PERICLES Y LA GUERRA DEL PELOPONESO.

COMENTARIOS DE LOS TEXTOS DE TUCÍDIDES. LIBRO II.

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INTRODUCCIÓN:

A) Planteamiento: El objetivo de mi análisis es comentar la posición de Pericles a la hora de asumir las consecuencias para Atenas de la entrada en la guerra del Peloponeso desde sus inicios como estratego de la polis hasta su muerte victima de la peste el segundo año del conflicto. Al mismo tiempo, entresacar la opinión de Tucídides sobre estos hechos y la propia figura del político ateniense.

B) Textos seleccionados: Los textos seleccionados pertenecen al libro II de Tucídides concretamente los fragmentos:

1. Política de Pericles. Sus consejos a los atenienses.Los recursos de Atenas; nº13.
2. Discurso fúnebre de Pericles;nº35-46.
3. Descontento contra Pericles;nº59.
4. Discurso de Pericles,nº60-64.
5. La figura de Pericles.Su política y sus previsiones respecto a la guerra. Su muerte y el cambio de política de sus sucesores;nº65.

Sabido es que Tucídides pasa por ser uno de los historiadores clásicos más objetivos y que trata de reflejar los hechos basándose en razonamientos.

El motivo de mi elección es doble. Por un lado creo que los discursos de Pericles en tan grave momento recogen de una forma muy clara todos sus planteamientos sobre el estado, la evolución de Atenas y además constituyen las mejores muestra de su oratoria. Por el otro, la reflexión final de Tucídides nos sirve para captar la esencia de su análisis; su opinión sobre la figura de Pericles, su modelo político y la reflexión sobre la evolución de Atenas.

PERICLES Y LA DEMOCRACIA ATENIENSE.

Cuando se quiere personificar el período de grandeza de Atenas, se ha hablado siempre del "siglo de Pericles", por haber estado gobernada la ciudad por uno de los jefes más notables que tuvo a lo largo de su historia.
Pericles era hijo de Xantipo y de Agarista y descendía de la estirpe de los Piristrátidas por su padre y de la de los Alcemeónidas por su madre, es decir, de las dos familias más ilustres de la polis ateniense.
Su padre le había legado el gran éxito de la toma de Sestos, y Pericles se puso al frente del partido demócrata, junto con Efialtes, que combatió duramente a Arístides y Cimón, jefes del partido aristócrata.
La actuación política de Pericles comenzó el año 461 a. J. C. a raíz del ostracismo de Cimón. Ya antes, aprovechando una ausencia de éste, y junto con Efialtes, había reorganizado el gobierno de la ciudad en un sentido más democrático, debilitando el poder del Areópago que pasó en parte a la Bulé, o asamblea de los quinientos, y en parte al mismo pueblo a través de un numerosísimo jurado sacado a suerte entre las listas de ciudadanos. Hizo posible el acceso a los más altos cargos del Estado --los arcontes-- de la clase popular, hasta entonces imposibilitada de llegar a ellos, mediante la remuneración oportuna, que permitía a los trabajadores dedicarse a la política sin pensar en el trabajo necesario para subsistir. Poseía este hombre genial algo que constituía principal motivo de admiración para los griegos: una oratoria fácil y convincente que se apoyaba siempre en la verdad y no temió las críticas de aquellos a quienes acusaba, incluso de sus propios conciudadanos. Por eso pudo regir la ciudad de Atenas durante quince años y su actuación ha quedado como modelo de hombre de Estado democrático.

