INTRODUCCIÓN

 

Los primeros habitantes en Perú comenzaron a llegar al territorio entre los 18,000 y 15,000 años ante de Cristo, poco a poco empezaron a adaptarse al nuevo territorio pero se encontraron con condiciones muy diversas:

• En la costa una sucesión de valles, quebradas y desiertos junto a un mar sumamente rico en recursos.


Mapa del Perú con sus regiones principales


• En la sierra un sistema montañoso tremendamente quebrado con montañas que superan los 5,000 metros de altura, valles estrechos y extensas planicies donde la temperatura por las noches baja a varios grados bajo cero.
• En la selva montañas y planicies cubiertas de miles de tipos de plantas, abundante en enfermedades y animales salvajes y en muchos casos intransitable para el hombre.

En esta geografía variada, extensa y muy hostil se fueron desarrollando diferentes grupos que se organizaron en tribus y que luego se transformarían en culturas avanzadas y florecientes imperios.

Punas ubicadas a más de 3,000 metros de altura, en estos escenarios la temperatura puede descender varios grados bajo cero por las noches y solo crece una variedad de pasto denominado Ichu.

 

 

 

Paisaje de la sierra con sus cerros, valles estrechos y montañas congeladas.

 

Los Primeros asentamientos

Las primeras ciudades nacieron en la costa peruana, el ejemplo más conocido es Caral (1)(5,000 años A.C.), ciudad formada alrededor de templos piramidales, gobernada por sacerdotes y sostenida por la riqueza del mar y sus recursos (Conchas marinas, pescado, algas, caracoles, etc) que eran explotados por una floreciente población, así como este comenzaron a florecer docenas de santuarios que gobernaban valles completos y que dieron origen a las culturas peruanas (2).

Reconstrucción de Cardal uno de los templos que al mismo tiempo funcionaban como centros de poder en los valles de la costa peruana.
Proyecto Especial Arqueológico Caral Supe, Perú, por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos

El lugar de nacimiento de la civilización americana:
Caral posee algunos de los mayores edificios encontrados en el valle de Supe, con plataformas en las que caben dos estadios de fútbol y construcciones de cinco plantas.

Según las pruebas científicas, Caral tiene una antigüedad promedio entre 2.627 y 2.100 años antes de Cristo, mientras que en el resto de América el desarrollo urbano comienzó 1.550 años después que en este lugar de Perú.

http://www.adonde.com/historia/05000caral.htm

 


 

EL ARTE DE LA GUERRA A TRAVES DE LA HISTORIA PREHISPANICA PERUANA
 

Debido a la extensa historia que comprende el pasado prehispánico del Perú no es posible desarrollar el tema en forma detallada pues excedería el propósito del presente texto, por ello para cada época se han tomado los casos o culturas más saltantes para ilustrar el grado de desarrollo en el arte de la guerra.

Desde los inicios de la civilización peruana tanto en la costa como en la sierra la competencia de los diferentes grupos humanos se centró en los dos recursos principales: La tierra y el agua, sin embargo durante miles de años las barreras montañosas, desiertos y punas heladas impidieron la expansión de un poder centralizado o estatal, sin embargo estos centros de poder aunque pequeños muestran las primeras señales del desarrollo de la guerra, aunque su poder se basaba en su prestigio como centros religiosos es lógico pensar que la competencia y la necesidad de mantener a la población controlada obligaron a que tres o cuatro mil años A.C. aparecieran los primeros guerreros y los primeros ejércitos, ejemplos de estos combatientes los tenemos en el Templo de Sechín (3), ubicado en la costa central peruana, allí se pueden ver en las paredes de roca que rodean el templo una sucesión de figuras semidesnudas, cubiertas con taparrabos, gorros trapezoidales y bastones y hachas en las manos, alrededor de cada personaje aparece una macabra aglomeración de brazos, cabezas, piernas, corazones, intestinos y vértebras humanas. Algunos autores han planteado que este monumento fue erigido en conmemoración a alguna lejana victoria.

Templo de Sechin, las rocas verticales presentan a los primeros guerreros en Perú.

