escapó fingiendo ser un leproso a quién nadie podía acercarse, y devolvió a casa con Amitis, quién apenas le reconoció. Con la intercesión de Amestris y Amitis, el rey se reconcilió con él y lo admitió a su mesa como antes. Megabizo murió a la edad de setenta y seis años, afligiendo profundamente al rey.



[§44] Después de su muerte, su esposa Amitis, como su madre Amestris antes que ella, mostró gran afición por la compañía de hombres. El médico Apolónides de Cos, cuando Amitis estaba padeciendo una enfermedad ligera, fue llamado para asistirla, enamorándose de ella. Durante algún tiempo continuaron en secreto, pero finalmente ella se lo dijo a su madre. Ella a su vez informó al rey que la dejó hacer lo que quisiera con el ofensor. Apolónides fue encadenado cadenas durante dos meses como castigo, y luego enterrado vivo el mismo día en que Amitis murió.



[§45] Zópiro, el hijo de Megabizo y Amitis, después de la muerte de su madre y padre se sublevó contra el rey. Visitó Atenas, dónde fue bien recibido debido a los servicios que su madre brindó a los atenienses. De Atenas navegó con algunas tropas Atenienses a Cauno y la conminó a rendirse. Los habitantes se manifestaron listos para hacerlo, con tal de que no se admitiera a los atenienses que lo acompañaban. Mientras Zópiro escalaba los muros, un Caunio llamado Alcides le dio con una piedra en la cabeza y lo mató. El Caunio fue crucificado por orden de su abuela Amestris.



[§46] Algún tiempo después, Amestris murió a una gran edad, y Artajerjes también murió después de haber reinado cuarenta y dos años. Aquí termina el decimoséptimo libro.



[§47] Artajejes fue sucedido por su hijo Jerjes II, su único hijo legítimo con Damaspia, quién murió el mismo día que su marido. Los cuerpos del rey y la reina fueron conducidos por Bagorazo a Persia. Artajerjes tuvo 17 hijos ilegítimos, entre ellos Secidiano de Alogine de Babilonia, Oco, luego rey, y Arsites de Cosmartidene, también una babilonia. Aparte de estos tres, tuvo también un hijo Bagapeo y una hija Parisatis de Anxdria, también una babilonia, quién fue la madre de Artajerjes y Ciro. En vida de su padre, Oco fue nombrado sátrapa de Hircania y dado en matrimonio a Parisatis, la hija de Artajerjes y su propia hermana.



[§48] Secidiano, habiendo triunfado sobre el eunuco Farnacias, que tenía la mayor influencia sobre Jerjes al lado de Bagorazo Menostanes, y algunos otros, entró en el palacio después de una fiesta, mientras Jerjes estaba acostado en un sueño ebrio y lo mató, cuarenta y cinco días después de la muerte de su padre. Los cuerpos de los dos, padre e hijo juntos, fueron llevados a Persis, siendo que las mulas que llevaban el carro en el que estaba el cuerpo del padre, se negaron a moverse, como esperando el carro del hijo; cuando llegó, marcharon rápidamente.


 


[§49] Secidiano se convirtió así en rey y designó a Menostanes como su azabarites [visir]. Después que Bagorazo volvió a la corte, Secidiano, quién guardaba una vieja enemistad contra él, con el pretexto de que había dejado el cuerpo de su padre en Persis sin su permiso, ordenó que fuera apedreado a muerte. El ejército quedó grandemente afligido, y, aunque Secidiano distribuyó grandes sumas entre los soldados, ellos lo odiaron por el asesinato de su hermano Jerjes y ahora por el de Bagorazo.



[§50] Secidiano convocó entonces a Oco a la corte, quién prometió presentarse pero no lo hizo. Después de haber sido convocado varias veces, reunió una gran fuerza con la obvia intención de apoderarse del trono. A él se unió Arbario, comandante de la caballería, y Arxanes, sátrapa de Egipto. El eunuco Artoxares vino también de Armenia y puso la corona en la cabeza de Oco contra su voluntad.



[§51] Así Oco se convirtió en rey y cambió su nombre a Darío[II Noto]. A sugerencia de Parisatis, se esforzó por triunfar sobre Secidiano por medio del engaño y las promesas solemnes. Menostanes hizo todolo posible para impedirle a Secidiano creer en estas promesas o entrar en acuerdos con aquéllos que estaban intentando engañarlo. A pesar de esto, Secidiano permitió ser persuadido, fue arrestado, tirado a las cenizas (8), y muerto.


 