TUCÍDIDES: La Historia es un incesante volver a empezar. (460 a.C.-396 a.C)

Se conocen pocos datos según afirma el historiador ere hijo de Oloro, que pertenecía a una familia aristocrática ateniense, el mismo se denomina ateniense (Tuc. I 1); aunque el nombre de su padre, de raíz tracia llevó a algunos investigadores a ver una posible relación entre Tucídides y los Filaidas, familia a la que pertenecía Cimón, cuyo abuelo materno también se llamaba Oloro.
Gracias a su destierro tenemos su obra, de este episodio surgió la idea de ser historiar y narrar los acontecimientos de su guerra contemporánea, ya que tenía acceso a lo ocurrido en ambos bandos, con cierta calma e imparcialidad.
Por ello, para dar una perspectiva política a su obra, utiliza dos recursos: la crítica que hace a lo largo de toda las obras y los discursos de los distintos dirigentes políticos de ambos bandos a cada momento; es así como dibuja los planteamientos políticos, aunque no sabemos, eso sí, con cuánta fidelidad a la realidad o si bien están hechos a posteriori en función de su propia subjetividad y de la finalidad de su obra (cf. infra). Es notorio que en los discursos se reflejan personajes favorecidos por la crítica de Tucídides -como Pericles- y que ello se debe achacar a la proximidad de ideas políticas de Tucídides y los distintos protagonistas.

COMENTARIO DE LOS TEXTOS.

1 POLÍTICA DE PERICLES.SUS CONSEJOS A LOS ATENIENSES.LOS RECURSOS DE ATENAS.(nº13. Págs. 404-411).

He escogido este texto debido a que resume perfectamente la concepción de la guerra que tenía Pericles y de la que, como estratego y buen orador, había convencido a los atenienses que apoyaron su plan y mantenían en él su confianza.

Las premisas para su estrategia eran las siguientes:

A) Mantener el poder de su flota evitando el enfrentamiento directo terrestre con los espartanos y aliados.
B) Refugiarse tras las murallas de la ciudad y las largas que se extendían hasta El Pireo y Falero.
C) Por último confiar en las reservas económicas que suponía el tesoro de la Liga que residía en Atenas que según Tucídides ascendía a 6.000 talentos y 600 de recaudación anual.

Otro aspecto a destacar es la declaración con la que se abre el texto. Según Tucídides, Pericles hace gala de la donación de las tierras de su propiedad, que no saqueen los lacedemonios, al estado.
Sus motivaciones parecen claras; primero disipar las suspicacias que pudieran despertar el trato de favor de Arquidamo general espartano y huésped suyo. Al mismo tiempo quiere demostrar a los atenienses lo importante que es anteponer los intereses del estado frente a los particulares, premisa que se convertirá en una constante en sus discursos durante la guerra.

2.DISCURSO FÚNEBRE DE PERICLES.(nº35-46.Págs.447-462).

Este discurso constituye la pieza esencial tanto de mi comentario como del relato de Tucídides de los dos primeros años de guerra del Peloponeso. No hay duda de que se trata de uno de los elogios fúnebres más famosos de toda la literatura pero en esencia se trata de un discurso político que pone las bases del estado. El estado como una creación de todos los ciudadanos que esta por encima de cada uno de sus miembros y al que, por ser el bien común, se le deben todos los sacrificios. A partir de esta premisa se desgranan todos los conceptos de esta nueva sociedad que para Pericles sirve de ejemplo al mundo:

Respeto a la tradición y conciencia del progreso hacia mejor:
Después de todo, aunque no esté muy de acuerdo, se somete al encargo de la ciudad, no hay opción;
La antigüedad, por otro lado, tiene su valor;
Finalmente, "es algo hermoso": hace bien a la ciudad el honrar a los muertos, con lo que es una tradición que se debe mantener.

La identidad colectiva: se encuentra en la ciudad, no en la estirpe:
Elogio de los antepasados: porque han hecho de la ciudad (y por tanto, de nosotros mismos) lo que es ahora;
De los que ahora han muerto: porque han colmado lo que la ciudad puede pedir de sus ciudadanos.
El individuo solo (ni en el vivir cotidiano, ni en el combate) no es pensable siquiera: es fruto de la ciudad, su vida sólo se entiende dentro de ella. Por ello el ostracismo es un castigo extremo.

Unión del elogio de las instituciones políticas atenienses y del carácter de los atenienses, puesto que se crean mutuamente:
No es indistinto el modo de vida que se elija: frente a los persas, frente a Esparta, el régimen político ateniense ha mostrado su predominio;
Los hombres particulares, su carácter, está modelado desde la ciudad, y cada uno de ellos debe contribuir, a su vez, a mantenerla y fomentarla.

