La invasión celta de Grecia, 280/279 a.C.

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Según cuenta la historia, en la primera mitad del siglo IV a.C. los galos se vieron impelidos, por razones demográficas, a emprender una gran migración, el numero de estas gentes?, puede que cerca de 300.000 personas. Estas tribus (1), unidas, cruzaron entonces los Alpes llegando hasta la Cisalpina derrotando y expulsando del territorio a los etruscos, allí se separaron, parte de ellos marcharon hacia el sur, introduciendose en Italia y llegando hasta Roma, ciudad que tomaron y saquearon, luego se apoderarían y colonizarían por tribus diferentes partes de la península itálica. El otro contingente celta, que es el que nos interesa, se dirigió hacia Iliria, asentandose en Pannonia, ni que decir tiene que arrasaron a su paso todo lo que encontraron. Allí permanecieron durante una serie indeterminada de años, largos decenios que emplearon en aumentar su poder y combatir contra sus vecinos. A principios del siglo III a.C. sus correrías alcanzaron por fin el norte de Grecia. Al mando de Cambaules, un contingente celta llego hasta Tracia, tras lo que, al parecer, retrocedieron sin atreverse a medir sus armas con los macedonios.
En el año 280 a.C. el rey de Macedonia Ptolomeo Keraunos recibió una embajada de uno de sus mas enconados enemigos, la nación barbara de los Dardanos, situados mas alla de Peonia. Los Dardanos ofrecían al rey macedonio una alianza por la cual 20.000 de sus guerreros se alienarían junto a su ejército para de esta forma, unidos, hacer frente al inminente ataque que, por parte de las tribus galas asentadas en Pannonia, se esperaba . Keraunos desprecio el ofrecimiento, era inconcebible para él tener que apoyarse en la alianza de tal numero de barbaros cuando los macedonios habían sido capaces por si mismos y hasta hace solo un puñado de años, de conquistar todo el mundo conocido.
No por esperado el ataque celta dejo de ser menos devastador, todo el territorio situado entre sus fronteras y el norte de Macedonia fue arrasado, los dardanos deducimos que aplastados y sometidos, ahora los galos dirigieron sus miras a Macedonia. Embajadores galos fueron enviados a presencia de Keraunos, deseaban ofrecer al rey la posibilidad de comprar la paz, ni que decir tiene que fue rechazado tal genero de pacto, es mas, Keraunos les exigió, a cambio de un acuerdo, que entregasen todas sus armas y a sus jefes como rehenes. Los galos no tuvieron por menos que reír, y advirtieronle que pronto sabría si la paz la habían ofrecido ellos para si o para él.
Los galos, establecidos momentáneamente en el territorio dardano, comandados por Bolgio, decidieron dar un arrogante y arrollador golpe sobre todo el territorio que se abría ante ellos. Las fuerzas celtas se dividieron en tres grandes ejércitos, el primero, al mando de Ceretrio, se dirigiría hacia el este, hacia Tracia, el segundo, bajo Breno y Acicorio atacaría Peonia y el tercero y posiblemente mas poderoso, al mando del propio Bolgio, irrumpiría por Iliria y de allí pasaría a Macedonia, atacandola así por el flanco mas débil.

avance por los Balcanes
  • El ejército celta era sumamente vulnerable al tipo de combate que le presentaron los griegos. Armados como vemos sin apenas protecciones corporales de relevancia, eran presa fácil de los lanzadores de proyectiles y sufrirán innumerables bajas a causa de los ataques de los peltastas enemigos.
ejercito celta

Tracia fue arrasada, los tribalos y los getas derrotados. Peonia también cayo bajo el empuje de las hordas celtas y el rey macedonio, atacado entonces por las fuerzas de Belgio, fue aplastado y muerto al tratar de detener el avance del galo con un mas que insuficiente contingente de soldados (2).
La derrota aterrorizo a la nación, los campesinos corrieron a las ciudades y todas ellas se prepararon para lo peor, por suerte, en aquel momento, uno de los mas respetados líderes macedonios, llamado Sóstenes (3) , reunió a la milicia, a los jóvenes, y corrió a combatir a los galos que, seguramente, ebrios por la gran victoria conseguida, no mantendrían la mínima cohesión suficiente como para responder con fuerza al contraataqué macedonio. Los celtas en esa ocasión fueron rechazados y Sóstenes elevado al trono pese a no pertenecer a la nobleza, gracias, evidentemente, al su más que oportuno liderazgo que le granjeo el afecto y agradecimiento del pueblo y el ejército de Macedonia.