[§52] Oco (también llamado Darío[II Noto]) se convirtió así en el único gobernante. Tres eunucos, Artoxares, Artibarzanes y Atus, tenían la mayor influencia sobre él, pero su consejero principal era su esposa. De ella él había tenido dos hijos antes de convertirse en rey, una hija Amestris y un hijo Arsaces, después llamado Artajerjes. Después de que su ascensión, ella le dió otro hijo, Ciro llamado así por el sol [Khur en idioma Persa]. Un tercer hijo fue llamado Artostes que fue seguido por algunos otros hasta el número de trece.
El escritor dice que obtuvo estos detalles de la misma Parisatis. enclosure
La mayoría de los hijos murió pronto, siendo los únicos sobrevivientes aquéllos mencionados y un cuarto llamado Oxendras. Arsites, su propio hermano por el mismo padre y madre, se sublevó contra el rey junto con Artifio, el hijo de Megabizo. Artasiras fue enviado contra ellos, y, habiendo sido derrotado en dos batallas, tuvo la victoria en una tercera, después de haber sobornado los griegos que estaban con Artifio, quedando sólo tres milesios fieles a él. Al fin Artifio, viendo que Arsites no aparecía, se rindió al rey, después de que Artasiras le hubo prometido solemnemente que su vida sería respetada. El rey estaba ansioso por ejecutar a Artifio, pero Parisatis le aconsejó que no hiciera tan rápido como para engañar a Arsites y también inducirlo a someterse; cuando los dos se hubieran rendido, ambos podrían ser ejecutados. El plan tuvo éxito, Artifio y Arsites se rindieron, y fueron arrojados a las cenizas. El rey deseaba perdonar Arsites, pero Parisatis, por su importunidad, le persuadió para que ordenara su muerte. Farnacias, que había ayudado a Secidiano a matar a Jerjes, fue apedreado hasta la muerte. Menostanes también fue arrestado y condenado, pero anticipó su destino por el suicidio.



[§53] Pisutnes también se sublevó, y se envió a Tisafernes, Espitradates, y Parmises contra él. Pisutnes partió para encontrarse con Licón el ateniense y un cuerpo de griegos que fueron sobornados por los generales del rey para abandonarlo. Pisutnes se rindió entonces, y, después de haber recibido seguridades que su vida sería respetada, Tisafernes le acompañó a la corte. Pero el rey ordenó que fuera tirado a las cenizas y dió su satrapía a Tisafernes. Licón recibió también varios pueblos y distritos como premio a su traición.



[§54] Artoxares el eunuco, que tenía gran influencia con el rey, deseando obtener la posesión del trono, se complotó contra su amo. Le pidió a su esposa que le hiciera un bigote y barba falsos de modo que se pareciera a un hombre. Su esposa, sin embargo, le traicionó; fue capturado, entregado a Parisatis, y ejecutado.


 


[§55] Arsaces, el hijo del rey que después cambió su nombre por Artajerjes, casó con Estatira, hija de Hidarnes, cuyo hijo Teritucmes, que había sido designado para la satrapía de su padre después de su muerte, casó con Amestris, hija del rey. Teritucmes tenía una hermanastra Roxana, de gran belleza y muy hábil tensando el arco y arrojando la lanza. Habiéndose Teritucmes enamorado de ella y concibebido un odio por su esposa Amestris como para desear librarse de ella, resolvió ponerla dentro de un saco dónde fue apuñalada a muerte por 300 cómplices con quienes él había entrado en conspiración para levantar una revuelta. Pero un cierto Udiastes que tenía gran influencia con Teritucmes, después de haber recibido cartas del rey prometiendo premiarlo generosamente si pudiera salvar a su hija, atacó y asesinó a Teritucmes, que valientemente se defendió y mató (se dice) a treinta y siete de sus atacantes.



[§56] Mitradates, el hijo de Udiastes, el escudero de Teritucmes, no tomó parte alguna en este asunto, y cuando se enteró de lo que había pasado, maldijo a su padre y tomó la ciudad de Zaris para entregarla al hijo de Teritucmes. Parisatis ordenó que la madre de Teritucmes, sus hermanos Mitrostes y Hélico y sus hermanas excepto Estatira fueran ejecutadas. Roxana fue despedazada viva. El rey le dijo a su esposa Parisatis que infligiera el mismo castigo a la esposa de su hijo Arsaces. Pero Arsaces por sus lágrimas y lamentos, aplacó la ira de su padre y madre. Parisatis, ablandada, permitió que Oco salvara la vida de Estatira, pero al mismo tiempo le dijo a Parisatis que un día se arrepentiría mucho de esto.



[§57] En el decimonono libro el autor relata cómo Oco Darío cayó enfermo y murió en Babilonia, después de haber reinado treinta y cinco años. Arsaces, que le sucedió, cambió su nombre por Artajerjes[II Mnemon].



[§58] A Udiastes le cortaron la lengua y destrozaron las raíces de ella; así murió. Su hijo Mitradates fue designado en su satrapía. Esto fue debido a la instigación de Estatira, por lo cual Parisatis estaba muy afligida.



[§59] Ciro, acusado por Tisafernes de planes en la vida de su hermano Artajerjes, buscó refugio con su madre por cuya intervención fue librado del cargo. Deshonrado por su hermano, se retiró a su satrapía y dispuso sus planes para la revuelta.



[§60] Satibarzanes acusó a Orontes de una intriga con Parisatis, aunque su conducta era irreprochable.



[§61] Orontes fue ejecutado, y su madre se enfureció grandemente contra el rey, porque Parisatis había envenenado al hijo de Teritucmes.



[§62] El autor menciona también a quienes incineraron a su padre contrariamente a la ley, siendo así declarados culpables de falsedad Helánico y Heródoto.


 


[§63] Habiéndose Ciro sublevado contra su hermano, reunió un ejército compuesto por griegos y bárbaros. Clearco estaba a cargo de los griegos; Sienesis, el rey de Cilicia, ayudaba Ciro y a Artajerjes.



