"En el siglo XII se
entabló un pleito de sucesión entre los príncipes
de la casa Piast, y entonces Federico Barbarroja obtuvo (1163) para los
hijos del destronado Wladislao, como indemnización, gran parte
de Silesia. Estos fueron los fundadores de la dinastía Piast en
Silesia. Boleslao I fundó el ducado de Breslau (Baja Silesia);
Miecislao, el de Ratibor (Alta Silesia), y Conrado, el de Glogau. Al morir
Conrado, en 1178, sin heredero natural, su territorio pasó a la
línea de Breslau; en ambos ducados hubo divisiones muy frecuentes.
Entre los duques de la Baja Silesia sobresalieron: Enrique I el barbudo
(m. en 1238), esposo de santa Eduvigis ó Hedvigia, quien, después
de la victoriosa guerra de 1233, logró el gobierno tutelar de Polonia
y el señorío de Cracovia, y su hijo Enrique II, que murió
en 1241 en la batalla contra los mogoles, cerca de Liegnitz. Por la división
de la Baja Silesia (1241) nacieron los tres ducados de Breslau, Liegnitz
y Glogau; por la de la Alta Silesia, los de Teschen, Oppeln y Ratibor,
que en 1340 se unió con el feudo bohemio de Troppau; en cambio,
por este hecho se separó, en 1366, el ducado de Jägerndorf.
La ciudad más importante de cada ducado fué pronto residencia
de un príncipe. A principios del siglo XIV había en SILESIA
14 casas de príncipes reinantes, a saber: en la Baja Silesia, Brieg,
Breslau, Liegnitz, Schweidnitz, Jaüer, Münsterberg, Glogau,
Steinau, Sagan y Öls y en la Alta Silesia, Kosel, Teschen,Beuthen,
Faltenberg, Oppeln, Strehlitz, Ratibor y Troppau, á los que se
ha de añadir un principado episcopal: Neisse. El rey Juan de Bohemia
fué reconocido como señor supremo, en 1327, por todos los
ducados de la Alta Silesia y por Breslau, y en 1329 por los de la Baja
Silesia, y el rey Casimiro el Grande de Polonia renunció en 1335
á la soberanía de SILESIA, que había perdido importancia
para él. El emperador Carlos IV heredó, por su esposa Ana,
el derecho de sucesión en los dos princip. de Jauer y Schweidnitz,
y á consecuencia de esto llevó SILESIA entera, bajo la corona
de Bohemia, al Imperio alemán. No obstante, SILESIA fué
considerada como una unidad, cuyos negocios fueron encomendados á
los llamados Congresos de príncipes. SILESIA hubo de padecer mucho
á causa de las doctrinas husitas, enemigas del chequismo. En 1498
y 1511 dió el consentimiento Wladislao á los duques de Liegnitz,
Teschen, Oppeln y Ratibor para que, por falta de sucesión masculina,
legaran testamentariamente sus estados á otros. Con arreglo á
esto, el duque Federico II concluyó, en 1537, un pacto de sucesión
recíproco de de Liegnitz, Brieg y Wohlau, con Joaquín II
de Brandeburgo; el rey Fernando I, de la casa de Habsburgo, declaró
nulo este pacto en 1546. Los duques de SILESIA no pusieron obstáculo
a la Reforma, pero sí los reyes de Bohemia, especialmente Fernando
II, que trató de volver a los silesianos á la antigua fe,
y el país hubo de padecer mucho durante la guerra de los Treinta
Años, pero la mayor parte de SILESIA continuó católica.
Un Hohenzollern, Juan Georg, perdió entonces su princip. de Jägerndorf
por haberse adherido á Federico V del Palatinado. Los jesuitas
fueron admitidos formalmente en 1618; las iglesias protestantes, exceptuando
algunas pequeñas iglesias de paz en Jauer, Schweidnitz y Glogau,
se cerraron y sus bienes quedaron confiscados. Los principados de Münsterberg,
Sagan; Oppeln y Ratibor fueron en parte vendidos y en parte hipotecados.
El emperador Leopoldo I hizo lo mismo en los ducados de Liegnitz, Wohlau
y Brieg, los cuales hablan pasado á la corona de Bohemia después
de la muerte de Jorge Guillermo, duque de Piast. El elector Federico Guillermo
de Brandeburgo, quien, con arreglo al pacto de sucesión de 1537,
reclamó sus derechos, recibió, en 1686, el círculo
de Schwiebus solamente; el elector Federico III, con arreglo á
una obligación contratada como príncipe electoral, lo devolvió
al emperador en 1694 por 250,000 florines. A consecuencia de la intervención
de Carlos XII de Suecia, los protestantes de SILESIA recibieron, por la
Convención de 1707 y el compromiso ó pacto imperial de 1708,
el derecho á ejercer cargos públicos y el permiso para abrir
128 iglesias y fundar otras seis nuevas iglesias de gracia en Freistadt.
Hirschberg, Landeshut, Militsch, Sagan y Teschen. A la muerte del emperador
Carlos VI los Estado silesianos reconocieron en 1720 la Pragmática
Sanción,y con ella a María Teresa como futura soberana no
obstante, Federico II de Prusia, al subir al trono en 1740, reclamó
los princip. de Liegnitz, Brieg Wohlau y Jägendorf é invitó
á aquella soberana á una alianza contra todos sus enemigos,
si ella renunciaba á una parte de SILESIA. La negativa de la Emperatriz
fue causa de que Federico invadiera SILESIA el 16 de Diciembre de 1740,
dando así principio a la primera guerra de Silesia." |