LA GRAN INVASIÓN

De vuelta a sus bases de operaciones, sentó muy mal a parte de los galos el haber abandonado Macedonia de esa forma tan precipitada, cuando ya los macedonios estaban derrotados y vencidos. El caudillo galo Breno, que recordemos no había participado en ese ataque, arengo entonces al pueblo y a los principales de cada tribu, uno por uno fue abriendo sus ojos ante la perspectiva de que, siendo que los macedonios no eran rivales para sus huestes, el mas rico botín de occidente, unido al que los propios macedonios habían traído del Oriente, les esperaba, Grecia entera podía caer ahora bajo sus espadas, los mas ricos templos del mundo conocido se encontraban entonces a su merced. No le debió resultar muy difícil convencerles y reunir bajo sus banderas a decenas de miles de valientes y codiciosos guerreros, se habla de 150.000 infantes y 15.000 jinetes, aunque evidentemente la cifra parece un poco elevada.
En el año 279 a.C. Breno conduce a sus tropas hasta Macedonia (4), una vez allí, y cuando los campos eran devastados por los saqueadores galos, el macedonio Sóstenes, al frente del ejército macedonio, contraatacó sin fortuna pues, según reconocen los propios cronistas, no tenia ninguna posibilidad ante la cantidad y capacidad combativa de sus rivales, el rey macedonio cayo en la batalla y Macedonia, o todo lo que quedaba fuera de las murallas de sus ciudades, fue arrasada y destruida. Cuando las primeras avanzadillas celtas se encontraban ya en Tesalia los griegos comenzaron, amedrentados, a moverse para responder a la invasión que se les venia encima (5).

El lugar elegido para la reunión del ejército griego y el punto en el que detener el avance de las hordas invasoras fue de nuevo el estratégico paso de las Termópilas. Allí se estableció el ejército aliado, unos 30.000 hombres, justo cuando les celtas llegaban ya a la altura de Magnesia, en ese momento decidieron los griegos enviar un contingente de caballería escogida y 1.000 peltastas para estorbar en lo posible el cruce del río Esperqueo (Spercheus) por los barbaros.

efectivos griegos

LA BATALLA DE LAS TERMÓPILAS

Una vez que el ejército de Breno cruzo el Esperqueo (6), el territorio de Heraclea fue devastado, llegados frente a las Termópilas encontraron por fin que los griegos estaban decididos a resistir a ultranza. Avanzaron los celtas hasta llegar a la vista de las primeras lineas griegas, los aliados dieron entonces a su vez la orden de comenzar el avance, su táctica era la de combatir en orden cerrado, protegido el flanco derecho por la flota ateniense y por el izquierdo, por las escarpadas laderas de las montañas que corren paralelas a la linea costera. Los griegos tenían bien claro que debían mantener las lineas bien cerradas para poder rechazar en bloque los violentos asaltos de los enemigos, así se hizo, debidamente cohesionados, escudo con escudo, los hoplitas, apoyados por los peltastas en la retaguardia, que no cesaban de lanzar todo tipo de armas arrojadizas sobre los asaltantes, y por la flota ateniense (7) por el flanco derecho, contuvieron y rechazaron finalmente el arrollador ataque de los celtas, quienes sufrieron muchísimas bajas tanto en el propio combate como en la posterior y desordenada retirada.

Aquel día se dice que los que mejor combatieron de entre los griegos fueron los atenienses, y de entre estos, Cideas, que aun siendo su primer combate, dio enormes muestras de valor hasta caer muerto a manos de los asaltantes.

