Cuando todo parecía indicar que el activo Rim-Sin de Larsa
se disponía a conseguir la hegemonía total en Sumer,
derrotando uno tras otra a todas las ciudades que se le oponían,
de la, mas o menos, poderosa Babilonia de Sin-muballit. En el ano
1792 Hammurabi llega al trono de Babilonia. A los 7 anos de reinado
conquista Isin, en el 1782 Uruk, a tan solo 30 kilómetros de
su rival Larsa. Envuelto hasta el cuello en la tumultuosa política
internacional de ese conflictivo periodo, recordemos que mantiene
alían
forma parte de la coalición que, agrupando en sus filas a los
mas poderosos estados del Éufrates como son Yamkhad, Mari y la propia
Babilonia, les enfrenta a otra alineada por las naciones que se encuentran
regadas por el Tigris, como son los asirios (el Subarum babilonio),
Eshnunna, los elamitas y algunas tribus de los Zagros. La victoria
cae del lado Babilonio. Hammurabi se hace ahora con Sumer.
Nueva derrota de los coaligados del norte, Eshnunna es destruida y
los asirios, totalmente aplastados, desaparecen poco a poco hasta
no dejar rastro iniciando una larga etapa de oscuridad. Con el tiempo
también Mari, todavía con Zimri Lin, es absorbida por
Babilonia.
Bajo el sucesor de Hammurabi, Babilonia, que pese a su fulgurante
expansión no había conseguido mantener con éxito
un férreo control del territorio conquistado, ni había
creado las bases reales de un fuerte poder estatal, comienza a perder
posiciones. La tribu casita, procedente de los Zagros comienza a presionar
sobre la frontera Babilonia, en el sur, una gran parte de la decadente
sumeria se alza contra Babilonia, la región, que recibe el
nombre de País del Mar, es abandonada e, incluso, para prevenirse
de los ataques provenientes de esta parte de la frontera, se levanta
una linea de fortificaciones para detener sus avances. En el ano 1740
se hace frente a una autentica invasión de los casitas, que
son rechazados por el ejército Babilonio. En el 1708 se vive una situación
similar, con un resultado idéntico, sin embargo, parece que
sus avances, si bien no directamente contra la poderosa Babilonia,
si consiguen algunos éxitos, adelantando poco a poco posiciones.
Pasan largos decenios en que los babilonios deben hacer retroceder
su frontera en el Éufrates. En el año, más o
menos, 1640 a.C., Babilonia ya ha perdido todo el territorio, todo
el cauce del Éufrates, hasta pocos kilómetros de la
capital.