
HITITAS
De pronto, en el norte, de nuevo los hititas dan de que hablar. Un joven
y competente monarca, Subbiluliuma, llega al trono del reino,
seguidamente se inicia una etapa de frenética expansión.
Tras los primeros momentos, en que una intervención hitita en
Siria termina en con un serio revés, Subbiluliuma se dedicara,
durante los siguientes 20 años de reinado, a consolidar su poder
en Asia Menor. Una a una las grandes naciones de la península
caen, en mayor o menor medida, en su órbita. Por fin llega entonces
el momento deseado, arreglar las cuentas con Mitanni. aprovechando la
indiferencia del faraón egipcio, Subbiluliuma arrebata
el norte de Siria a los mitannios, el contraataque mitannio fracasa
y estos pierden definitivamente su influencia al otro lado del Éufrates.
Egipto reacciona en el ultimo momento, poniendo coto a la peligrosa
progresión de la influencia hitita hacia la actual Palestina.
La reacción ante este virulento cambio de poder en Siria no tardo
en llegar, Mitanni promovió una vasta coalición de principados
sirios y comenzó una cruenta guerra que concluyo con la total
derrota de los aliados de Mitanni y una nueva sumisión de la
región a los hititas. De nuevo, el impulso de expansión
hitita retumbo con fuerza en el área de influencia egipcia, aunque
estos, debido a problemas internos, no pudieron por el momento intervenir.
En cuanto a Mitanni, corroído por la disidencia interna, cayo
destrozado en manos de la renaciente Asiria y de Subbiluliuma,
que dividieron el país en dos zonas de influencia, cada una de
ellas gobernadas por un príncipe mitannio afín. A la muerte
de Subbiluliuma Hatti aparecía como la primera potencia,
indiscutida, de Oriente Medio.
Claves:
Los estados satélites del imperio reciben ahora, conservando
su autonomía, una fuerte impronta hitita. Todos los más
importantes principados del norte de Siria recibirán a miembros
de la realeza hitita como soberanos. Se crea así, poco a poco,
una densa red de estados clientes que llegaran a mantener una lealtad
absoluta al poder central, incluso cuando este haya ya desaparecido,
convirtiendose entonces en herederos de una civilización perdida.
La derrota de Mitanni provoco, como primera causa directa, el renacer
de Asiria, que pudo sacudirse la tutela hurrita y comenzar un corto
periodo de expansión.