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LA FORMACIÓN DE LAS MONARQUÍAS FEUDALES OCCIDENTALES: EL ORIGEN DE LOS ESTADOS MODERNOS. |
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Introducción 1.La formación de
los primeros estados 4.La lucha por el poder.Las
monarquías occidentales y los estados modernos. |
| 1.La formación de
los primeros estados.
El origen. Hacia el año 1100 se
asiste en menor o mayor medida a los primeros intentos de formación
de entidades nacionales que giran en torno a la figura del monarca y la
restauración de su autoridad. El desmembramiento feudal. La monarquía acusaba, en diversos grados y según países, parecidas debilidades heredadas de la tradición bárbara-germana y agravadas por el triunfo de los ideales feudales en todo el continente. A comienzos del siglo XII la monarquía conservaba un carácter personal y no gozaba de libertad de acción. El estado no existía como lo había hecho con anterioridad al S.V, el rey carecía de autoridad plena y total para monopolizar los poderes esenciales como eran el dictamen de leyes o la impartición de Justicia. Sus prerrogativas, al igual que las normativas para el ascenso al trono, estaban mal definidas y se basaban más en el hecho que en el derecho. la administración era inexistente; no había funcionarios dignos de tal nombre que pudieran vigilar el cumplimiento de sus órdenes o asegurar una estabilidad en el reino en el caso de debilidad del monarca. Desperdigados por el país se hallaban los condes, heredados del Imperio Carolingio y Romano, que en Francia y Alemania hacía tiempo habían cesado de ser agentes del poder central y proclamaban su autonomía, o como en el caso inglés donde los sheriff tendían a convertir su cargo en hereditario y, de rechazo, casi ser independientes. La situación fiscal no era mucho mejor ; los impuestos no existían salvo excepciones como el "danegeld" en Inglaterra, el rey, por lo tanto, vivía de las rentas que producían sus tierras salvo contribuciones muy concretas y para fines muy excepcionales. Ante esta debilidad económica el mantenimiento de un ejército estable era demasiado costoso y el rey dependía de contingentes feudales cuyo concurso no era del todo seguro. Por último la propia
actividad del rey estaba muy mediatizada tanto por la nobleza , que compartía
con el monarca las decisiones de mayor importancia, donde exponía
sus "consejos y advertencias", como por la Iglesia, que siguiendo
las teorías gregorianas vigilaba la administración de un
poder concedido por Dios en orden al bien espiritual y material del pueblo. 2.Las estrategias monárquicas. El estado medieval, precursor de las posteriores naciones modernas se fabrica en torno al monarca y sus actuaciones, aunque siempre teniendo en cuenta la fragilidad de estos términos y más cuando nos referimos a las entidades nacionales de los S.XIII a XV. Los puntos de actuación esenciales serán muy parecidos en todo Europa Occidental y todos con la finalidad de concentrar el máximo poder político y económico en manos de la monarquía que tenderá a convertirse en el eje del estado. Establecer detalladamente las normas de sucesión al trono para evitar periodos de crisis que asolan al reino cuando no existía un heredero varón. Reservarse los derechos fundamentales como dictar leyes generales o tener conocimiento de primera instancia de todos los pleitos. Ir suprimiendo las grandes entidades aúlicas y a la vez introducir lo que constituirá el embrión de una administración central basada en simples oficiales de origen modesto, que ofrecían seguridad, competencia y eran mucho más manejables. Poco a poco se tenderá a la especialización en secciones: consejo político, judicial y finanzas. La administración local seguirá el mismo proceso apoyándose en hombres pertenecientes a la pequeña nobleza e incluso en época más avanzada entre la burguesía mercantil emergente. Todos ellos eran revocables en cualquier momento y no ofrecían la resistencia que podía mantener un gran propietario. Al mismo tiempo su situación de interinidad no les permitía la adquisición de privilegios y sus retribuciones en salario eran más prácticas que la concesión de feudos, que a la larga convertían en hereditaria la función para cuyo pago servían. La aparición de documentos escritos que salvaguardan mejor que la tradición oral las rentas y derechos reales y permiten un mejor control de la actuación de los funcionarios por medio de visitas de inspección. Por último, otro de
los elementos para construir el estado será un fuerte elemento
coercitivo: el ejército. El aumento de ingresos, la extensión
del patrimonio real, así como la colaboración económica
de la burguesía , sirva de ejemplo la estrecha relación
entre banqueros y monarcas p.ej: Carlos V y Los Fugger, permiten la aparición
de ejércitos mercenarios más fiables a su señor pagador
que las caóticas partidas feudales.