[§64] El autor informa entonces los discursos de los dos príncipes a sus tropas. Clearco el espartano, que estaba a cargo de los griegos, y Menón el Tesalio que acompañó a Ciro, estaban siempre en discrepancia, porque Ciro tomó el consejo de Clearco en todo, mientras Menón no fue considerado. Gran número desertó de Artajerjes a Ciro, ninguno de Ciro a Artajerjes. Por esta razón Artabario, que meditaba la deserción fue acusado y tirado a las cenizas. Ciro atacó al ejército del rey y obtuvo la victoria [Cunaxa], pero perdió su vida descuidando el consejo de Clearco. Su cuerpo fue mutilado por Artajerjes que ordenó que su cabeza y la mano con la que le había golpeado, fueran cortadas y llevadas en el triunfo.



[§65] Clearco el espartano se retiró durante la noche con sus griegos, y después de capturar una de las ciudades que pertenecían a Parisatis, el rey hizo paz con él.



[§66] Parysatis partió para Babilonia, lamentando la muerte de Ciro, y, habiendo recuperado con dificultad su cabeza y la mano, los envió a Susa para el entierro. Fue Bagapates quién había cortado su cabeza por orden de Artajerjes. Parisatis, jugando a los dados con el rey, ganó el juego y a Bagapates como premio, teniéndolo después desollado vivo y crucificado. Al fin ella fue persuadida por las súplicas de Artajerjes de dejar de lamentarse por su hijo.



[§67] El rey premió al soldado que le trajo la gorra de Ciro, y al Cario que se suponía que lo había herido, a quien Parisatis torturó después y ejecutó. Habiendo Mitradates alardeado en la mesa de haber matado a Ciro, Parisatis ordenó que le fuera entregado a ella, y teniéndolo en sus manos, lo mató con gran crueldad. Tal es el contenido de los volúmenes de los decimonono y vigésimo libros.



[§68] El vigésimo primero, vigésimosegundo y vigésimotercer libros concluyen la historia. Tisafernes empezó a tramar contra los griegos, con la ayuda de Menón el Tesalio a quien él había ganado.



[§69] De esta manera, con astucia y solemnes promesas, consiguió a Clearco y a los otros generales en su poder, aunque Clearco sospechó y estaba en guardia contra la traición y se esforzaba por apartarla; pero los soldados, engañados por las palabras de Menón, obligaron al poco deseoso Clearco a visitar a Tisafernes.
Próxeno el beocio, que ya había sido engañado, también le aconsejó que fuera. Clearchus y los otros generales fueron enviados en cadenas a Artajerjes en Babilonia dónde todo el mundo se reunió para ver a Clearco.
El propio Ctesias, médico de Parisatis, dió atención a Clearco que mientras estuvo en prisión e hizo todo lo que pudo para mitigar su suerte. Parisatis le hubiera dado su libertad y le habría permitido ir, si Estatira no hubiera persuadido al rey de ejecutarlo. Después de su ejecución, una cosa maravillosa ocurrió. Un fuerte viento apareció y apiló una cantidad de tierra sobre su cuerpo, lo que formó una tumba natural. Los otros griegos que habían sido enviados con él también fueron ejecutados, con excepción de Menón.



[§70] El autor nos relata a continuación los insultos lanzados por Parisatis sobre Estatira, y el envenenamiento de Estatira que ocurrió de la siguiente manera, aunque ella había estado mucho tiempo en guardia contra este tipo de muerte. Un cuchillo de la mesa fue untado con veneno de un lado. Uno de los pájaros pequeños, de aproximadamente el tamaño de un huevo, llamado rhyndace, fue cortado por la mitad por Parisatis, tomando ella y comiendo la porción que no había sido tocada por el veneno, mientras al mismo tiempo ofrecía la mitad envenenada a Estatira. Estatira, viendo que Parisatis estaba comiendo su propia porción, no tuvo sospecha alguna, y tomó el veneno fatal. El rey, enfurecido con su madre, ordenó capturar a sus eunucos y torturarlos, incluyendo a su principal confidente Ginge. Este último, acusado y llevado a juicio, fue perdonada por los jueces, pero el rey la condenó y ordenó que fuera torturada y ejecutada, lo que causó una riña duradera entre madre e hijo.



[§71] La tumba de Clearco, ocho años después, se encontró cubierta con árboles de palma que Parisatis había hecho platar en secreto por su eunucos.



[§72] El autor establece a continuación la causa de la riña de Artajerjes con Evágoras, rey de Salamis. Los mensajeros enviados por Evágoras a Ctesias sobre la recepción de cartas de Abuletes. La carta de Ctesias a Evágoras acerca de la reconciliación con Anaxagoras príncipe de los chipriotas.



[§73] El retorno de los mensajeros de Evágoras a Chipre y el envío de las cartas de Ctesias a Evágoras.


 


[§74] El discurso de Conón a Evágoras sobre visitar al rey; y la carta de Evágoras sobre los honores que había recibido de él. La carta de Conón a Ctesias, el acuerdo de Evágoras para pagar el tributo al rey, y la entrega de las cartas a Ctesias. Discurso de Ctesias al rey sobre Conón y la carta a él. Los regalos enviados por Evágoras entregados a Satibarzanes; la llegada de los mensajeros a Chipre. Las cartas de Conon al rey y Ctesias. La detención de los embajadores espartanos al rey. La carta del rey a Conón y los espartanos, entregada a ellos por el propio Ctesias. Conón designado comandante de la flota por Farnabazo.