Se reconocen los méritos: y los más prestigiosos pueden aspirar a ser elegidos, entre sus conciudadanos, para ocupar los puestos de confianza: estratego, arconte, comandante de la flota.
Comodidad de la vida y valor personal:
Frente al modelo espartano: los espartanos viven exclusivamente para la guerra, y fiados de su valor menosprecian la astucia y la prudencia, con lo que fácilmente los atenienses son superiores.

Humanismo pacifista como base del imperio:
Justificaciones del imperio ateniense, axíoma de Atenas incompatibilidad de la democracia con los métodos necesarios para mantener un Imperio: baste recordar las campañas militares de Naxos, de Quíos, de Samos.

Resumen de las pruebas que acreditan la bondad del sistema político ateniense:
En política interior: los atenienses disfrutan de una vida cómoda, elevada culturalmente y virtuosa.
Han construido un imperio.

Segunda contradicción de Pericles.
Cuando afirma que sus aliados reconocen ser gobernados por gentes dignas: precisamente los espartanos toman como excusa la secesión de los aliados para iniciar la guerra. De modo que la verdad se muestra aquí como teñida 'ideológicamente'.

Los muertos sirven de modelo para los jóvenes.

Las ceremonias, las instituciones y las celebraciones tienen una función educativa en la política.
Y esa justicia, esa piedad, ese valor, etc, son referidos en todos los casos al servicio a la ciudad, por eso los caídos en la guerra reciben un homenaje político, de toda la ciudad. Y por eso también los hijos de los caídos son mantenidos a expensas de la propia ciudad, como sus propios hijos.

En esencia se presentan dos ideas que entran en conflicto. Por un lado la defensa de los valores de una sociedad basada en la igualdad de la democracia entre ciudadanos atenienses que quiere servir de ejemplo al mundo. Por otro la justificación de un imperio que basado en ideales democráticos se impone por la fuerza en el resto de la Hélade.

3. DESCONTENTO CONTRA PERICLES. (.nº59.Págs. 483-484).

En este fragmento se muestran los primeros efectos de la guerra sobre el espíritu de los ciudadanos atenienses. Desconfían del resultado, asolados por la peste acusan a Pericles que no se librará de una multa. Mandan embajadores a los espartanos que son rechazados y Pericles, que mantiene su puesto como estratego, convoca una asamblea para defenderse.

4. DISCURSO DE PERICLES. (nº60-64.Págs.484-491).

Este segundo discurso es mucho más dramático que el anterior. Es comprensible, dado las graves circunstancias; La peste se extiende por la ciudad, se duda de la victoria y el propio Pericles ve peligrar su posición y sus ideales.

Comienza recordando las bases de su estrategia:

La importancia del bien colectivo frente a las desgracias colectivas y la confianza en la flota y el dominio del mar que ni el Rey (el imperio persa) puede resistir.
Pero, no obstante, añade varios aspectos que muestran aspectos más oscuros de los ideales propios y de los atenienses.

Utiliza el fantasma del soborno.

Según Pericles es el único aspecto al que ceden los hombres débiles y que les obliga a cambiar de pensamiento. Él, como buen ciudadano, resiste pero a la vez advierte de la condición de aquellos que dudan.

La guerra es una locura.

La extensión de la peste, que el mismo reconoce que ha sorprendido sus planes, y la destrucción de las propiedades muestran la verdadera faz de un conflicto armado por él y toda la ciudad abogaron. Ahora bien el no sometimiento la libertad es el argumento supremo que Pericles pone por delante.

El Imperio es una tiranía.

La democracia ateniense sobrevive gracias a su imperio. Pericles conoce perfectamente la dependencia del sistema democrático de un sistema que da trabajo y mantiene a la gran mayoría de los ciudadanos y entre ellos los más humildes que pertenecen a su partido. El argumento que utiliza no puede ser más evidente: "Este imperio que poseéis ya es como una tiranía: conseguirla parece ser una injusticia, pero abandonarla constituye un peligro".

