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Pirro,
la campaña de Italia. |
-De la batalla de Ausculum a la marcha a Sicilia-
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AUSCULUM Amedrentado el epirota por la dificultad de la tarea que se abria ante el, retrocedio hacia Campania. Por el camino le salio al paso el consul Levino con su ejercito (11). En un principio Pirro acepto la batalla y formo para el combate, sin embargo dos sucesos vinieron a contrariarle y hacerle cambiar de opinion; Trato de amedrentar a los contrarios antes de la batalla haciendo sonar sus trompetas y los gritos de guerra de sus hombres al unisono, pero para su desgracia, la respuesta romana, en forma de otra barahunda similar, provoco en sus lineas lo mismo que el habia pretendido hacer en las de sus enemigos, el miedo. Excusandose en que se daban malos augurios para combatir durante esa jornada, Pirro eludio el combate y prosiguio su retirada. Los romanos preferiran dejar marchar al epirota, por este año ya habian tenido suficiente. Se limitaran por ahora con enviar una embajada del mas alto nivel a Tarento con el fin de negociar con Pirro el rescate de los numerosos prisioneros realizados hasta ese momento por el epirota. La entrevista en Tarento entre Pirro y Fabricio sera tratada con profusion en los anales romanos. En ella aparecen ambos, tanto Pirro, como el romano Fabricio, como dos autenticos estereotipos politicos de una era pasada y en ese momento en plena transicion; Por un lado Pirro caballeroso y honrado, que tratara de convencer al romano viejo de pasarse a su servicio a cambio de grandes y generosas recompensas de toda clase. Por otro lado noble romano, incapaz de inclinarse ante la tentacion tanto de las riquezas mundanas como de la idea de abandonar a su patria. De la cordial entrevista algo practico se llevaran cada uno de ellos. Fabricio los prisioneros, liberados sin condiciones. Pirro, la idea de que habia que llegar con los romanos a un acuerdo de paz antes que empujarlos a tomar de nuevo las armas contra él. Cineas, el gran diplomatico de Pirro, marcho entonces cargado de regalos camino de Roma (14). Quizas Fabricio les habia alentado a intentarlo, lo cierto es que el embajador puso todo el empeño posible en llevar a buen puerto la negociacion. Llegado a Roma, Cineas demoro su presentacion ante el senado , primero se dedico a visitar a cierto numero de familia patricias con la intencion de agasajar a las damas locales con la sibilina intencion de que estas luego obrasen en favor de sus planes. Joyas y dinero debieron cambiar de manos con profusion y se dice que consigio asi comprar cierto numero de voluntades. Una vez considero haber cimentado lo suficiente su posicion, se dirigio por fin a encontrarse con el senado. Ante el senado romano, Cineas obro con comodidad al apoyar sus reclamaciones tanto con las recientes adhesiones compradas en la ciudad como por los reditos de la generosa actitud de Pirro al liberar a todos los prisioneros sin rescate. Pirro solo deseaba una paz de compromiso por la que todos sus aliados italianos pudiesen mantenerse libres lejos de la sofocante tutela romana. El senado dudo, y las deliberaciones se alargaron durante algunos dias. Fue entonces cuando surge la figura del senador, ya anciano, Apio Claudio el ciego, quien, al ser informado de que el senado parecia inclinarse a llegar a un acuerdo con el rey, se hizo conducir ante la asamblea con la intencion de exhortar a los senadores a continuar la guerra que a todos parecia atemorizar. La alocucion del respetado senador condujo a un subito cambio de actitud, decidiendose entonces todos por la guerra total. No habria ya posibilidad de llegar a un acuerdo a menos que Pirro abandonase Italia. Cineas fue exhortado a abandonar la ciudad antes de esa misma puesta de sol. No pudo dejar de sorprenderse el griego del comportamiento tanto del senado como del mismo pueblo de Roma, esto, convertido en temor, le llevo a advertir al Pirro contra una ciudad en la que cada uno de los senadores podia ser comparado a un rey. El senado romano procedio a enviar a Pirro, como compensacion ante su generoso gesto de devolverles los prisioneros sin rescate, a remitirle un numero igual de samnitas y tarentinos prisioneros. A los romanos liberados por el rey, desconfiando ahora de su lealtad, pues no escapaba al conocimiento de todos que estos habian sido bien tratados y condicionados por el epirota, se los separo de sus unidades y envio a lejanas guarniciones, maracados tambien con el deshonor de haber caido vivos en manos de los enemigos.
