Un repaso a la historia conocida de una de las más temibles naciones en la historia europea.

Desde su establecimiento en las estepas, al otro lado del río Don, hasta la dispersión de este pueblo tras la muerte del gran Atila.

Satrapa1

Fuentes consultadas para este trabajo: Amiano Marcelino, Jordanes, Prisco, Zósimo, Orosio y Alfonso X el Sabio. Por desgracia no he conseguido consultar los textos de Eunapius, quede constancia de ello.

 

La llegada a Europa

Tras un lento pero inexorable avance desde que partieron de las lejanas tierras del Asia Central, los hunos llegaron por fin a la frontera de Europa (por aquel entonces) el río Don (llamado Tanais por griegos y romanos). En su camino fueron empujando a uno y otro lado a las diferentes tribus que no aceptaban probablemente someterse, una de estas, la de los alanos (1), termino por dispersarse marchando una gran parte de ellos al otro lado del Tanais, deteniendo su migración en el momento en que, seguramente, se toparon en su camino con los todopoderosos godos, encerrándose así involuntariamente entre estos y los hunos.

Pontus map - Mapa del Ponto durante la irrupcion de los hunos. Por Satrapa1

Parece ser que, en principio, no podían (o tenían) intención los hunos de cruzar el caudaloso río que les separaba de la desconocida Europa. Según la historia transmitida se debió a la casualidad el hecho de que unos cazadores hunos encontrasen un vado por el que poder atravesar a pie la laguna (13), posiblemente cerca de la desembocadura del Don, en algún área pantanosa. Lo cierto es que es el momento en que los hunos pusieron pie al otro lado del Tanais, una ola de destrucción se cuenta que barrio todo el espacio comprendido entre el río y el territorio de los alanos. Estos resistieron fieramente, a decir de los clásicos, e hizo falta a los invasores llevar tres duras guerras adelante hasta poder acabar sometiendo, por agotamiento, a esta indómita nación.

Domeñados los alanos (2), y sumados ahora a los hunos, quedaban frente a los poderosos ostrogodos.

Por aquellos días era el anciano Hermanerico el rey de esta nación. Bajo su gobierno el poder de los godos se había extendido tanto que abarcaba una amplia extensión de territorio entre el Mar Báltico y el Mar Negro, manteniendo sometidas a su poder un gran numero de tribus eslavas y germanas (ver mapa).

Según cuenta Amiano, era tal el terror que precedía al avance de las hordas de los hunos que prefirió suicidarse antes de afrontar lo que el destino le deparaba, bien es cierto que es sabido que el rey era ya anciano y, además, adolecía de una grave dolencia a causa de una herida de guerra. El cansancio sin duda ya había hecho presa en él y no estaba precisamente como para dirigir una guerra a muerte con tan fieros enemigos (5). Todo parece indicar (Jordanes) que tras estos primeros impases, con fieros combates contra los ejércitos alanos y, posteriormente, hunos, los ostrogodos optaron por ceder parte de su soberanía y quedaron ligados a los hunos por algún tipo de vasallaje. Gran parte de los pueblos sobre los que otrohora se enseñoreaban ganaron así su libertad.

No duro mucho esta situación. Enseguida el sucesor de Hermanerico, Vitimiris, trato de retomar el control de ciertas parcelas de poder e influencia que su pueblo acababa de perder. En este contexto situaríamos la guerra desatada por el ostrogodo contra el pueblo de los antes (eslavos), a los que derroto tras una cruenta serie de combates y que finalizaron con la captura y muerte del rey de este pueblo, Boz, junto con su familia y setenta de sus nobles, gentes que, a modo de ejemplo, crucifico.

Los hunos, tal y como sabremos después, permitían a los pueblos sometidos a su autoridad actuar con casi plena autonomía local, y no se inmiscuían en las rencillas territoriales entre los mismos salvo que estas evidentemente pudiesen amenazar o minar su superioridad o dominio sobre ellos. Balamber, quizás alertado por este conato de renacimiento ostrogodo, actúo sin demora, y a la manera que más tarde será bien conocida entre los hunos, opto por acercarse a una de las familias mas poderosas de la realeza goda, es el divide et impera.