5. LA FIGURA DE PERICLES.SU POLÍTICA Y SUS PREVISIONES RESPECTO A LA GUERRA. SU MUERTE Y EL CAMBIO DE POLÍTICA DE SUS SUCESORES. (nº65.Págs.492-497).

Este último fragmento muestra la esencia del pensamiento y de la posición de Tucídides. Tras el relato de los últimos meses de Pericles pasa a descalificar a los dirigentes sucesores y sus actuaciones posteriores.

Pericles multado es sin embargo reelegido como estratego. La peste y la enfermedad acabarán con su vida y conducirán a Atenas a la derrota final; o por lo menos, así nos lo quiere hacer ver Tucídides.

Las desavenencias personales, las expediciones erróneas como la de Sicilia en definitiva el abandono de la estrategia de Pericles.

Tucídides comienza entonces una defensa de los valores que hacían tan elevada la figura de Pericles que le convertían en el pilar de la democracia:

Autoridad sobre la ciudadanía. Que respondía a su carácter insobornable y por ser el perfecto guía ya que no se somete a los antojos del pueblo como sus sucesores sino que le alienta y le previene en sus decisiones.

La clarividencia de sus juicios. Atenas resistió diez años más enfrentada a Sicilia, Esparta y sus aliados que contaban incluso con la ayuda del rey persa. Todo ello demostraba que de haber seguido los consejos de Pericles habrían ganado sin ningún problema.

CONCLUSIÓN.

Pericles constituye una figura histórica apasionante. Miembro del partido demócrata pone las bases de la democracia y aun más del concepto de estado. El estado como institución que se identifica con el bien común, con la patria y al que se le deben todo tipo de sacrificios. No es extraño que sus discursos sirvan de ejemplo a diferentes políticos a lo largo de la historia y ,sobre todo, a partir del Renacimiento con la recuperación de este concepto.

No obstante bajo todas estas líneas de actuaciones democráticas se esconden también formas de dominación que entran en conflicto con sus valores. La democracia ateniense es esencialmente un imperio y como tal ejerce su poder. Es más, no se puede permitir otra cosa ya que gran parte de sus ciudadanos viven y dependen de él y de su naturaleza. La multitud de cargos y su naturaleza marítima garantizaban la igualdad de ciudadanos con recursos económicos ajenos a la propiedad de la tierra. La ausencia de una aristocracia poderosa se debía a esta situación y por ello se distinguía del modelo oligárquico del modelo de polis griego.

Ahora bien, esta dominación era ejercida con mano de hierro y el mantenimiento de una flota y una fuerte administración y ejército no permitía la delación entre sus aliados. Por eso Pericles sabía que estaban abocados a la guerra y a la victoria frente a Esparta que tirana y oligarca se presentaba como alternativa de hombres libres.

Por último hay que buscar los motivos de la defensa que Tucídides hace de su persona y acciones.

Ambos son aristócratas moderados y eso precisamente marca los argumentos de defensa del historiador. Tucídides tenía aversión a las masas y lo que precisamente admira en Pericles es su capacidad, gracias a su oratoria, en convertir la democracia en una tiranía de facto. Precisamente cuando el guía desaparece y los valores democráticos se recuperan; discusiones, alternativas de poder... el caos y la derrota aparecen en Atenas.
A esto se unen dos aspectos nada despreciables; el destierro que sufre Tucídides a manos de esta democracia que él desprecia y los continuos ataques a la voluntad popular que califica de "antojos".

"La historia es un incesante volver a empezar"Las palabras de Tucídides marcan mi última reflexión. El análisis de los problemas de la democracia ateniense debería mostrarnos los peligros que existen cuando sistemas basados en la justicia y la igualdad de sus ciudadanos se creen ejemplo de la humanidad y obligan a la aceptación de su sistema bajo cualquier método. La historia Antigua tiene mucho que enseñarnos.

 

BIBLIOGRAFÍA:

TUCIDIDES; Libro II La Guerra Del Peloponeso. Ed.Gredos.


© 2004 Belén Fernández Pastor.
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