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Hablemos
de Historia.
Convengamos que cada hecho histórico se enmarca
dentro de un contexto histórico, por lo general, irrepetible
puesto que sus variables son amplias y es difícil vuelvan
a repetirse todas ellas; por tanto, no habrá dos marcos históricos
iguales.
Por otro lado, absolutamente todos los regímenes y sociedades
tienen sus grandezas y sus limitaciones. Unos serán más
"honestos" (en el sentido de no esconderlo todo a los
ojos del común de los mortales) y otros más hipócritas
(presentando una imagen más bucólica), pero todos
tienen las manos manchadas de sangre y suciedad.
Por último, todos los seres humanos tenemos unas cualidades
comunes, todos. Así pues, tenemos cualidades que nos enaltecen
y cualidades que nos envilecen. En mayor o menor grado, con diferentes
combinaciones, pero los tenemos. En fin y a la postre, no hay nadie
superior ni inferior, sencillamente, en esencia, iguales.
Recalco pues que, los hechos históricos se enmarcan dentro
de un contexto histórico concreto con unas variables que
lo conforman PARTICULARES, de combinación muy difícil
de repetir (cuando no imposible).
Atendiendo
a lo expuesto la historiografía maniquea y justificativa,
es deplorable y condenable. Estamos acostumbrados a la teleología
de los hechos históricos. A un dirigismo de la Historia:
hacia la justificación de un régimen, una sociedad,
una religión...
Y así, nos encontramos con la paradoja de que, los que en
un principio eran angelicales son ahora demonios, para ser después
ángeles otra vez. Y lo contrario sus oponentes.
Para hacer la cosa más insultante aún, se da la infantilización
de la disciplina histórica divulgativa; esto es, de tratarnos
como a estúpidos simplificando los sucesos históricos
presentando a los malos como muy malos (malos de opereta) y a los
buenos como muy buenos (santos de catecismo).
Seamos serios, no hay hechos históricos buenos ni malos,
sólo HAY HECHOS HISTÓRICOS. Tenemos que exponer todos
los datos de un modo ameno y accesible para todos, pero siempre
de un modo objetivo, sin juicios de valor. Debemos hacer de la Historia
una disciplina quasi-científica, para exponer nuestros puntos
de vista ya está el ensayo.
Naturalmente,
tenemos que intentar realizar una interpretación, pero desprovista
de intencionalidad subjetiva. Debemos hacer madurar a la sociedad
y no seguir tratándola como un Ente infantil al que manipular.
Hagamos Historia y no política, ni religión. Intentemos
hacer Ciencia.
Quizás sea por lo antepuesto y por mi renuencia a que me
manipulen, así como al placer de ir contracorriente, el elegir,
por lo general, el análisis de periodos, ideas, sociedades,
personajes y hechos históricos encasillados dentro del lado
oscuro del maniqueísmo.
La hipocresía, la mezquindad y el halo de santidad con que
se rodean ciertas partes de la Historia me hacen sospechar.
Considero que ya es hora de mostrar el lado sucio de aquello que
defiende el Stablishment y el lado limpio de aquello que denosta.
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Introducción: Esparta a vista de pájaro.
La explosión demográfica sufrida en Grecia en el siglo VII
a.C. se tradujo en el establecimiento de colonias por parte de las polis,
excepto ESPARTA. Aquí, al contrario que otras polis cuya salida
natural es el mar, el único camino natural de expansión
está orientado hacia el interior del Peloponeso: hacia MESENIA.
Todo ello se tradujo en la conquista de Mesenia tras dos enfrentamientos.
Pero, será la Segunda Guerra Mesenia (660-640 a.C.) la que marque
el devenir espartano. A raíz de ello, el estado espartiata se define
plenamente militarista (que no imperialista).
Licurgo,
el legislador mítico, entrega al pueblo espartano la RETRA;
un código que estructura al estado en función del establecimiento
de un ejército de óptima eficacia.
Para orientar al ciudadano al ejercicio de las armas de un modo exclusivo,
y teniendo en cuenta que la economía está basada en
la agricultura (y secundariamente en la ganadería), se le concede,
desde el nacimiento, un lote de tierras que, en teoría, es
igual al del resto de los ciudadanos, no en extensión sino
en producción.