Utilizando así a su favor a las huestes del ostrogodo Gesimundo, se lanzo a una guerra total contra la facción de Vitimiris. La guerra fue difícil, pues Vitimiris es posible que pudiese contar también a su favor con ciertos grupos de hunos aliados (6), alternando entonces ambos bandos las victorias con las derrotas. Fue finalmente Balamber quien se alzo con el triunfo tras una épica batalla en las riberas del río Erac (el nombre no ha podido ser asociado a ninguno conocido), en el combate Vitimiris fue muerto por el rey Huno y su ejercito finalmente deshecho.

Caballería goda., de HAT INDUSTRIES

Balamber convirtió en su esposa a la nieta de Vitimiris, Valdamarica, respaldando el nombramiento de Hunimundo como rey de los ostrogodos en contraposición al joven Viderico, hijo de Vitimiris.

Era el comienzo de un nuevo seísmo en el equilibrio de poder en Europa Central. Los ostrogodos, tras la muerte en combate de su rey Vitimiris, se dividieron. Su heredero legítimo, Viderico, no tenia edad todavía para reinar, así que tomaron las riendas del poder dos de los lideres ostrogodos más prestigiosos, Alateo y Safrax, que decidieron de inmediato proceder a una retirada, una migración que llevase parte de su pueblo lejos de la línea de avance de los temibles nómadas(7) dejando atrás a los que voluntaria o involuntariamente no habían querido seguirles, gente que en realidad suponía la mayor parte de la nación, que quedo así bajo el gobierno de Hunimundo, leal servidor de los hunos. Fue de esta manera como los ostrogodos de Alateo y Safrax llegaron, y atravesaron, la frontera de su reino, el río Dniester (Tyras), sin tomar contacto, eso si, con sus vecinos y hermanos de raza, los visigodos, a los que en principio eludieron cuidadosamente.

El rio Tyras (Dnieper)
Allí habitaba como decíamos otra poderosa tribu germana, también goda, la de los visigodos. Atanarico, su rey, se dispuso ahora a detener el avance de los hunos en la misma línea del río que los separaba de sus vecinos (el Tyras). Reuniendo precipitadamente las fuerzas de que disponía más a mano, se dirigió entonces a la zona procurando no encontrarse con sus congéneres ostrogodos, a los que mantuvo a una distancia prudencial. Se preparo entonces Atanarico a defender los vados del río más conocidos mandando además a la otra orilla un fuerte contingente de guerreros al mando de Munderico. El plan del rey era el de colocar a Munderico( situado a unas 20 millas
de él) entre los hunos y él mismo, necesitaba Atanarico ganar tiempo para así reunir el resto de sus guerreros y marchar entonces a la batalla con más garantías.

Los hunos, que continuaban incansables su avance, siguiendo los pasos de los ostrogodos en retirada llegaron pronto a la región del Dniester. Detectaron entonces las fuerzas de Munderico (8), pero no picaron el anzuelo que se les tendía, pues las rodearon y evitaron llegando al río sin más complicaciones, atravesándolo luego a la primera ocasión por un vado aprovechando tanto la protección de la oscuridad como la sorpresa de su avance. A sabiendas de que la rapidez era su mayor ventaja, marcharon inmediatamente en busca del grueso de las fuerzas visigodas. Atanarico fue sorprendido y perseguido por los invasores aunque puedo retroceder y escapar gracias a que pudo internarse en un extenso y profundo bosque al que, los ahora frustrados nómadas, no quisieron seguirle.

Sin perdida de tiempo Atanarico resolvió retirarse hacia el sur y construir tras él, una línea fortificada, una fuerte empalizada de madera a modo de improvisado limes que siguiese el curso del río Hierasus hasta su encuentro con el Danubio (3).