3.Las bases
empíricas. El proyecto monárquico necesita de una ideología, un leiv-motiv que la justifique ante sus súbditos y a la vez alimente sus fuerzas en el proceso. Pronto, por lo tanto, destacan los teóricos que elaboran las bases de una nueva forma de pensar que se imponga al espíritu feudal. Ni en pleno apogeo feudal se llegó a perder del todo lo que podríamos denominar derecho monárquico y existen numerosos ejemplos de este reconocimiento en la Francia de los Capetos, que son consagrados por la Iglesia , en Inglaterra donde el monarca hace valer sus derechos a convocar reuniones generales, o en la misma Castilla donde Alfonso VI se corona como emperador "totus hispaniae". No obstante es a partir del S:XII cuando una nueva concepción va cobrando vigor, se trata de las nociones de soberanía y estado. Ioneus famoso maestro del S.XII y sus seguidores extraen de los viejos textos romanos la idea de "potestas pública", de ese poder público que no tiene paralelo y no tiene otros límites que el bien común y concede a su depositario, el rey, la capacidad de dictar órdenes, Justicia y establecer impuestos. Cien años más tarde los aristotélicos obtendrán de la "Política" la esencia del concepto de estado , ser colectivo, nacido espontáneamente de la naturaleza del hombre, variedad perfecta y autónoma. Guillermo de Occam a comienzos del S.XIV da impulso a las ciencias que más tarde se llamarán positivas y las emancipa de la tutela de la teología. A la vez proporciona la base jurídica y filosófica al anglicanismo y husismo poniendo en entredicho la labor unificadora de los gregorianos. El príncipe, como jefe
del estado, y detentador de la "potestas pública" pese
el derecho de la autoridad más amplia que se pueda concebir, la
exclusividad sin control, sin límite a no ser el establecido por
el bien común. Así desde 1300 romanistas y escolásticos
definen claramente el poder real y le asignan un objetivo, legitimando
sus acciones, el poder total dentro del estado. No obstante habrá
que esperar a la segunda mitad del SXV para que el término "razón
de estado", esgrimido por Maquiavelo tome verdadera dimensión.
4.La lucha por el poder. Iglesia y Nobleza. Iglesia. Antigua aliada de los reyes la actitud de la iglesia cambia en respuesta a las medidas de control que van ejerciendo los monarcas. La filosofía gregoriana que mantenía ya desde el siglo XI la preponderancia del papa sobre todo lo cristiano se reforzará en el siglo XIV con pensadores como Gil de Roma o Alvarez Pelayo; la Iglesia, para ellos, tiene poder universal en materia temporal ya que proviene de Dios y es concedido a una autoridad espiritual, el Papa, y no a los jefes políticos como reyes o príncipes. Por tanto, es monarca universal y tiene autoridad en la cristiandad. Los clérigos formaban un estado dentro del estado, se contaban entre los súbditos más poderosos y ricos de los reinos. Los reyes que querían ser fuertes y hasta absolutos no podían permitir privilegios o independencia al amparo de una autoridad extranjera como era el papado y aún más con el tiempo aspirarán a controlar los propios órganos escolásticos dentro de sus dominios. A partir del S.XII encontramos numerosos episodios en los que los monarcas más fuertes irán minando el poder eclesiástico. En Inglaterra Enrique II pretende volver a la Iglesia a las "antiguas costumbres" y Juan sin tierra expulsa al Arzobispo de Yorck por no entregar el subsidio real y se niega a aceptar los designios de Roma. El siguiente episodio lo encontramos en Francia, durante el siglo XII los capetos , conscientes de su fuerza, atacan las inmunidades fiscales y judiciales del clero. El hecho más significativo llegará con Felipe, el hermoso, que no reconoce la autoridad de Bonifacio VIII en asuntos terrenales y apoyado por un pueblo francés leal en la distancia, reduce sin dificultades al papado al que llega incluso a secuestrar. A partir de entonces los reyes
de Francia, Inglaterra o España minarán las competencias
eclesiásticas, conseguirán que los clérigos contribuyan
a los gastos públicos y terminarán imponiéndose en
los nombramientos eclesiásticos. Por supuesto la Iglesia conserva
sus parcelas de poder pero a partir de 1400 la santa sede tiene que pactar
mediante concordatos el reparto de beneficios.