Las bajas entre los atacantes son difíciles de calibrar, pues muchos de ellos perecieron ahogados entre los barrizales, los griegos lamentaron tan solo la perdida de cuarenta hombres entre sus filas, la caballería, por lo demás, se mantenía intacta, pues la de ambos contendientes no había participado en la refriega por ser el lugar sumamente estrecho e inhábil para las maniobras de los jinetes.
Breno intento después (una semana mas tarde) flanquear las posiciones griegas a través de las montañas, pero el contingente enviado a través de un sendero que penetraba hacia el monte Oeta fue detenido y derrotado por la guarnición griega que, al mando del seleucida Telesarco, cubría el sector (el oficial murió en la refriega).

operaciones en la Termopilas

Breno, contrariado por esta serie de descalabros, veía con desazón como la desmoralización cundía entre sus hombres, así pues, resolvió volver a tomar la iniciativa y decidió enviar un fuerte ejército (40.000 infantes y 800 jinetes) marcha atrás, cruzarían el Esperqueo y atacarían Etolia por el norte, se había dado cuenta el galo del protagonismo del contingente etolio en el ejército griego y esperaba, con este ataque diversivo, que abandonasen a sus aliados para acudir en defensa de sus propios territorios.

ataque a Callim

El avance de los celtas a través de Etolia y su comportamiento en el asalto y saqueo de Callium paso a los anales de la historia griega como el paradigma del salvajismo bárbaro. Es de suponer que con el tiempo se exageraron los acontecimientos, pero nos hablan de asesinatos de masivos independientemente de la edad, de todos los varones, de actos de antropofagia llevados a cabo por los galos con los cadáveres de los niños, se les acusa también de haber bebido su sangre, de haber cometido todo tipo de violencias sexuales hasta con las muchachas ya muertas o moribundas. Resumiendo, no dejaron buen recuerdo por aquellas tierras.

Los etolios, reuniendo sus tropas y recibiendo ayuda de numerosos voluntarios locales de todas las edades y de tropas foráneas como la de los aqueos de Patrae, movieron sus huestes con rabia hasta la arrasada Callium, los celtas por aquellos días ya habían abandonado el territorio y procedían a retirarse por el camino por donde habían venido de vuelta al campamento principal. Fueron entonces los hoplitas aqueos quienes osadamente les interceptaron, el gran numero de guerreros con los que contaban los galos puso en gran aprieto a los griegos que se vieron, para su salvación, decisivamente apoyados por los irregulares etolios quienes desde las alturas lanzaban gran numero de jabalinas sobre los desprotegidos asaltantes. La retirada gala pronto se torno en una huida descontrolada en la que dejaron mas de la mitad de sus efectivos.

EL CAMINO DE DELFOS

No se sabe si aprovechando la ausencia de los etolios o bien por un golpe de suerte, a Breno se le facilito, al tiempo que el ejército galo atacaba Callium, la posibilidad de abrirse paso por las montañas, precisamente por el mismo sendero por el que los persas, siglos atrás, habían sorteado las defensas griegas en las Termópilas. Fueron los propios griegos de Heraclea y los enianes, mas que hartos de la presencia en sus territorios de la multitud de galos, quienes les proporcionaron los guías adecuados para encarar los desfiladeros con garantías.Breno escogió de entre los suyos a 40.000 hombres, con ellos y ayudado por una densa niebla que cubría los pasos en la montaña, pudo acercarse,sin ser observado por los focidios que guarnecían la ruta, hasta las posiciones defensivas griegas. Ante el repentino y salvaje ataque de los celtas, los focidios, pese a defenderse heroicamente, se vieron obligados a abandonar la oposición. Bajaron entonces corriendo de los desfiladeros hasta la costa, allí advirtieron a los aliados de la pronta irrupción de los galos por la retaguardia, gracias a la flota ateniense, en aquellos momentos se pudo evacuar a los soldados de las Termópilas antes de que los galos cerrasen la tenaza sobre ellos (8). Cuando Breno llego por fin detrás de las posiciones de sus enemigos en las Termópilas, estos habían desaparecido. Breno, sin detenerse un momento, resolvió dirigirse inmediatamente contra Delfos, probablemente para evitar que los griegos tuviesen tiempo de preparar la defensa.

