Irlanda, durante siglos de aislamiento, fue desarrollando un modelo de sociedad muy particular, que no conoció la romanización ni las invasiones bárbaras posteriores. Con la llegada del Cristianismo, sus gentes adoptarán la nueva religión a sus características particulares, surgiendo algo nuevo y original, sin parangón en el resto del continente. Sin embargo, en el marco de las llamadas Segundas Invasiones, su carácter insular no les librará esta vez de la furia de los vikingos.

Asistimos a dos siglos de guerra constante, en donde el mundo gaélico se enfrentará por primera vez a una invasión en toda regla, y en donde el orbe céltico irlandés tendrá que autodefinirse a fin de salvar su identidad. Así reyes, abades, bardos y guerreros guiarán los destinos de la isla durante esta época convulsa, hasta la batalla final en Clontarf (1014), tras la cual entrarán definitivamente en el universo feudal-cristiano de la Europa Medieval.

©Carlos de Miguel 2009 email

 

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