5.La Nobleza. La construcción de los estados monárquicos occidentales tropieza con la resistencia del segundo pilar de la estructura feudal: la nobleza. En ciertas regiones era independiente en sus dominios y en otras poseía al menos privilegios económicos más que notables. Desde el momento que los soberanos muestran sus intenciones absolutistas los nobles muestran resistencias de diferente cariz en cada uno de los reinos más importantes de Occidente. Inglaterra partía de una situación privilegiada gracias a la fortaleza de la monarquía tras la conquista del año 1066 y el dominio de los señores feudales anglosajones. Con Enrique II la monarquía goza ya de una organización política y administrativa muy organizadas; tesorería, tribunal y sheriff en los condados bien controlados desde la corte. Sin embargo la actuación despótica de algunos monarcas une a los grandes señores laicos y eclesiásticos en contra de su arbitrarismo y saben aprovechar las necesidades económicas en las sucesivas guerras contra Francia, Escocia e Irlanda. De sus victorias diplomáticas y militares frente al rey surge en el reinado de Eduardo I el parlamento. El parlamento representa también a la pequeña nobleza y a la burguesía de condados y ciudades y durante el siglo XIV se transforma en pieza esencial en el gobierno , ya en 1297 los impuestos son consultivos con el Parlamento. La monarquía, no obstante, sale ganando en este proceso ya que el Parlamento le asegura subsidios regulares y la estabilidad para extender los poderes coercitivos y el apoyo de la nación que representa frente a enemigos externos incluida la Iglesia de la que Enrique VIII se independiza fundando la Iglesia anglicana. España: En la España de los
siglos XIV y XV enriquecida por la guerra contra los musulmanes hace frente
a la monarquía, En unión al clero controla el poder real
a través de las cortes, o ligas que como en Aragón hacen
claudicar al monarca, sirva de ejemplo Los Privilegios de la Unión.
Todos estos acontecimientos sirven para debilitar social y económicamente a la nobleza y para crear en las ciudades y medios rurales el deseo de que exista un poder estable capaz de mantener el orden y que los libre del continuo acoso nobiliar en tiempos de crisis.Los reyes Católicos encontraran de esta forma apoyos sociales suficientes para eliminar el poder de las facciones nobilarias e imponer un gobierno más riguroso que el de los tudores en Inglaterra. Francia: Hacia el año 1300 poseía el embrión de un estado organizado bajo Felipe "el hermoso" con una administración muy similar a la inglesa. Sin embargo su estado es feudal y el poder de la nobleza importante, como en Castilla aparece dividida en facciones que tratan de imponer su poder en la lucha por la corona. Las revueltas, las luchas intestinas, las guerras con el extranjero con sus secuelas de miseria ,sobre todo en el periodo de confrontación con los inglesesse en la guerra de los Cien años ,sirven para minar los presupuestos de los más grandes y a la vez despertar la conciencia nacional como respuesta a las agresiones exteriores. También en Francia la anarquía beneficia a la monarquía. La guerra de los Cien años prepara el absolutismo de Luis XI al concentrar en la figura del monarca las riendas del estado como único poder capaz de recuperar el territorio nacional. Francia, Inglaterra y Castilla,posteriormente España tras la unificación con la Corona de Aragón, son las tres monarquías occidentales que consiguen derrotar al feudalismo y poner las bases de los incipientes estados modernos que mantendrán la hegemonía en Europa. El sacro imperio Germánico único poder político que les podía hacer frente en la Europa Occidental se diluye como estructura después de una feroz lucha con el Papado por la legitimidad de su poder que desgasta a ambas entidades y refuerza los poderes individuales de los principados alemanes autoritarios y centralistas y abiertos a tendencias y reformas religiosa que afirmen su poder frente al poder eclesiástico. CONCLUSIÓN Las conquistas de poder de la monarquía frente a nobleza e iglesia fueron conformando la existencia de una nación en torno a la figura del rey. He aquí la palabra clave, nación, es nueva en el sentido que se le da así como profundamente antimedieval. Representa la conciencia que tienen un grupo de mujeres y hombres de pertenecer, a un determinado territorio con una misma lengua t tal vez pertenecientes a una sola etnia pero que, sobre todo, sólo tienen un único señor, un único interés común que absorbe los intereses particulares. El proceso será complejo y el término estado ,como ahora lo conocemos, no es aplicable a los estados modernos como el de FelipeII en España si no en términos muy precarios. La resistencia de los poderes locales, cortes de los diferentes reinos, nobleza, clero... seguirán presentando resistencias y el monarca deberá pactar en numerosas ocasiones. La Europa de las naciones aparecerá al final de los imperios dinásticos nacientes y cuando esto suceda la Edad Media y la feudalización verdaderamente habrán concluido.
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