[§75] La visita de Ctesias a Cnido, su ciudad nativa, y a Esparta. Los procedimientos contra los embajadores espartanos en Rodas, y su descargo. El número de paradas, días y parasangas de Efeso a Bactria e India.



[§76] El trabajo concluye con una lista de los reyes Asirios de Nino y Semiramis a Artajerjes.



El estilo de este escritor es claro y muy simple, lo que hace el trabajo fácil de leer. Usa el dialecto Jónico, no a lo largo de toda la obra, como lo hace Heródoto, sino sólo en ciertas expresiones, ni hace, como Heródoto, interrumpir el hilo de su narrativa por inoportunas digresiones. Aunque él reprocha a Heródoto por sus cuentos de viejas, no está exento del mismo defecto, sobre todo en su relato sobre la India.
El encanto de su historia consiste principalmente de su manera de relacionar eventos que son fuertes en lo emocional e inesperado, y en su variado uso de embellecimiento mítico. El estilo es más descuidado de lo que debería ser, y la fraseología a menudo desciende a lo trivial, de donde el de Heródoto, tanto en este y otros aspectos hasta donde el vigor y arte están interesados, es el representante ejemplar del dialecto jónico.


 


 

Notas..

(1) Cnido en la costa de Caria en el Asia Menor. Durante diecisiete años (401-384) fue médico de la corte de Artajerjes Mnemon, a quien él trató por una herida recibida en la batalla de Cunaxa. Él acusa a Heródoto de ser un mentiroso, pero a menudo se expone al mismo cargo. Debe ser notado que en su escrito “Persica” Ctesias tuvo la oportunidad de consultar los archivos persas y nativos, considerando que con respecto a “Indica” no tuvo tales ventajas. También fue el autor de un informe acerca de los réditos imperiales persas, y de algunos libros de viaje y trabajos geográficos.Volver

(2) Peltasta : Tropas armadas ligeramente, que llevaban un pequeño escudo llamado pelta.Volver

(3) Pentacóntera : Embarcación griega, que tenía una longitud que se calcula entre unos veinticinco metros y tenía una tripulación de cincuenta hombres en los remos, dispuestos en veinticinco por cada lado, además del capitán, el segundo, el piloto y los hombres encargados de la maniobra de las velas, que no superaban el número de diez. Volver

(4) Zeus como el dios del cruce . El altar era probablemente una columna ubicada para conmemorar su pasaje. Volver

(5) Esparciates (espartiatas): Los ciudadanos plenos de Esparta que formaban una especie de nobleza. Su número osciló mucho a lo largo de los siglos.

Evidentemente las cifras están equivocadas y bien podría ser que el autor mezcle el combate de las Termópilas con este de Platea..Volver

(6) Periecos : Se cree que los periecos eran los habitantes de las ciudades costeras y de algunos asentamientos tierra adentro de Laconia conquistados por los espartanos pero no reducidos a la condición de ilotas. No eran ciudadanos, pero se encargaban de la vertiente artesanal y comercial de la economía. Volver

(7) El criminal era expuesto al calor del sol en dos artesas fuertemente afirmadas juntas con la cabeza, brazos y piernas colgando hasta que moría devorado por insectos; Plutarco, Vida de Artajerjes, 16 :«Mandó, pues, que a Mitridates se le quitara la vida, haciéndole morir enartesado, lo que es en esta forma: tómanse dos artesas hechas de madera que ajusten exactamente la una a la otra, y tendiendo en una de ellas supino al que ha de ser penado, traen la otra y la adaptan de modo que queden fuera la cabeza, las manos y los pies, dejando cubierto todo lo demás del cuerpo, y en esta disposición le
dan de comer, si no quiere, le precisan punzándole en los ojos; después de comer le dan a beber miel y leche mezcladas, echándoselas en la boca y derramándolas por la cara: vuélvenle después continuamente al sol, de modo que le dé en los ojos, y toda la cara se le cubre de una infinidad de moscas. Como dentro no puede menos de hacer las necesidades de los que comen y beben, de la suciedad y podredumbre de las secreciones se engendran bichos y gusanos que carcomen el cuerpo, tirando a meterse dentro.
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(8) Valerio Máximo, 9:2 § 6, describe así este castigo. «Él (Oco) llenó un recinto rodeado por altas paredes con cenizas; proyectó una viga encima de él en la que ponía a sus víctimas, después de haberles dado primero bastante de comer y beber; entonces, superados por el sueño, caían de ella en el traicionero montón debajo». Volver

 

 