la campaña de Delfos

Tras la evacuación por el ejército griego de las Termópilas, el camino a Delfos quedo expedito. Los focidios reaccionaron rápidamente y voluntarios de todas las ciudades de la Liga acudieron al santuario (9), allí se encontraron con 400 hoplitas de Amphisa y un reducido numero de etolios, cuyas fuerzas principales, retrasadas probablemente por los sucesos de Callium, no pudieron llegar a tiempo a Delfos dedicandose entonces a acosar al segundo cuerpo de ejército galo, el de Acicorio, que iba retrasado. El temor a los celtas había prendido entre el reducido numero de defensores del santuario (unos 4.000 hombres) , sin embargo, gracias a ciertos presagios durante los momentos previos a la batalla, la moral de las tropas griegas subió lo indecible, el asalto galo se encontró, no solo con la dificultad de lo agreste del terreno y la nieve que lo cubría, si no con el agravante del miedo y confusión que causo entre sus lineas tanto un ligero terremoto que coincidió con el ataque como por la fuerte tormenta, acompañada de sonoros truenos y vistosos relámpagos(10). Todas estas inclemencias naturales hicieron creer a los griegos que los dioses combatían a su favor contra los barbaros invasores, los soldados helenos luchaban con denuedo y parece ser que los actos de heroísmo se sucedieron durante toda aquella jornada. Puede que fuese a mitad del día cuando refuerzos etolios (1500 hombres) al mando de Filomelo llegaron a Delfos. Al caer la noche los galos se retiraron a su campamento bastante amedrentados y nerviosos. Al día siguiente los celtas se encontraron con la sorpresa de que los griegos venían contra ellos desde varias direcciones, y los focidios, conocedores del lugar, campo a través se colocaron sobre las posiciones enemigas en la retaguardia protegidos por las alturas del monte Parnaso desde donde comenzaron a castigar con sus proyectiles las ultimas lineas de los galos. Durante un buen rato los celtas del propio Breno sostuvieron el choque con los hoplitas del enemigo, sin embargo, aseteados por todas partes por los irregulares griegos, helados por el frío y finalmente, demoralizados tras haber sido herido el propio Breno (siendo retirado del combate), comenzó la desorganizada retirada, repliegue que puso en bandeja de plata a los hostigadores griegos la posibilidad de castigar con dureza las desordenadas columnas del enemigo. Solo la noche libro a los celtas de la persecución a que eran sometidos, sin embargo, aquella infausta noche, sin saber como ni por que, el pánico se apodero de los galos que acampaban en el lugar, la confusión se apodero de los celtas cuando creyeron ser atacados por la caballería del enemigo, en una noche cerrada como aquella y en un campamento sin orden ni concierto como aquel, los galos comenzaron a atacarse entre ellos en la seguridad de que luchaban contra sus enemigos, la matanza que ellos mismos se ocasionaron en aquel campamento de nuevo llevo a los griegos a pensar en la intervención divina en favor de su causa, los campesinos focidios recuperaron el valor ante las desventuras que se sucedían entre los invasores y comenzaron a atacar por su cuenta y riesgo a los guerreros galos que se alejaban del grueso de la columna, evitando ademas que pudiesen, sus merodeadores, abastecerse en las tierras que atravesaban, por ello, el hambre vino a sumarse al cumulo de problemas que acuciaban al ejército invasor (11).

EL FIN

Unidos ya las fuerzas de Breno y Acicorio, continuaron juntos el camino de regreso. Ahora no solo los etolios y los focidios les perseguían y acosaban, el ejército beocio-ateniense se había sumado a la lucha, las noticias de la gloriosa defensa del santuario había llegado pronto a Atenas, en donde se decidió enviar prestos al combate los contingentes de que podían disponer, no se quedaron atrás los beocios, que se unieron entonces a los atenienses. De todos los aliados el mayor protagonismo sin duda había correspondido, y correspondía, a los etolios, quienes no habían dejado la lucha ni un solo momento. Ahora los galos habían llegado ya al territorio de Heraclea, por fin podían ponerse a cubierto en el campamento permanente que habían construido en el lugar, allí, indicio claro de como estaban las cosas, Breno se suicido. Poco tiempo después, acosados por los etolios, los galos huyeron del campamento en dirección al río Esperqueo, lo que no podían saber los desdichados es que allí les esperaban las fuerzas unidas de tesalios y malios, el cruce del río debió hacerse en medio del caos, a partir de ese momento fue el salvese quien pueda. Según los historiadores griegos, mas alla de pequeños grupos, ningún contingente galo consiguió llegar de vuelta al norte de Macedonia, la totalidad del ejército celta de Breno sucumbió en aquella desdichada campaña.