Primeras representaciones de guerreros armados con bastones, taparrabos y gorros. Junto a ellos cabezas y restos de sus víctimas.

Estos guerreros se complementan perfectamente con el carácter sumamente agresivo de los dioses de aquella época, estos dioses, cuyos nombres se han perdido en el tiempo comparten entre ellos características que reflejan una gran ferocidad como: Largos y filosos colmillos curvados, garras en manos y pies, alas representando serpientes y halcones e incluso cabezas decapitadas colgando como trofeos en sus cinturones y adornos.

De este modo la combinación de religión y poder militar mantenía el sistema funcionando pero hacia el año 1,500 A.C. estos pequeños estados cayeron rápidamente en decadencia dando lugar a la primera cultura integradora del Perú: Chavín.

Dios antiguo con garras, feroces dientes, cabellos en forma de serpientes, ojos de felino y rasgos claramente destinados a provocar el miedo y la obediencia.

LA CULTURA CHAVIN:

El predominio de Chavín se basó en el control de la religión y en la integración económica de la zona central del Perú pero, a pesar de este esquema existen evidencias que indican la presencia de guerreros aunque no se pueda hablar aún de la existencia de un ejército organizado y diferenciado dentro de la sociedad. Alguna evidencias encontradas para sustentar esta idea son las armas que en ocasiones encuentran entre las ruinas de los antiguos templos y poblados chavinenses, las armas más comunes encontradas son las maccanas o discos de piedra que se colocan en el extremo de un mango de madera, estos instrumentos están diseñados para atestar golpes y producir magulladuras pero no para producir cortes, otra arma común es el arco, que se complementa con flechas de piedra, las pocas figuras de guerreros sugieren que utilizaban vestimentas largas de algodón o lana con o sin mangas y cascos ligeros, estas vestimentas al parecer eran muy gruesas y su función básica era amortiguar los golpes de las masas y maccanas, esta protección se complementaba con la presencia de escudos de madera rectangulares (4).

Para este periodo no existe información precisa acerca de las tácticas pero a partir de las armas encontradas se puede concluir que básicamente existen dos tipos de fuerzas involucradas: Infantería ligera apoyada por arqueros.

La presencia de sitios fortificados o fortalezas es muy escaso para esta época, esta información, contrastada con la falta de armas e imágenes bélicas sugiere que el control religioso o económico fue suficiente para evitar grandes enfrentamientos bélicos.

Maccanas (mazas) chavinenses con forma de cáctus.


Notas:

1: La ciudad de Caral fue investigada y excavada en gran parte gracias al esfuerzo de la arqueóloga Ruth Shady Solis, quien trabajó en este asentamiento desde los años 90’, gracias a sus descubrimientos se ha podido determinar que Caral fue un asentamiento extenso organizado alrededor de una serie de templos y que la actividad principal fue la explotación de los ricos recursos marinos. Volver

2: Ejemplos de estos templos o centros de poder fueron estudiados por el arqueólogo Rafael Larco Hoyle, quien estudió asentamientos en la costa norte y definió una serie de pequeños grupos con organización política poco compleja, otros investigadores que encuentran importante evidencia en la zona de la sierra son los japoneses Seiichi Izumi, Sono y Terada, quienes excavaron una serie de templos cuadrangulares que luego de ser usados eran enterrados para construir otros encima, sus investigaciones sugieren que el esfuerzo era producto de la colaboración de varias comunidades que colaboraban anualmente. Volver

3: Lorenzo Samaniego, Enrique Vergara y Henning Bischof exponen las principales características de este templo en el artículo: “New evidence on Cerro Sechín, Casma Valley, Perú. 1985, publicado en el libro “Early ceremonial architecture in the andes”, publicada por la Univ. De Dumbarton, Washington D.C. Volver

4: Evidencias de la existencia de estas armas se han presentado en el sitio de Curayacu, estudiado por Julio C. Tello, este señala que la figura: “se hallaba elegantemente ataviada y armada con porras y flechas ... La mano izquierda empuña una porra de cabeza redondeada y la derecha sostiene otro objeto que puede ser una estólica o dardo. En suma la figura representa un guerrero o sacerdote”. Volver

 

continuar