Los primeros momentos tras la muerte de Alejandro.

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Muerte de Alejandro

Los principales cargos militares y los personajes mas influyentes del circulo de Alejandro fueron convocados en la tienda real. Las tropas, a quienes no se les escapaba nada de lo que sucedia, acudieron tambien en tropel de tal manera que el acceso hasta la misma se hizo imposible para las ultimos convocados en llegar al lugar. A nadie, pese a los repetidos intentos de los oficiales por poner un poco de orden entre los tumultuosos espectadores, obedecieron las tropas, no habia ninguno capaz de ser obedecido por la turba de soldados que rodeaban la tienda. Poco a poco se fue haciendo la calma, hasta que Perdicas asumio por fin el esperado protagonismo. Consciente del, en aquellos instantes, emotivo momento que se vivia, expuso a la vista de todos el trono del rey, su traje y su corona. Alejandro ya no estaba y a él, por Alejandro en persona, le habia sido legado el anillo real. Perdicas, en una teatral representacion, simulo devolver el anillo al propio Alejandro, solo lo utilizaria, anuncio, por motivos administrativos, para legalizar con su sello cartas o documentos, el anillo no lo emplearia por simple ostentacion y vanidad.

Perdicas, reumiendo, hizo entender a la tropa que solo ellos, sus amigos y generales, eran los capacitados para escoger al mejor de entre todos para mandar. Que solo con la union de todos se podria seguir adelante con exito.

Perdicas hablo de Roxana (la cual se encontraba en el sexto mes de embarazo) y que si nacia un varon, debia corresponderle ser rey cuando cumpliese la edad prevista. Entre tanto debian nombrar a los hombres que dirigirian los destinos del imperio.

Muchos de los que alli se encontraban estaban sorprendidos de que Perdicas estuviese tan inclinado a admitir solo la sucesion a los miembros de la descendencia de Alejandro. Nearco tomo la palabra y dijo que era mas seguro para la estabilidad del imperio que reinase un principe ya vivo, de sangre real, y tenian uno junto a ellos, Arrideo, hijo de Filipo II.

Ptolomeo tomo la palabra y se mostro muy en desacuerdo de ceder el trono a un principe de sangre persa, bien hijo de Barsine, bien de Roxana. El imperio debia ser regido por el momento por una comision formada por los otrohora consejeros y amigos de Alejandro. Entre todos y con el consenso de todos, estos hombres deben ser obedecidos y repetados por el conjunto del ejercito macedonio.

Se levantan murmullos de arpovacion entre los presentes, momento en que toma a su vez la palabra Aristonus, quien, del lado de Perdicas, argumenta en favor de su amigo. Alejandro, comenta, cuando le fue preguntado a quien dejaba el reino, habia dicho al mejor hombre, dando seguidamente su anillo a Perdicas, y no por que estuviese solo el junto al rey, pues, rodeado como estaba de sus amigos y leales le escogio de entre todos ellos a él.

Ninguno de los presentes objeto nada a los poderosos argumentos esgrimidos por Aristonus, un murmullo de aceptacion se levanto de entre las filas de los soldados, se llamaba a Perdicas por fin a asumir la jefatura.

Perdicas,, dudo en asumir la responsabilidad que se le ofrecia ( era una teatral representacion?), pero tanto restraso la toma de la decision que Meleagro, envalentonado, dio un paso al frente y largo lo que muchos oficiales ya pensaban. Que el reino, de pertenecer a un niño de tal entidad, seria presa del regente