«INDICA» por CTESIAS de CNIDO

Lea también la «Historia de India» del mismo autor, en un libro, en el que él emplea más frecuentemente el dialecto jónico.
[§1] con respecto al río Indo, él dice que dónde es más angosto, tiene siete y dónde es más ancho, treinta y cinco kilómetros.
[§2] Informa que la población de la India es casi mayor que la del mundo entero.
[§3] También menciona un gusano encontrado en este río, la única criatura viviente que engendra allí.
[§4] Más allá de la India hay ningún país habitado por hombres.
[§5] Nunca llueve allí, siendo el campo irrigado por un río.
[§6] Habla de la pantarba , un tipo de piedra para sello, que habiendo sido arrastradas al fondo del río 477 piedras para sello y otras piedras preciosas, pertenecientes a un comerciante de la Bactriana que habían sido arrojadas al río, todas pegadas juntas, fueron sacadas del agua por efecto de esta piedra.
[§7] También habla de elefantes que derriban muros, de pequeños monos con colas de cuatro codos de largo, y de gallos de tamaño muy grande;
[§8] Del loro tan grande como un halcón que tiene una lengua humana y voz, un pico rojo oscuro, una barba negra, y plumas azules hasta el cuello que es rojo como el cinabrio. Habla indio como un nativo, y si se le enseña griego, habla griego.
[§9] A continuación menciona una fuente que es llenada todos los años con oro líquido de la que se extrae el contenido de cien cántaros. Estos cántaros tienen que ser hechos de tierra, dado que el oro cuando sacado fuera, se pone sólido, y es necesario romper el envase para poder sacarlos. La fuente es cuadrada, de 16 codos de circunferencia, y una braza de profundidad. El oro en cada cántaro pesa un talento. Al fondo de la fuente hay hierro, y el autor dice que él poseyó dos espadas hechas de él, uno dada por el rey y otra por su madre, Parisatis. Si este hierro se fija en la tierra, mantiene lejos a las nubes, al granizo y a los huracanes.
Ctesias declara que el rey demostró su eficacia dos veces y que él fue testigo de eso.
[§10] Los perros indios son muy grandes e incluso atacan a los leones.
[§11] Hay grandes montañas de las que se excava sardonyx, ónix, y otros piedra de sello
[§12] Es intensamente calurosa y el sol aparece diez veces más grande que en otros países; gran números de personas son sofocadas por el calor.
[§13] El mar es tan grande como el de Grecia; está tan caliente en la superficie y a una profundidad de cuatro dedos que los peces no pueden vivir casi, sino quedándose en el fondo.
[§14] El río Indo fluye por las llanuras y entre las montañas dónde la caña india [bambú] crece. Es tan gruesa que dos hombres apenas pueden conseguir rodearla con sus brazos, y tan alta como el mástil de un nave comercial de gran tonelaje. Algunas son más grandes, algunas más pequeñas, como es natural considerando el tamaño de la montaña. De estas cañas algunos son macho y otras hembra. La macho no tiene médula alguna y es muy fuerte, pero la hembra sí tiene.
[§15] La mantícora es un animal que se encuentra en este país. Tiene cara como la de un hombre, una piel rojo como el cinabrio, y es tan grande como un león. Tiene tres filas de dientes, orejas y ojos zarcos como aquéllos de un hombre; su cola es como la de un escorpión de tierra, conteniendo un aguijón de más de un codo de largo al final. Tiene otros aguijones a cada lado de su cola y uno encima de su cabeza, como el escorpión, con el que inflige una herida que siempre es fatal. Si es atacada a distancia, pone su cola delante y descarga sus picaduras como desde un arco; si es atacada por detrás, lo endereza fuera y lanza sus picaduras en línea directa a la distancia de unos treinta metros. La herida infligida es fatal a todos los animales excepto el elefante. Los aguijones son de aproximadamente un pie de largo y tan grueso como un junco pequeño. La mantícora es llamada en griego antropófago [caníbal], porque, aunque captura otros animales, mata y devora un número mayor de seres humanos. Lucha con sus garras y aguijones que, según Ctesias, crecen de nuevo después que han sido empleados. Hay un gran número de estos animales en India, que son cazados y muertos con lanzas o flechas por los nativos montados en elefantes.
[§16] Observando que los indios son sumamente justos, Ctesias sigue describiendo sus modales y costumbres.
[§17] Menciona un lugar sagrado en un distrito inhabitado que ellos honran bajo el nombre del Sol y la Luna. Está a quince jornadas de viaje de la montaña Sardo .
[§18] Aquí el Sol siempre está fresco durante treinta y cinco días al año, para que sus adoradores puedan asistir a su fiesta y después de su celebración puedan volver casa sin chamuscarse. En India no hay ni truenos, relámpagos, ni llueve, pero los vientos y huracanes que arrastran todo lo que se pone en su camino, son frecuentes. El sol, después de subir, está fresco la mitad del día, pero el resto está excesivamente caliente en la mayoría de las partes del país.
[§19] No es el calor del sol que hace a los indios morenos; ellos lo son naturalmente. Algunas de ellos, tanto hombres como mujeres, son muy rubios, aunque son menos en número. Ctesias dice que él vio a cinco hombres blancos y dos mujeres blancas.