A ese lote de tierras (KLEROI) va asignado inextricablemente
un grupo de esclavos (ILOTAS) que se encargan de las labores
agrícolas. |

Licurgo
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La sociedad espartana, aparte los Ilotas, está compuesta de dos
grupos; los PERIECOS que poseen poder económico, y que monopolizan
la vertiente artesanal y comercial de la economía, pero no político.
Y los HOMOIOI (los iguales), espartanos de pleno derecho, y dedicados
primordialmente al oficio de las armas.
La educación militar del espartiata comienza en el instante del
nacimiento, durante el cual una comisión de ancianos determina
si el niño es apto o no para formar parte de los Iguales. Si el
niño no es apto se le sacrifica exponiéndolo en las faldas
del Monte Taigeto.
Si es apto, sólo permanece en el hogar paterno hasta los siete
años en que pasa a formar parte de unas unidades llamadas Agelai
con niños de su misma edad.
A los doce forma parte de otro grupo en el que poesía, música
y ejercicios físicos marcan su educación.
A los dieciocho el entrenamiento militar monopoliza su vida y a los veinte
alcanza la mayoría de edad ingresando en los SYSSITIA, o
comidas comunales, y en las cuales permanecerá mientras viva. Se
sufragan por contribución de los comensales y el no poder hacerlo
conlleva la pérdida del status espartiata. Con ésta institución
se busca crear unos lazos entre los integrantes con una proyección
eminentemente militar.
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La vida operativa
real del hoplita espartano es de diez años (la teórica
se prolonga hasta los sesenta), así, a los treinta años
se inicia en el desempeño de las tareas públicas;
en un principio a través de la APELLA, o asamblea
de los Iguales, cuya única función es aceptar o rechazar
las propuestas que se le hacen por aclamación.
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Más adelante, si es elegido por la Apella, nuevamente por
aclamación, accede a formar parte del Consejo de Ancianos (GERUSIA)
que tiene como atribuciones más importantes las judiciales y a
su jurisdicción están sometidos incluso los reyes.
Las otras dos instituciones políticas son la DIARQUIA y
el EFORADO; respecto a la primera, dos reyes de dos casas reales
independientes comparten el reinado. El cargo es vitalicio y hereditario.
Su poder, sin embargo, es limitado: sus funciones principales son religiosas
y militares (son los jefes del ejército).
Por otra parte, el eforado es la institución más polémica.
En la Retra no se hace mención a la misma, aunque sus orígenes
se remontan a la misma época. No se sabe de la forma en que se
designan los cinco éforos. Presiden la Apella y la Gerusía,
están presentes en las campañas militares, pueden arrestar
y multar a los reyes, juzgan materias civiles, reciben a los embajadores,
preparan los tratados, supervisan a los demás magistrados y pueden
ejecutar sin juicio previo a los ilotas.
Pero el eje principal respecto al cual gira la sociedad espartana es el
ejército, un ejército permanente compuesto por el conjunto
masculino de los ciudadanos; para acceder a éste se deben completar
todos lo pasos que forman la educación del futuro hoplita, el más
polémico de los cuales es la KRIPTEIA, en la que los jóvenes
espartiatas se internan en tierras ilotas con un puñal y el alimento
necesario matando a algunos de ellos por la noche (se piensa que para
mantenerlos subyugados).
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La estructura
ideal del ejército se compone de seis subdivisiones llamadas
MORAS cada una de las cuales esta mandada por un POLEMARCA.
Una mora se divide en cuatro LOCHOI, un lochos en dos PENTEKOSTYES,
y uno de ellos en dos ENOMOTIAS.
Los espartiatas se dejan crecer el pelo probablemente para causar
un impacto sicológico en sus enemigos. Sus espadas son algo
más cortas que las de los hoplitas de otros lugares y visten
capas rojas para que la sangre se disimule.
En campaña son mandados por uno de los diarcas que asume
el puesto más comprometido de la falange: el extremo derecho
de la primera fila.
En combate, la falange avanza pausadamente al son de los pífanos
mientras los hoplitas entonan el canto de marcha conocido como la
PEAN.
Como resultado
del combate sólo caben dos opciones; la victoria o la muerte.
En el primer caso el espartiata vuelve, en el mejor de los casos,
portando su escudo (hoplón). En el segundo, los restos
incinerados del hoplita, podían ser llevados por sus camaradas
SOBRE su escudo a Lacedemonia.
El espíritu espartano se refleja en las palabras que las
madres de los hoplitas les decían a sus hijos cuando partían
a la guerra:
VUELVE CON TU ESCUDO O SOBRE TU ESCUDO.