1 - Línea de defensa de Atanarico (según Amiano)
2 - Línea de defensa de Atanarico (según las fuentes rumanas)

La suerte quiso que los hunos, sobrecargados por el peso del gran botín que arrastraban, no pudiesen, pese a que lo intentaron, llegar al río antes de que los visigodos pudiesen concluir la obra.

Fotograma de un documental sobre los bárbaros del Discovery Chanel . (Los Hunos)

La frontera romana

La gran acumulación de refugiados que debía soportar el ahora reducido territorio controlado por Atanarico, condujo a que, tanto la escasez de suministros, como el miedo a la amenaza huna, impulsasen a la mayor parte de los visigodos y ostrogodos, (a los que no tardarían en seguir parte de los gépidos), a continuar su retirada, cada uno por su lado (9) , llegando así ante las fronteras del Imperio Romano anhelando no solo sus fértiles tierras si no la defensa que en sí ofrecía el Danubio, y que, creían, les podría poner fuera del alcance de los temidos nómadas(10). Atanarico mantuvo con los más fieles la resistencia, o quizás se comprometió a cubrir la retirada de su pueblo, lo cierto es que se quedo defendiendo la línea del río Hierasus y desconocemos lo ocurrido hasta que, más tarde, se encuentra tambiénél en la línea del Danubio deseando cruzar al lado romano y seguir así los pasos de la mayor parte de su pueblo que se encuentra ya merodeando al otro lado del mismo (11). Al rey germano le fue impedida la entrada en el Imperio, por lo que opto por huir con sus hombres a los Carpatos, en donde se instalo en algún oscuro lugar, fortificado, oculto y a la espera de acontecimientos (15).

El avance de los hunos, tras la derrota y retirada de los visigodos, terminara por porvocar el "pánico" y hacer volcar sobre la frontera romana a toda una serie de pueblos, desde los cuados a los gépidos, muchos de los cuales deberán ser admitidos en sus fronteras ante la imposibilidad material de oponerse a su avance. Hay que decir que en muchos aspectos este hecho, circunstancial, tenia también para cierta corriente de opinión romana algunas ventajas tangibles de las que se podían aprovechar, pues al instalarlos como colonos militares en amplias regiones de Moesia o Tracia contribuian a defender y trabajar las más que extensas, ricas y desprotegidas provincias fronterizas.

De los romanos y sus problemas con los godos hablaremos ya en otro momento, pues mantendremos nuestros ojos fijos en el devenir de los hunos, aunque lo cierto es que este contexto, la rebelión de los godos en territorio romano, propicio seguramente que varios grupos de alanos y hunos pudiesen cruzar el Danubio y merodear por las provinciar romanas de Moesia y Tracia. Algunos de estos militaran junto a los visigodos y ostrogodos en la batalla de Adrianópolis, en la que Roma sufrirá una aplastante derrota a manos de los germanos.

Pero volvamos a las estepas de Sarmatia, en donde los ostrogodos que no habían emigrado trataban ahora de seguir adelante bajo el protectorado de los hunos y del ya conocido rey Balamber. Tras la marcha del joven rey Viderico (Vinitario para Jordanes) y los cabecillas Alateo y Safrax, los ostrogodos que permanecían en Sarmatia fueron gobernados por Hunimundo. Sin que sepamos bien el mecanismo que los movía, los hunos impulsaban hacia adelante a varios de los pueblos a los que sometían. Es la hora de los ostrogodos, quienes impelidos a emigrar hacia occidente (14) avanzaron en dirección a la actual Transilvania, combatiendo con dureza con los gépidos que habitaban esas tierras, y entrando en colisión también con los vándalos y otros pueblos menores que se asentaban por aquellos parajes. Fue este movimiento migratorio, entre el 380 y el 400, el que termino por lanzar sobre la frontera romana a un sin numero de pueblos, como los taifalos, los sarmatas, los gépidos, los cuados etc.