[§20] En apoyo de su declaración que el sol refresca el aire durante treinta y cinco días, menciona que el fuego que vierte el Etna no hace daño al medio del país a través del que pasa, porque es la morada de hombres justos, pero destruye el resto . En la isla de Zacinto hay fuentes llenas de peces de las que se saca alquitrán. En la isla de Naxos hay una fuente de la que a veces fluye un vino de sabor muy agradable. El agua del río Fasis, si se la deja un día y una noche en un vaso, se vuelve un vino muy delicioso. Cerca de Faselis en Licia hay un fuego que nunca se apaga, pero arde en una piedra noche y día. No puede extinguirse por agua que más bien aumenta la llama sino sólo tirando tierra sobre él.
[§21] En el medio de la India hay hombres negros, llamados Pigmeos , que hablan el mismo idioma que los otros habitantes del país. Ellos son muy bajos, siendo el más alto sólo dos codos de altura y la mayoría de ellos solo uno y medio. Su pelo es muy largo, bajando hasta las rodillas y aun más abajo, y sus barbas son más grandes que cualquier otro hombre. Cuando sus barbas estan muy crecidas, dejan de usar ropa y deja que el pelo de su cabeza caiga atrás debajo de las rodillas, mientras su barba se arrastra abajo hasta los pies por delante. Cuando su cuerpo se cubre así completamente con pelo, ellos lo atan alrededor con un cinto, para que les sirva de ropa. Son ñatos y feos.
[§22] Sus ovejas no son más grandes que corderos, sus bueyes, asnos, caballos, mulas, y otras bestias de carga tienen el tamaño de carneros.
[§23] Siendo arqueros muy hábiles, tres mil de ellos asisten al rey de India.
[§24] Son muy justos y tienen las mismas leyes que los indios. Cazan la liebre y el zorro, no con perros, sino con cuervos, halcones, cornejas y águilas.
[§25] Hay un lago de 140 kilómetros de circunferencia, cuya superficie, cuando es alborotada por el viento, se cubre con aceite flotante. Navegando encima de él en pequeños botes, sacan con cucharones el aceite en vasos pequeños y lo guardan para usarlo. Usan también aceite de sésamo y aceite de nuez, pero el aceite del lago es mejor. El lago también abunda en peces.
[§26] El país produce mucha plata y hay numerosas minas de plata, no muy profundas, pero se dice que aquéllas de Bactria son las más profundas. Hay también oro, no encontrado en los ríos y lavado, como en el río Pactolo, sino en muchas grandes montañas que están habitadas por grifos. Éstos son pájaros de cuatro ptas tan grandes como un lobo, con patas y garras parecidas a las de un león; las plumas de su pecho son rojas, las del resto del cuerpo son negras. Aunque hay abundancia de oro en las montañas, es difícil de conseguirlo debido a estos pájaros.
[§27] Las ovejas y cabras indias son más grandes que los asnos, y como regla tienen cuatro jóvenes, a veces seis, a un momento. No hay cerdos ni salvajes ni domésticos.
[§28] Los árboles de palma y dátiles son tres veces más grandes como aquéllos de Babilonia.
[§29] Hay un río de miel que fluye de una piedra.
[§30] El autor habla al final del amor de los indios por la justicia, su lealtad a sus reyes y su desprecio por la muerte.
[§31] Menciona también una fuente, cuya agua, cuando aparece se espesa como el queso. Si tres óbolos pesados de esta masa espesa son aplastados, mezclados con agua, y dados a cualquiera a beber, él revela todo lo que ha hecho alguna vez, estando en un estado de frenesí y delirio el día entero. El rey hace uso de esta prueba cuando desea descubrir la verdad sobre una persona acusada. Si confiesa, se le ordena hambrearse hasta la muerte; si no revela nada, se lo descarga deja en libertad.
[§32] Los indios no están sujetos al dolor de cabeza, oftalmia, o hasta el dolor de muelas; a las úlceras en la boca, o heridas en cualquier otra parte del cuerpo. Viven 120, 130, 150, y algunos incluso 200 años.
[§33] Hay una serpiente de un palmo de longitud, de un color púrpura muy bonito, con una cabeza muy blanca, y sin dientes. Se caza en las montañas ardientes de las que se excava el sardonyx. No pica, pero su vómito pudre el lugar dónde cae. Si se la cuelga por la cola, descarga dos tipos de veneno, uno amarillo como ámbar, cuando está viva, el otro negro, cuando está muerta. Si uno sólo bebe del primero tanto como un grano de sésamo disuelto en agua, su cerebro sale afuera a través de su nariz y muere inmediatamente; si se administra el otro veneno, trae consunción, que no se muestra fatal durante por lo menos un año.
[§34] Hay un pájaro llamado dikaerum ["justo"], de tamaño del huevo de una perdiz. Entierra su excremento en la tierra para esconderlo. Si uno cualquiera lo encuentra y toma sólo un pedacito de él del tamaño de un grano de sésamo por la mañana, es superado por el sueño, pierde la conciencia, y muere al ocaso.
[§35] Hay también un árbol llamado parebum, del tamaño de un olivo que sólo se encuentra en los jardines reales. No tiene flores ni frutos, y tiene sólo quince raíces muy robustas, la más pequeña gruesa como el brazo de un hombre. Si un pedazo de esta raíz, de un palmo de longitud, és puesta cerca de cualquier pedazo de materia, oro, plata, bronce, piedras, de hecho todo excepto ámbar, lo atrae; si se usa un codo de ella, atrae corderos y pájaros, estos últimos cogiéndolos de esta manera. Si usted desea solidificar un galón de agua, necesita sólo tirar un pedazo de la raíz del peso de un óbolo; lo mismo con vino, puede ser manejado como cera aunque al próximo día se pone líquida de nuevo. La raíz también se usa como un remedio para aquellos que padecen problemas del intestino.