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Estatuilla de un oficial lacedemonio.
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AGOGÉ; comenzando por el principio.
El sistema de valores morales que regía la vida del espartano le
era enseñado mediante un elaborado sistema educativo conocido como
AGOGÉ. Éste nació en el periodo arcaico pero
se perfeccionó en el siglo V a.C.
Era un instrumento cuya finalidad consistía en la formación
de excelentes soldados; condicionado por el hecho de que la táctica
hoplítica exigía la fuerza necesaria para manejar el armamento
propio y superar la conciencia individual para acomodarse a los requisitos
de una formación cerrada y compacta como la de la falange.
Las diferentes etapas de la Agogé se podrían relacionar
del siguiente modo:
| 1.
Una delegación de ancianos decidía si el niño
recién nacido era apto o no para seguir los pasos que le llevarían
a ser un espartiata de pleno derecho: si no era apto se le eliminaba.
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2.
A los siete años salía del hogar paterno y pasaba
a depender de la tutela del Estado. Entraba a formar parte de unas
unidades llamadas AGELAI.
Se ponía énfasis en la disciplina, la obediencia ciega
y la rivalidad con sus iguales. El proceso era observado por los ancianos,
pero eran jóvenes de mayor edad que los componentes de las
Agelai los que les supervisaban: entre ellos, uno hacía las
veces de supervisor general (PAIDONOMO) y varios otros eran
los que castigaban (MASTIGOFOROS; los portadores del látigo).
Los castigos se realizaban en el altar de ARTEMIS ORTIA (diosa
de la caza u nodriza), que gustaba de la sangre y dónde los
sacrificios humanos habían dado paso a la flagelación
en la que el futuro espartiata demostraba su indiferencia ante el
dolor aguantando todo lo posible los lamentos.
Los niños, en ésta etapa de sus vidas, iban descalzos
y casi desnudos, y estaban acostumbrados a robar (se les castigaba
si les cogían no por robar, sino por dejarse coger). |
3.
A los doce años pasaban a ser EIRENES (Efebos) y, según
iban pasando los años, entraban a formar parte de diferentes
grupos que recibían un nombre u otro en función de la
edad. Se piensa estaban en relación con la etapa de educación
en que se encontraban.
Al aumentar en edad dirigían grupos más jóvenes
actuando como sus jefes.
Entre los dieciocho y los veinte años formaban parte de la
KRIPTEIA, aunque no se conoce muy bien su función. El
joven, armado con un cuchillo y con alimento suficiente, se internaba
en territorio ilota escondiéndose durante las horas de luz
y matando esclavos en la oscuridad. |
4.
A los veinte años entraba en una SISSITIA o Phiditia
(comida comunal) integrándose dentro del organigrama del ejército
espartano.
Hasta los treinta años su posición era ambigua; formaba
parte del estado como ciudadano de hecho pero no de derecho (aún
no había adquirido la plenitud de sus derechos pero sí
sus obligaciones). |
Cuando, a los treinta, entraba en la APELLA (Asamblea de los Iguales),
entraba a formar parte, también, de la ciudadanía espartiata.
Según Plutarco, los valores que la Agogé trataba
de inculcar eran obedecer bien, ser firme en la dificultad y vencer o
morir combatiendo.
Mención aparte, merece el trato tan controvertido de la homosexualidad;
homosexualidad que no se puede identificar con la mera opción sexual
de la actualidad.
En las polis griegas se enfatizaban los vínculos personales entre
los componentes de la falange hoplita, "desarrollando una fuerte
ética de exaltación de la masculinidad de sus miembros":
la plasmación solía ser la existencia de fuertes vínculos
homosexuales entre ellos, valorándose especialmente el contenido
didáctico de esos vínculos.
Los jóvenes buscaban un mentor entre los ciudadanos en cuya compañía
aprendían a convertirse en ciudadanos a su vez, estableciéndose
una relación de marcado índole homosexual.
Estos dos aspectos se dan en todas las polis griegas (ejemplo sobresaliente
entre sus mismos contemporáneos era el caso de LA BANDA SAGRADA
tebana; cuerpo de élite de Tebas).
En Esparta esa ética de exaltación a la masculinidad se
sublima atribuyéndola al mismo LICURGO.
Sociedad.