Durante el intervalo de tiempo que media entre los días de la gran migración de los godos (la huida de visisgodos y parte de los ostrogodos, a partir del 376) y la aparición de Atila, más o menos en el 435, lo que se sabe del pueblo huno es muy poco, pequeñas pinceladas que nos llevan a deducir que, pese a apoderarse de todo el territorio entre el Volga y el Danubio hasta donde toca con los asentamientos cuados, los hunos, debido a una crónica falta de unidad entre las diferentes tribus de la nación, se dedicaron tan solo a intervenir y repartir sus alianzas entre casi todos los bandos contendientes a uno y otro lado del Danubio, es decir, entre bárbaros y romanos, combatiendo en todo momento en las filas de unos u otros con el único objeto de recibir a cambio sustanciosas recompensas de todo tipo (16)

Algunas noticias, pocas, sobre este periodo: En el año 400/401, un ejercito bárbaro al frente del cual iba el godo Gaínas, y que tiempo atrás había servido bajo los estandartes imperiales, enfrentado a Constantinopla es derrotado y empujado hacia el Danubio, río que atravesaron en la esperanza de encontrar un lugar en donde asentarse. Informado el rey huno Uldes de esta irrupción, marcho contra los recién llegados a los que combatió con repetidamente hasta terminar por exterminarlos. La cabeza del godo Gaínas fue enviada después a Constantinopla como presente.

Mapa: Avance ostrogodo sobre los Carpatos
Dirigidos por los hunos, varios pueblos sometidos a su dominio son empujados a abandonar sus asentamientos, utilizados así como punta de lanza de sus avances hacia occidente. Los ostrogodos se asientan ahora en Transilvania, mientras otros, como los esciros o carpos (en el año 381), se estrellan contra la resistencia de los pueblos con que se topan, en este caso la frontera romana.

Llega al final de estas décadas de silencio y confusión noticias del reinado del padre de Atila, Mundiuco, sucedido probablemente por su hermano Octar y este poco después por el también hermano Rúas, o Rugila, de quien se sabe que firmo con el Imperio Romano de Oriente un acuerdo para recibir un tributo anual.

LLegamos así hasta Atila, quien cuando llega al trono debe compartir con su hermano Bleda el gobierno de los hunos. Es Atila el que, como veremos, llegara por fin a unir bajo su dominio a todas y cada una de las tribus de los hunos, pero esto lo dejaremos ya para el siguiente capítulo, en el que también analizaremos lo acontecido tras la desaparición de este carismático líder, cuando los hunos se vieron enfrentados a la rebelión de casi todos los pueblos sobre los que se enseñoreaban.

II Parte: Atila, Rey de los Hunos

 

 

 

 


Notas..

(1) Alain en escita parece que quiere decir montaña. Volver

(2) No obstante, encontraremos a lo largo de la historia posterior numerosos grupos alanos todavía libres o sirviendo, como mercenarios o aliados, a otros varios contendientes. Algunas tribus consiguieron zafarse de la asfixiante soberanía huna y vagaron errantes tratando de escapar de la amenaza. Volver

(3) En realidad el texto de Amiano dice desde la orilla del río Gerasos hasta el Danubio, al ser el Gerasos un afluente del Danubio yo interpreto que se trata, en realidad, de fortificarse en toda la orilla del río Hierasus. El atlas rumano que manejo sitúa el "limes de Atanarico" entre los ríos Hierasus y Pyretus cosa que reflejo en el mapa, pues debe quedar constancia de ello. Volver

(4) Fueron sin duda solo un nutrido grupo, quizás los restos del ejercito, los que decidieron huir hacia el oeste, los más, el pueblo llano, quedo sometido a sus conquistadores y a partir de este momento combatiría junto con ellos en sus guerras de expansión. Muchos miembros de la familia destinada a reinar entre los ostrogodos permaneció también allí, alguno de estos se haría ahora con el trono. Volver