La guerra debia ahora continuar, los dos bandos se prepararon asi para la batalla. |
II Parte, de la batalla de Asculum a la marcha de Pirro a Sicilia
Nota.. (1): Quizas pueda interpretarse este movimiento romano, el desembarco en Thurii, como una respuesta, una demostracion a Tarento de que no van a quedarse quietos ante la actividad antiromana que llevan estos adelante. (2) Esto resumiendo pues sobre el porque del expansionismo romano habria mucho que decir. (3) Existia un tratado del año 303 a.C. por el que Roma y Tarento llegaban al acuerdo de que los barcos romanos no pasarian mas alla del Cabo Lacinio. Quizas 20 años era mucho para un acuerdo de este tipo, lo cierto es que los romanos con la excusa quizas de sus compromisos con Thurii traspasaron esa linea. No creo que fuese una provocacion, ya que estaba claro que los romanos no deseaban la guerra, al menos por el momento. (4) Para los romanos son los demagogos, los que apoyandose en el pueblo conducen a este a adoptar las medidas mas injustas para sus propios intereses. Caigo en la tentacion de evitar esta injusta denominacion por peyorativa, mas justo seria a nuestros ojos denominarlos nacionalistas. Tambien como los de hoy se apoyan principalmente en los miembros mas jovenes de la comunidad y, antaño, tambien de los mas pobres. (5) Ignoramos que hay de esos 50 ofrecidos por Ptolomeo. Quizas Pirro solo transportara en esta ocasion 20 de estos animales. (6) Puso punto final el rey al problema al enviarlo exiliado al Epiro, en donde fue retenido hasta su posterior asesinato, tambien por orden real. (7) Segun Plutarco ya pensaba en algo asi desde hacia tiempo. (8) De nuevo, segun Plutarco, no deseaba que los griegos de Italia pudiesen albergar ninguna sospecha de que su intervencion seria practicamente altruista cuando, por lo que parece, en realidad pretendia conquistar toda la region. (9) Se habla de la posibilidad de que existiesen dos bandos enfrentados en Tarento, Pirro vendria a ser la alternativa consensuada de estas dos facciones o corrientes de opinion. Lo cierto es que el epirota afirmara haber venido a Tarento como aliado y como garante de la paz interna. (10) Para algunos es este momento cuando se hecha mano de los proletarii. Tras largos años de guerras contra galos, etruscos, samnitas y demas, las clases propietarias, los (11) Cuando Pirro observo el ejercito de Lavino, totalmente recuperado de la debacle precedente al haber reconstituido sus cuadros con nuevos reclutas, Pirro no pudo evita comparar Roma con una hidra de multiples cabezas, a la que cortabas una y crecia otra. (12) Los epirotas estaban alterados por las dificultades que encontraban en una campaña que, en pricipio, se presentaba como un paseo militar. Fueron estos los que ocasionaron mayores daños en los territorios de los aliados italianos. (13) De hecho se combatio con los lucanos, quienes rodeaban la urbe. Fue el consul Fabricio (C. Fabricius Luscinus) quien manu militari expulso a los lucanos de las tierras de Thurii e instalo luego una guarnicion (año 282) de acuerdo con los griegos. Sin duda Tarento no habia podido, o querido, inmiscuirse en el conflicto y era Roma la que se hacia asi con el protectorado de toda esa region. (14) Algunos autores situan esta visita de Cineas a Roma (de hecho toda esta etapa de cruce de embajadas, lease entre el senado y el rey) poco despues de la batalla de Heraclea, antes por tanto de la marcha a Roma, yo sigo en este caso a Livio, Dion Casio o Dionisio de Halicarnaso. |