Tres son las clases sociales del Estado espartano; los espartanos o homoioi
(los iguales), los periecos y los ilotas.
HOMOIOI
Los iguales, ciudadanos con todos los derechos, viven exclusivamente en
Esparta y Amiclas. Acceden a la ciudadanía a través de un
proceso educativo muy selectivo (véase Agogé). A
la edad de treinta años, con la entrada del espartano en la Asamblea
de Ciudadanos (Apella) se completan los pasos previos a la adquisición
de todos los derechos (hasta ese momento le representan familiares o amantes).
El espartiata se dedica con exclusividad al oficio de las armas, algo
que se consigue merced a que sus necesidades económicas se encuentran
cubiertas a través del usufructo de un lote de tierras (véase
Kleroi) que se le asigna personalmente. Así. El espartiata
dedicará las mañanas al ejercicio físico y las tardes
a las comidas comunales o syssitia. Es aquí donde se manifestará
el ideal igualitario; tanto en la igualdad de comportamiento como en la
igualdad en las aportaciones económicas (que eran mensuales).
La syssitia es un arcaísmo que parece tener su origen en la andreia
cretense. Adopta su forma definitiva a finales del siglo VII a.C., momento
en el que las aportaciones para las comidas se realizarán individualmente,
desapareciendo las phiditia cuyos fondos provenían de la comunidad.
Los comensales de cada una de ellas era de 15 y cumplía, entre
otras, una función militar; de cohesión entre los miembros
de la falange hoplita.
Esto reducía a la familia a una institución cuyo principal
fin era la procreación. De aquí se comprende el carácter
eugenésico de la misma, admitiendo la infidelidad (incluso provocándola)
con objeto de tener hijos.
El mayor problema con que se va a encontrar Esparta con el tiempo tiene
su origen en lo restrictivo de su ciudadanía; LA CARENCIA ENDEMICA
DE CIUDADANOS.
PERIECOS
Disfrutan de todos los derechos excepto los políticos. Viven y
cultivan sus tierras en asentamientos (poleis) sometidos a la autoridad
de Esparta. Estos asentamientos se alejan de un núcleo central
espartano en torno al Eurotas.
Dependiendo de la ubicación, la actividad económica de los
periecos será una u otra, aunque las principales serán la
agricultura y la ganadería. Esto difiere con lo que se pensaba;
que se dedicaban a la artesanía y al comercio con exclusividad.
Las poleis llegan a desarrollar formas de autogobierno de nivel local
disfrutando de una cierta autonomía. La política exterior
queda restringida a los espartanos.
El control de los periecos está en manos de los HARMOSTES.
Había 20 de ellos, probablemente uno por cada división del
territorio perieco. Este control se centrará en 4 exigencias principalmente:
un cierto tipo de prestaciones, en el servicio militar (los periecos debían
proporcionar contingentes de hoplitas que combatían junto a los
espartanos aunque en unidades separadas), el cultivo de los TREMENE
regios y la manufactura de algunos artículos.
ILOTAS
Eran esclavos asignados a los lotes de tierra que se entregaban en usufructo
a los espartanos (aunque en última instancia, tanto tierras como
esclavos, pertenecían al Estado).
Hay discrepancias si, éstos, debían entregar a sus amos
la mitad de lo que cosechaban o tenían unas cantidades asignadas
de antemano fuera cual fuese la producción.
De los 9000 ò 10000 lotes, 6000 estaban en Mesenia (recordemos
que Esparta se componía de una región originaria llamada
Laconia y otra conquistada; Mesenia), lo que hace una idea de la proporción
de ilotas en ella.
El hecho que marcará la política espartana con respecto
a sus esclavos será el levantamiento ilota del 464 a.C., tras un
terremoto devastador que mermó considerablemente las filas espartanas.
Durará 10 años y se transformará en una guerra; la
Tercer Guerra Mesenia. La guerra concluirá al permitir a los resistentes
en el Monte. Itome (símbolo de la nacionalidad mesenia) salir del
Peloponeso.
Será ahora cuando la declaración de guerra anual a los ilotas
por parte de los éforos y la krypteia toman sentido.
Se da una situación peculiar con los ilotas: por un lado se les
subyuga (krypteia, declaración anual de guerra, etc.) y
por otro lado son usados como escuderos, combaten como infantería
ligera e incluso como hoplitas junto a los espartanos.