[§36] Hay un río que fluye a través de India, no muy grande, pero aproximadamente de 350 metros de ancho. Se llama Hiparco en indio, significando en griego "dando todas las bendiciones". Durante treinta días al año trae ámbar. Se dice que en las montañas hay árboles en las riberas del río por los que pasa a través, los que en una cierta estación del año derrama lágrimas como el almendro, abeto, o cualquier otro árbol, sobre todo durante estos treinta días. Estas lágrimas caen en el río y se endurecen. Este árbol se llama en indio Siptakhora , significando en griego "dulce," y de él los habitantes recogen ámbar. También lleva fruta en racimos como las uvas, cuyas semillas son tan grandes como las nueces de Ponto.
[§37] En estas montañas viven hombres con la cabeza de un perro, cuyo vestimenta es la piel de bestias salvajes. Ellos no hablan lenguaje alguno, pero ladran como los perros, y de esta manera se entienden uno con otro. Sus dientes son más grandes que aquéllos de los perros, sus uñas como la de estos animales, pero más largas y más redondas. Habitan las montañas hasta el río Indo. Su cutis es moreno. Son extremadamente justos, como el resto de los indios con quienes se asocian. Entienden el idioma indio pero son incapaces de conversar, sólo ladrando o haciendo gestos con sus manos y dedos como medio de contestación, como el sordomudo. Ellos son llamados Calystrii por los indios, Cynocephali en griego ["cabezas de perro- "]. Ellos se mantienen con carne cruda. Su número es aproximadamente de 120,000.
[§38] Cerca de las fuentes de este río crece una flor purpúrea de la que se obtiene un tinte purpúreo, tan bueno en calidad como el griego y de una tonalidad más brillante aún.
[§39] En el mismo distrito hay un animal del tamaño de un escarabajo, rojo como el cinabrio, con las patas muy largas, y un cuerpo tan suave como el de un gusano. Engendra en los árboles que producen ámbar, come su fruta y los mata, tal como el piojo de la madera destruye las vides en Grecia. Los indios aplastan estos insectos y los usan para teñir sus mantas y túnicas y todo lo que desean . El tinte es superior al persa.
[§40] Los Cynocephali que viven en las montañas no practican comercio alguno pero viven cazando. Cuando han matado un animal, lo asan en el sol. Crían también ovejas, cabras, y asnos, mientras bebiendo la leche de la oveja y el suero hecho de él. Comen la fruta del Siptakhora, de donde se procura el ámbar, dado que es dulce. También lo secan y lo guardan en cestos, como los griegos guardan sus uvas secas. Hacen balsas que cargan con esta fruta junto con flores purpúreas bien limpias y 260 talentos de ámbar, con la misma cantidad de tinte purpúreo, y mil talentos adicionales de ámbar que envían anualmente al rey de India.
[§41] Intercambian el resto por pan, harina, y cosas de algodón con los indios, de quienes también compran espadas para cazar bestias salvajes, arcos y flechas, siendo muy hábiles manejando el arco y arrojando la lanza. No pueden ser derrotados en la guerra, ya que habitan montañas altas e inaccesibles. Cada cinco años el rey les envía un presente de 300.000 arcos, tantas lanzas, 120.000 escudos, y 50.000 espadas.
[§42] No viven en casas, sino en cuevas. Parten para la caza con arcos y lanzas, y como son muy veloces de pie, siguen y pronto dan alcance a su presa. Las mujeres se bañan una vez por mes, los hombres no se bañan en absoluto, pero sólo se lavas las manos. Se ungen tres veces por mes con aceite hecho de la leche y se limpian con las pieles. La ropa de hombres y mujeres no son pieles con pelo adelante, sino pieles curtidas y muy finas. Los ricos usan prendas de lino, pero son pocos en número. No tienen camas, sino que duermen sobre hojas o pasto. Aquel que posee el número más grande de ovejas es considerado el más rico, y así con respecto a sus otras posesiones. Todos, hombres y mujeres, tienen colas sobre sus caderas, como los perros, pero más largas y más cabelludas.
[§43] Son justos, y viven mucho más tiempo que cualquier otro hombre, 170, a veces 200 años.
[§44] Se dice que más allá de su país, sobre las fuentes del río, hay otros hombres, negros como el resto de los indios. No trabajan, no comen grano ni toman agua, pero crían gran cantidad de ganado, vacas, cabras, y ovejas, cuya leche es su única comida. Cuando beben la leche por la mañana y nuevamente a mediodía, comen una raíz dulce que impide a la leche cuajar en el estómago, y por la noche les hace vomitar todo lo que han tomado sin dificultad alguna.
[§45] En India hay asnos salvajes [los rinocerontes] tan grandes como caballos, o aun más grandes. Su cuerpo es blanco, su cabeza rojo oscuro, sus ojos azulados, y tienen un cuerno en su frente de un codo de longitud. La parte más baja del cuerno, a aproximadamente dos palmos de distancia de la frente, es casi blanca, el medio es negro y la parte superior, que termina en punta, es de un rojo encendido. Aquellos que beben en tazas hechos de él, están a prueba de convulsiones, epilepsia, e incluso veneno, con tal de que antes o después de haber tomado, beban un poco de vino o agua u otro líquido en estas tazas. Los asnos domésticos y salvajes de otros países y todos los otros animales ungulados no tienen huesos de cadera ni vesícula, mientras que los asnos indios tienen ambos. Su cadera es la más bonita que yo he visto, como la del buey en tamaño y apariencia; es tan fuerte como el plomo y toda ella del color del cinabrio. Estos animales son muy fuertes y veloces; ni el caballo ni cualquier otra animal les dan alcance. Al principio corren despacio, pero cuanto más corren su paso aumenta maravillosamente, y se hace más rápido y más rápido. Hay sólo una manera de cogerlos. Cuando llevan a su cría a alimentarse, si están rodeados por un gran número de jinetes, mientras no queriendo abandonar a sus potros, muestran lucha, topan con sus cuernos, patean, muerden, y matan a muchos hombres y caballos. Por fin son capturados, después haber sido agujereados con flechas y lanzas; ya que es imposible capturarlos vivos. Su carne es demasiado amarga para comer, y ellos son sólo cazados por causa de los cuernos y las caderas.