(5) Existen tres versiones diferentes sobre la muerte de Hermanerico, escojo la versión de Amiano por ser el autor mas reconocido, aunque me parezca mas plausible la que aparece en la Primera Crónica General, de Alfonso X el Sabio. Según esta ultima obra, Hermanerico trato primeramente de detener el avance del enemigo siendo herido en combate, a raíz de esta herida moriría poco después, dejando así a su nación huérfana de liderazgo, y precisamente ahora que era cuando mas lo necesitaba. Volver

(6) Solo bajo Atila, se dice, los hunos estarán realmente unidos bajo un solo cetro. Volver

(7) Son estas las fuerzas que, años después, destruirán el ejercito romano de oriente junto con el César Valente en la batalla de Adrianópolis. Volver

(8) También Munderico acabara finalmente refugiado en territorio romano, de hecho terminara al servicio del imperio sirviendo al frente de la frontera de Arabia. Volver

(9) Al frente de los visigodos un tal Alavivo (según Amiano) y al frente de los ostrogodos los ya conocidos Alateo y Safrax. Primero fueron admitidos los visigodos, más tarde los ostrogodos. Volver

(10) Los romanos intentaron contar el numero de godos presentes en el cruce del Danubio, más resulto imposible ante el gran numero de los mismos. Volver

(11) Entretenidos en controlar a la gran masa de visigodos a la que habían permitido cruzar el Danubio, los oficiales romanos dejaron de lado la defensa de la ribera del río, por lo que los ostrogodos consiguieron, no sin dificultad, cruzarlo y entrar en territorio romano. Volver

(12) Aquí la versión de Jordanes es difícilmente conjugable con la del mas fiable Amiano. Según Jordanes, Vinitario (o Vitimiris), que comenzó su reinado tratando de volver a tomar el control de pueblos como el de los . Volver

(13) La historia es un poco extraña. A tenor de lo que comunican los clásicos en realidad se detuvieron frente a la laguna Maeotide, y, al no poder atravesarla, se asentaron en aquellas regiones. Es raro que no se mencione al Don, río que es de suponer podrían haber cruzado sin mayores problemas.. Lo cierto es que es famosa la anécdota de los cazadores que encontraron un vado que atravesaba parte de la Maeotide y les conducía al otro lado..(según Zósimo, cegado gracias a los depósitos aluviales del Tanais). En realidad no puede ser el estrecho de Kerch, como dicen algunos.. que yo sepa tiene la suficiente profundidad como para no poder ser atravesado por vados, así que tendría que ser algún vado entre una y otra orilla del Don, a lo mejor un poco mas allá de su desembocadura... en fin.. a saber. Volver

(14) Quizás fueron impelidos a abandonar sus tierras, a cambiarlas por otras, al fin y al cabo las que habitaban (Ucrania) eran mas aptas para el nómadeo y podían así entrar en conflicto las dos formas de vida, la sedentaria de los godos con la nómada de los hunos, quien al final optarían por hacerles marchar hacia occidente. La fecha?, quizás la década del 380. Volver

(15) La autoridad de Frigiterno entre los visigodos se veía seriamente comprometida por la existencia de este viejo rival y legítimo rey, Atanarico, por lo que acabo, junto con los ostrogodos de Alateo y Safrax, atravesando el Danubio para ir en su busca y eliminarlo (Amiano afirma que en realidad fue víctima de un complot alimentado por Frigiterno, debiendo entonces huir de su refugio en los Carpatos) . Atanarico pudo escapar a duras penas y, esta vez si, encontrar refugio en territorio romano, siendo recibido por el emperador Teodosio con los brazos abiertos. Volver

(16) Serviran profusamente (hunos y alanos) bajo Estilicón. Otro ejemplo: los 10.000 hunos reclutados por orden de Honorio para luchar contra Alarico en el 409. Volver

 

 

 

 

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