El principal método de sojuzgación espartiata será
la krypteia: los jóvenes espartanos parten a tierras ilotas
con una daga y algo de comida con objeto de matarles durante la oscuridad
de la noche (por el día se ocultan).
Esa es la forma, pero será en el trasfondo donde los analistas
difieran. Hay quien habla incluso de que la krypteia era un servicio
secreto espartano estructurado con funciones de información y control.
Plutarco sitúa el origen de la institución en la revuelta
del 464.
A Grosso modo, se presentan dos explicaciones principalmente;
- 1.
Krypteia como ceremonia de iniciación (una prueba
de madurez) para los jóvenes espartiatas.
- 2.
Krypteia como método de subyugación de los
ilotas.
Como casi siempre en Historiografía, las posturas se han
acercado planteando una solución intermedia: Primero sería
una ceremonia iniciática que luego busca unos fines de
control ilota.
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LOS DESCLASADOS
NEODAMOS
Parecen ser ilotas liberados por su servicio al Estado espartano. Un ejemplo
le tenemos en los 700 ilotas al mando de Brásidas que habían
combatido en la Calcídica como hoplitas.
Con el tiempo esto será cada vez más frecuente (como consecuencia
de la angustiosa necesidad de Esparta de ciudadanos), incrementándose
la presencia en el ejército lacedemonio de ilotas y disminuyendo
la de espartiatas.
MOTHAKES
Son individuos que no nacieron de espartanos que acceden a la Agogé
y a la ciudadanía. Algunos de ellos adquirirían una influencia
relevante.
HYPOMEIONES
Parecen llamarse así genéricamente a los espartanos que
han perdido la ciudadanía (sus derechos) bien como consecuencia
de no poder pagar las comidas comunales (económicas) o por su comportamiento
en al campo de batalla
La pérdida podía ser transitoria (como la de los prisioneros
de Esfacteria) o definitiva.
Una duda se plantea; los jóvenes que no superaban la Agogé
también se encuadran dentro de éste grupo?.
Instituciones.
Las instituciones espartanas, al igual que las del resto de las culturas
próximo-orientales del mundo antiguo combinan funciones políticas
con religiosas. Destacan principalmente las siguientes:
DIARQUIA.- Dos reyes (uno de la familia Agíada y
otro de la Europóntida) comparten la cúspide en la pirámide
institucional.
A lo largo del siglo V a.C. fueron perdiendo progresivamente poder; el
regente Pausanías y el rey Leotíquidas cometieron durante
las guerras médicas unas irregularidades que suscitaron el recelo
del resto de las instituciones. Tras lo cual, los éforos absorberán
parte de sus poderes.
Sus principales funciones las ostentarán en periodos bélicos
(pero siempre sujetos a la autoridad de las instituciones espartanas);
tienen el mando absoluto del ejército (tras la época clásica
dos éforos acompañarán al rey en campaña llegando,
incluso, a tomar decisiones militares). En la época arcaica los
dos reyes podían acompañar al ejército a la batalla,
pero tras Cleómenes I se determina que uno sólo de los dos
podrá ir.
Ejercen funciones de general y sacerdote. Ocupan el puesto de mayor honor
en la falange, el más expuesto, en el extremo derecho de la primera
fila.
Su influencia en la sociedad espartana es indirecta, a través de
su prestigio (obtenido principalmente en combate) puede influir en los
ciudadanos para que se inclinen por una determinada postura o un cierto
candidato a una institución.
Recibían honores de héroe en sus funerales; excepto los
caídos en combate, las mujeres fallecidas durante el parto y los
diarcas, los enterramientos se realizaban inhumando al difunto envuelto
en un sudario rojo y hojas de olivo, además de disponer de una
lápida sin epígrafe. En estos tres casos sí llevaba
epígrafe.
EFORADO.- Son cinco (5) los éforos, nombrados por
la Apella anualmente. No se conoce bien el proceso de su nombramiento.
Progresivamente van asumiendo más funciones a la largo del siglo
V a.C. producto del excesivo protagonismo de algunos reyes y del mal uso
de las fuerzas militares (sobre todo Cleómenes en la batalla de
Eleusis).
Podemos dividir sus funciones en tres apartados:
1. Política interior. Mantienen el orden y velan por la
seguridad interna (son los que organizan la krypteia y declaran anualmente
la guerra a los ilotas). Podían decretar la expulsión de
extranjeros (Xenelasia) si lo consideraban oportuno.