[§46] En el río Indo se encuentra un gusano que se parece aquéllos que normalmente se hallan en las higueras. Su longitud media es de siete codos, aunque algunos son más largos, otros más cortos. Es tan grueso que un niño de diez años apenas podría poner sus brazos alrededor. Tiene dos dientes, uno en la mandíbula superior y otro en la inferior. Todo lo que captura con estos dientes lo devora. De día permanece en el barro del río, pero por la noche sale, toma cualquier cosa con la que se encuentra, sea buey o camello, lo arrastra al río, y lo devora todo excepto los intestinos. Se coge con un gancho grande cebado con un cordero o un niño atado con cadenas de hierro. Después que ha sido cogido, se cuelga durante treinta días con vasos puestos por debajo, en los que gotea tanto aceite del cuerpo como para llenar diez kotylae Áticos. Al final de los treinta días, el gusano se tira, se sellan los vasos de aceite seco y se llevan como un presente al rey de India quién exclusivamente puede usarlo. Este aceite enciende cualquier cosa, madera o animales, sobre la que se vierte, y la llama sólo puede extinguirse tirando una cantidad de barro espeso sobre él.
[§47] Hay árboles en India tan altos como los cedros o cipreses, con hojas como aquéllas del árbol de la palma, sólo que ellos son un poco más anchos y no tienen ningún retoño. Florecen como el laurel macho, pero no tiene fruto. El árbol es llamado karpion por los indios, myrorodon por los griegos [ungüento rosa]; no es común. Gotas de aceite rezuman de él, qué se limpian con lana y entonces exprimidas en cajas de piedra de alabastro. El aceite es rojizo, bastante espeso, y tan fragante que aroma el aire a una distancia de 900 metros. Sólo el rey y su familia pueden usarlo. El rey de India envió algunos al rey de Persia, y Ctesias, que lo vió, dice que él no puede comparar el perfume con ningún otro.
[§48] Los indios también tienen un queso excelente y vino dulce, habiendo Ctesias probado ambos.
[§49] Hay una fuente cuadrada en India, aproximadamente de cinco anas de circunferencia. El agua está en una roca de aproximadamente tres codos de profundidad, y el agua misma tres brazas. Los indios de más alto rango, hombres, mujeres y niños, se bañan (no solo por la limpieza, sino como un preventivo de enfermedades). Ellos zambullen los pies primero en el agua, y cuando se meten en ella, los saca de nuevo a tierra seca, no sólo a los seres humanos, sino a todo animal, vivo o muerto, de hecho, todo lo que se tira en ella, excepto hierro, plata, oro y cobre, que se hunden en el fondo. El agua es muy fría, y agradable para beber; hace un fuerte ruido como el del agua hierviendo en una caldera. Cura la lepra y las costras. En indio es llamada ballade, y en griego ofelime ["útil"].
[§50] En las montañas dónde la caña india crece, moran allí aproximadamente unas 30.000 personas. Sus mujeres sólo tienen hijos una vez en su vida, que nacen con los bellos dientes en la mandíbula superior e inferior. Ambos, varones y mujeres tienen pelo blanco en la cabeza y las cejas. A a la edad de treinta los hombres tienen pelo blanco en todo el cuerpo; entonces empieza a ponerse negro, y a la edad de sesenta está casi negro. Hombres y mujeres tienen ocho dedos en manos y pies. Son muy agresivos, y 5000 de ellos -arqueros y lanceros - acompañan al rey de India en sus expediciones militares. Sus orejas son tan largas que sus brazos se cubren con ellos hasta el codo, y también sus espaldas, y una oreja toca a la otra.
En Etiopía hay un animal llamó crocottas , vulgarmente el kynolykos [perro-lobo], de fuerza asombrosa. Se dice que imita la voz humana, llamando a los hombres por la noche por el nombre, y para devorarse a aquéllos que se le acercan. Es tan valiente como un león, tan veloz como un caballo, y tan fuerte como un toro. No puede ser vencido por ninguna arma de acero. En Calcis en Eubea hay ovejas que no tienen ninguna vesícula, y su carne est tan amarga que incluso los perros se niegan a comerla. También dicen que más allá de las Puertas de Mauretania, la lluvia es abundante en verano, árida que está tan caliente en invierno que chamusca. Entre los Cionios hay una fuente que da aceite en lugar de agua, que las personas usan en todas su comidas. En Metadrida hay otra fuente, a poca distancia del mar, cuya corriente es tan violenta a medianoche que lanza a la tierra peces en tal número que los habitantes, incapaces de recogerlos, dejan a la mayoría pudriéndose en la tierra .
[§51] Ctesias relata estas fábulas como verdades, agregando que él había visto con sus propios ojos algunas de las cosas que describe, y había estado informado del resto por testigos. Él dice que ha omitido muchos más cosas maravillosas, por temor que aquéllos que no las han visto pudieran pensar que su relato era absolutamente poco fiable.