EPILOGO

Tras el descalabro en Grecia, los celtas, establecidos en el norte de Peonia, de nuevo se dividieron, parte de ellos paso a Tracia, en donde formaron un reino, y parte a Asia, tres tribus que crearon en el centro de la Península Anatolia un poderoso reino. Cuando los celtas de Tracia fueron expulsados de sus tierras, retrocedieron Danubio arriba, en la confluencia del Save con el Danubio se asentaron los llamados escordiscos, otros emprendieron una ruta todavía mas larga y complicada, los tectósages regresaron incluso a la Galia, se asentaron en el territorio de Tolosa alla por el 215-200 a.C. En el año 106 a.C. el cónsul romano Q. Servilio Cepión ataco con saña a los Tectosages en busca de un botín en el que se decía se encontraban todavía bienes de los saqueados en Grecia durante la famosa invasión, los tectósages fueron derrotados y esquilmados por el avaricioso romano...

 

By Satrapa1

 

 

(1) Con el tiempo de esta gran migración se formaron varias famosas y conocidas naciones galas, por ejemplo la de los Sennones, la de los Boyos, los Insubres en Italia, la de los escordiscos en los Balcanes o la de los galatas en Asia Menor.Volver.
(2) Polomeo Keraunos, herido, fue capturado por sus contrarios, decapitado su cabeza fue paseada por el campo de batalla ensartada en una pica para acabar de desmoralizar a los pocos macedonios que todavía resistían. Volver.
(3) Tras la muerte de Ptolomeo Keraunos, dos personajes le habían sucedido en el trono: su hermano Meleagro, y Antípatro Etesias, nieto de Casandro. Volver.
(4) Breno solo condujo a Grecia a una parte del total de los celtas reunidos en aquella parte de los Balcanes, el resto del imponente bloque que formaban las unidas tribus galas permaneció en el lugar, aunque no sabemos si con la idea ya fermentada de dirigirse a Tracia y los estrechos como harían próximamente. Volver.
(5) Seguían los acontecimientos con atención y, sin duda, con desasosiego. Todo se encontraba ya preparado para cuando los celtas penetraron en Grecia (lease Tesalia) entonces, la maquinaria militar griega se puso en movimiento.Volver.
(6) El pequeño contingente griego consiguió imposibilitar el cruce del río a los galos. Breno, veterano ya en estas lides, espero a la noche para hacer cruzar aguas abajo a una poderosa fuerza de infantería que, llegado el día, persuadió a los griegos que debían de abandonar la orilla del río y retirarse sin demora.Volver.
(7) Muchos navíos atenienses se arriesgaron a quedar embarrancados en el barro al acercarse tanto a la costa para lanzar a bocajarro sus proyectiles sobre los desvalidos guerreros celtas.Volver.
(8) El reembarco debió de hacerse de una forma arriesgada, los navíos atenienses, en su afán de facilitar la operación a la infantería, se acercaba a la costa mas de lo deseable, corriendo serio peligro de quedar embarrancados en la acción. Lo cierto es que se consiguió evacuar de allí al ejército aliado que fue inmediatamente devuelto a sus patrias de origen, probablemente por que en ese momento ya cada uno solo pensaba en si mismo.Volver.
(9) Parece ser que, conociendo la idiosincracia del guerrero galo, los focidios optaron por no quemar la tierra antes de su llegada. Los galos, una vez que se encontraron en su camino unos campos feraces, y a mano grandes cantidades de vino, se dejaron llevar por la desidia y permitieron así a los griegos ganar tiempo para reunir tropas en el santuario. Según se cuenta, los contingentes de griegos que acompañaban a los celtas (algunos heracleotas y enianes, aunque no se sabe si con carácter de aliados o de motu propio) animaron sin éxito al galo a continuar el avance antes de que los griegos se fortificasen o recibiesen refuerzos.. Volver.
(10) Ya antes del asalto, los galos no las tenían todas consigo, Breno se vio obligado a emplear una de sus muchas estratagemas para convencer a sus congéneres de comenzar el ataque a las posiciones griegas. Se dice que presento a sus hombres algunos griegos prisioneros que atestiguaron que el los santuarios se encontraban gran numero de estatuas, de tamaño natural, realizadas en oro macizo (Breno sabia la verdad, que solo eran de bronce recubiertas por una fina capa de oro).Volver.
(11) Se dan las cifras de las bajas celtas en el ataque: En el asalto a Delfos y la subsiguiente retirada, 6.000 galos perdieron la vida. En la noche del pánico unos 1.000, debido al hambre y demás penalidades otros 1.000..Volver.

 

Ninguno, por el momento.