2. Política exterior. Reciben a los embajadores y
deciden si los escuchará la Apella. Determinan junto a ésta
la movilización del ejército y se preocupan del reclutamiento.
Durante las guerras contra los persas elaboraron acuerdos de alianzas
y coordinaron su polis con los demás aliados.
3. Supervisión. Tienen potestad para hacer rendir
cuentas a todos los magistrados.
Durante las guerras médicas se da un impulso a sus competencias,
pero tras el levantamiento ilota del 464 a.C. y la subsiguiente Tercera
Guerra Mesenia se crea un clima de inseguridad y paranoia que se tradujo
en que el eforado se erigiera garante del mantenimiento de las tradiciones
y del "status quo". Algunos autores sitúan en ésta
época la declaración anual de guerra a los ilotas.
GERUSIA.- Está compuesta por los diarcas y veintiocho (28)
miembros escogidos por aclamación por la Apella entre los ciudadanos
de más de sesenta (60) años con un pasado intachable.
Su función política es principalmente deliberativa y de
consejo, aunque también preparan el orden del día a tratar
en la asamblea de iguales.
Sin embargo, su función por excelencia es judicial: conforma los
tribunales de justicia.
En caso de encausar a uno de los diarcas, en el tribunal también
deberán estar presentes los éforos y el otro rey.
APELLA.- La conforman todos los ciudadanos de pleno derecho y sus
reuniones son mensuales.
No tiene capacidad de debate y, ante ella, sólo tienen el derecho
a la palabra los diarcas, los éforos y la Gerusía.
Su única función es la aprobación o no, POR ACLAMACIÓN,
de los puntos que les proponen aquellos que tiene derecho a la palabra.
¿QUIÉN DETENTA EL PODER?.- Parece que los éforos:
Aunque tienen la limitación de que su magistratura es anual, al
surgir de la ciudadanía, eran los transmisores de las inquietudes
y valores de los espartiatas que los elegían.
Ejército; el único fin.
"Antes que a
ellos, oirían ustedes hablar a las imágenes de piedra y
les sería más fácil hacer apartar las miradas de
las estatuas de bronce". Jenofonte.
"Que cada uno
siga firme sobre sus piernas abiertas,
Que fije en el suelo sus pies y se muerda el labio con los dientes.
Que cubra sus muslos y sus piernas, su pecho y sus hombros
Bajo el vientre de su vasto escudo.
Que su diestra blanda la fuerte lanza,
Que agite sobre su cabeza el temible airón". Tirteo
"Viajero, ve
a decir a Esparta que nosotros hemos caído aquí por obedecer
sus leyes" Estela de piedra que conmemora en las Termópilas
el sacrificio de los 300 espartanos de Leónidas. Poema de Simónides
La guerra entre los antiguos griegos consistía, principalmente,
en un choque entre formaciones compactas de Infantería Pesada llamadas
falanges (de ellas se hablará más adelante) sin el apoyo
de Infantería Ligera ni Caballería.
La falange estaba
compuesta por infantes, los HOPLITAS, armados de un modo homogéneo.
La panoplia de armas que portaban eran las siguientes:
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- Panoplia
del hoplita a excepción de la lanza. Recordar que la espada
del espartiata es de menor longitud que la de los hoplitas de otras
poleis.
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ASPIS.-
Escudo circular de 110 cm. de diámetro. Formado por un gran
cuenco y un borde muy reforzado casi plano (de modo que podía
apoyarse sobre el hombro izquierdo). Se componía de láminas
de madera encoladas entre sí. El interior se forraba de cuero
fino, llevaba una embrazadera de bronce en el centro que iba remachada
y una agarradera de cuero en el borde. El exterior del escudo podía
ir cubierto de una lámina de bronce o ir pintado y decorado
con un motivo de lámina del mismo material.
Pesaba 8 Kg aproximadamente (recordemos que los espartanos portaban
un escudo más pesado que el del resto de las poleis).
El motivo que distinguía a los espartiatas era la lambda que
llevaban pintada en el escudo: la inicial de Lacedemonia. |
DORY.- La lanza medía entre 1'8 y 2'4 metros, su asta era
de madera de cornejo y, la punta, era de HIERRO. Poseía también
una contera metálica para atravesar al caído o apoyarla
en el suelo con objeto de resistir una carga de caballería.
El resto del equipo, al margen de estas dos armas que definían
al Hoplita, estaba compuesto de un yelmo de bronce de modelo corintio
forrado en su interior de fieltro o cuero; una coraza formada por capas
de lino reforzadas con escamas de bronce; unas grebas también de
bronce; y una espada corta que constituía el arma de reserva caso
de que se consiguiera romper la línea enemiga o perder la lanza
en la refriega (la espartiata tenía una menor longitud que las
usadas por otras poleis).
Los espartanos, además de sus armas, se diferenciaban del resto
de los hoplitas de la Hélade, por qué vestían un
manto rojo que, se decía, disimulaba la sangre, y por qué
tenían el pelo largo y cuidado para causar un efecto sicológico
al contrario.
La falange; es una formación compacta de infantes pesados que,
hombro con hombro, presentan un frente unido ante el enemigo.
La panoplia del hoplita está específicamente diseñada
para la falange; el escudo sobresale por el lado izquierdo del infante
para cubrir la región desprotegida de su compañero de la
izquierda. De ese modo, los escudos se van solapando a lo largo de la
línea formando un frente continuo. Sin embargo, el hoplita situado
en el extremo de la derecha no recibe la protección del escudo
de un compañero que estuviera situado a su derecha, así
que, buena parte de la eficacia de la falange dependerá de la entereza
y el valor de éste hoplita. Este será el puesto en que sirvan
los reyes espartanos, para los valores espartiatas, el puesto de mayor
honor. Esta peculiaridad se traduce en una característica de los
combates de falanges:
"Los ejércitos hacen todos esto: suelen cabecear hacia
su ala derecha en las acometidas y, en consecuencia, dominan ambos con
su ala derecha el ala izquierda del contrario, y ello a causa de que cada
soldado, por temor, protege lo más posible su lado desnudo (es
decir, el derecho) con el escudo del compañero situado a su derecha,
y por considerar que la formación compacta es lo que ofrece mayor
seguridad. En realidad, el que inicia el desvío es el que va el
primero por la derecha, en su afán de hurtar continuamente la parte
desnuda de su cuerpo a los contrarios; después le siguen por el
mismo temor también los demás. (Tucídides, Historia
de la Guerra del Peloponeso, V 71).
A través de la línea de escudos, como aguijones, las lanzas
sobresalen "pinchando"
al enemigo.
La idiosincrasia de la falange, nacida entre el 700 y el 650 a.C., exige
una intensa disciplina en el "orden cerrado" (en movimientos
coordinados) y un entrenamiento constante. Sobre todo, el paso de la línea
de columna (formación de marcha) a la de combate es difícil.
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El combate estaba
precedido por un sacrificio ritual (llevado a cabo por el diarca
de turno) al que seguía un almuerzo ceremonial dónde
quizás se consumiera más vino del habitual.
Inmediatamente antes del combate se entonaba el Peán, canto
de guerra en honor de Apolo (otros dicen que es una canción
de marcha que ayuda a mantener el paso y otros se refieren a él
como un grito o ululato de guerra). Después la falange se
pone en movimiento al son del pífano;
La lanza se cruza con la lanza, el escudo se pega al escudo;
Y el uno se apoya en el otro, el casco al casco, el hombre al hombre.
Los penachos se tocan con cimeras chispeantes
Al doblarse las cabezas, tan apretadas estás las filas.
Ondulan las lanzas, entre las manos audaces
Sacudidas. Los pensamientos son rectos, el deseo es de batalla.
La Iliada. Homero.
Dibujo: En
esta imagen observamos un hoplita arquetípico de Esparta.
En su escudo se identifica la lambda de Lacedemonia. Vemos la capa
roja característica y el pelo largo peinado cuidadosamente
antes de la batalla. Su cimera transversal nos dice que es un oficial.
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Y se produce el choque;
- Tras cruzar una tierra de nadie quizás de 150 metros en un
conato de carrera, bajo un peso de armas y coraza de más de 32
kilos, los contendientes se embestían. Cada individuo habría
elegido un blanco para el momento del choque, con la intención
de introducir la punta de la lanza en el resquicio existente entre un
escudo y otro y tratando de acertar en una porción de carne no
protegida por la coraza: garganta, axila o ingle. La oportunidad era efímera.
Conforme la segunda y sucesivas filas se apiñaban por efecto del
encontronazo, la falange, al unísono, echaba el peso de siete hombres
sobre la espalda de los de la primera fila en colisión con el enemigo
y bajo ese impacto algunos hombres caían inevitablemente muertos,
heridos o aplastados por los de atrás; ello podía crear
una brecha en el muro de escudos, y los de las filas segunda y tercera
se esforzaban por ampliarla con las lanzas, ensartando y pinchando desde
su posición relativamente protegida. Si la brecha se ensanchaba,
se producía el othismos o "empujón con el escudo"
para abrirla aún más y crear más espacio para poder
desenvainar la espada, segunda arma del hoplita, y propinar tajos en las
piernas del adversario; y era el othismos el método más
eficaz, pues podía producir la pararrexis o "rotura"
cuando aquellos más fuertemente apurados por la presión
del enemigo cedían al impulso de huir, y deshacían las filas
de atrás o, lo que era más humillante, trataban de retroceder
desde la mortífera brecha, contagiando el pánico a sus compañeros.-
Hª de la Guerra, John Keegan.
La falange, una anomalía histórica:
La guerra primitiva se caracterizaba por diversos conatos de ataque, por
una preferencia por el combate a distancia, por el uso de armas arrojadizas
y por la restricción del combate cuerpo a cuerpo hasta que la victoria
pareciese segura.
Sin embargo, los griegos,
rompen con ésta tradición y con la evolución de las
sociedades próximo-orientales hacia los ejércitos integrados
(con integración de las diferentes armas; infantería ligera,
pesada, caballería, etc.), creando el COMBATE DECISIVO y decantándose
por la Infantería Pesada (la Falange).
Ferrill ("Los
orígenes de la guerra") argumenta que la Infantería
Pesada carece de sentido militar, sólo tiene sentido en enfrentamientos
de ejércitos con la misma composición. Además, exige
un alto precio en lo que duPicq (teórico de la estrategia francés)
llamará "Carne" (el natural miedo al combate cuerpo a
cuerpo, el impulso que lleva a evitarlo). Estos requerimientos deformaron
la sociedad adaptando una forma de vida (un código de virilidad
y moralidad) a las necesidades del combate de falanges.
Dice que la falange existe por qué no se conoce algo mejor y, cuando
se presenta durante las guerra médicas, está tan enraizado
que no es tan sencillo modificarla.
¿De dónde
procede pues ésta anomalía histórica?, ¿qué
hace que los griegos evolucionen hacia éste modo de hacer la guerra
mientras allende el Egeo se marcha hacia los ejércitos integrados?.
La Edad Oscura crea una ruptura con la tradición precedente (incluso
desaparece la escritura) y, en materia militar, se vuelve al duelo de
campeones. Aquí, se podía haber optado por cualquier tipo
de combate, pero se decantaron por el combate de Infantería Pesada.
Esto lo complementa Keegan ("Historia de la Guerra")
explicando que sólo hay un periodo muy pequeño para que
la guerra sea efectiva (devastando los campos de gramíneas lo cual
exige decisión (una acción decisiva): por parte de los defensores
evidente, salvaguardar sus posesiones, por la de los atacantes, el regreso
rápido a sus tierras desguarnecidas en ese momento.
Además, en sus páginas 302 y 303, indica que también
pudo influir el espíritu competitivo olímpico que acostumbra
a hechos decisivos y la obtención de un resultado inequívoco.
En estos juegos se preconiza también el contacto físico
(lucha, pugilismo) que en otras culturas es impensable.
Vemos pues que la
evolución de la falange es circunstancial, en modo alguno premeditado
por los griegos. Teóricamente, el enfrentamiento con los persas
se hubiera debido decantar por éstos últimos y sus ejércitos
integrados, sin embargo no fue así.
Por último, y como una característica más del combate
decisivo, tras la ruptura y la posterior persecución y muerte de
los que huyen por parte de los escaramuzadores y la caballería
(armas secundarias de la falange y supeditadas a ésta), lo lógico
hubiera sido la total aniquilación del enemigo, pero no se produce.
Esto se debe, según Keegan, a que hay una limitación tácita
entre los combatientes, a un rasgo arcaico de la guerra que perdura.
Consecuencias militares;
Una consecuencia de la preferencia por la Infantería Pesada, y
su falta de versatilidad, será la precariedad en el arte de la
fortificación y el asedio.
La logística tampoco estuvo muy desarrollada.
CONTINUARA..
©
2004 J.
Ignacio Pasamar
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