LA GUERRA DE SUCESIÓN
AUSTRIACA El 20 de Octubre de 1740, a los 74 años
de edad, fallecía inesperadamente el emperador Carlos VI, señor
de la rama austríaca de la
Carlos
VI de Austria, Emperador de Alemania
A mediados del siglo XVIII, en el nacimiento del Despotismo Ilustrado se reparten el gobierno de los estados europeos una serie de dinastías interconectadas entre sí por complicados lazos familiares. Los Borbones en Francia y España, y Habsburgo en Austria eran las más poderosas. El absolutismo era la base sicológica de estas monarquías, resultado de la gran crisis política y social que produjo la Guerra de los Treinta Años. El miedo general a que se volviera a repetir tan terrible caos llevó a toda Europa a desear gobiernos fuertes que aseguraran la paz y la prosperidad. La continuación en el tiempo de estas familias gobernantes se realizaba por vía hereditaria, que estaba normalmente regida por una Ley de Sucesión . El momento del relevo era crucial y creaba un período de inseguridad en el aparato estatal que solía ser aprovechado por las potencias para dirimir sus diferencias e intentar cambiar el equilibrio europeo en su favor. Si el Imperio de los Habsburgo hubiese formado una entidad nacional y su unidad hubiese provenido de su estructura interior, la crisis dinástica podía haberse reducido a una cuestión exclusivamente austriaca. Pero este imperio era una agrupación de países unidos por el solo lazo dinástico y la ruptura de este lazo o cualquier duda sobre su legitimidad ponía en litigio su unidad.
Escudo de armas del emperador Carlos VI
Como ejemplo de dinastía gobernante en Europa, Carlos VI de Habsburgo reunió durante su vida los siguientes títulos: -Emperador de Germania (1711-1740)
-Rey Titular de España
(1703-1713)
-Rey de Bohemia y de Hungría
(1711-1740)
-Rey de Nápoles (1714-1734)
y de Sicilia (1720-1735)
-Rey de Cerdeña (1713-1720)
-Archiduque de Austria (1711-1740)
-Príncipe de los Países
Bajos (1714-1740)
-Duque de Mantua (1706-1740)
-Duque de Milán (1714-1740)
-Duque de Parma y Piacenza (1735-1740)
Los Derechos de Carlos Alberto En
virtud de las disposiciones sucesorias dictadas por el emperador Leopoldo
I (el llamado "Pactum Mutuae Successionis"), le sucedieron su
hijo José I y después, a falta de herederos varones de éste,
su hermano Carlos. Estaba establecido que si Carlos VI moría sin
descendencia masculina, su herencia debía pasar a la hija mayor
de José I, María Josefa, o en su defecto, a su segunda hija,
María Amelia. Pero Carlos, por la Pragmática Sanción,
había anulado las disposiciones tomadas por su padre y adjudicaba
su sucesión, a falta de heredero varón, a su hija María
Teresa.
Carlos Alberto
de Wittelsbach Cuando María Josefa casó con Augusto de Sajonia, hijo del rey Augusto II de Polonia, y María Amelia con el duque Carlos Alberto de Baviera, exigió a estos dos príncipes que se comprometieran bajo juramento a respetar la Pragmática Sanción. Luego transformó este convenio en ley orgánica de sus estados.
La reclamación que presentó la corte de Munich a la de Viena, no se apoyaba en el derecho de su esposa al trono Habsburgo, que Carlos había anulado, ya que Carlos Alberto había jurado la Pragmática: Sus consejeros jurídicos retrocedían hasta el siglo XVI y sostenían que los derechos de Baviera se deducían del testamento del emperador Fernando I (1503-1564) y del contrato matrimonial de la hija de este, Ana, con AlbertoV de Baviera. María Teresa se apresuró a presentar esta reclamación ante las potencias que tuvieron que admitir que no tenía ninguna base jurídica. Sea como fuere, el paso ya había sido dado y la excusa era lo de menos, ya que este tipo de maniobras eran usadas habitualmente por los príncipes europeos para dar un barniz de legitimidad a sus ambiciones de expansión.
Territorios de la Casa de Habsburgo La Casa de Habsburgo en 1740 gobernaba sobre territorios que se podrían clasificar en cuatro grandes unidades:
La Pragmática Sanción y la nueva dinastía La Guerra de Sucesión Española había avisado a Carlos1 de los peligros que para la Casa de Habsburgo podría traer la falta de descendencia masculina. Para evitar este riesgo, promulgó en 1713 la Pragmática Sanción, ley de la dinastía que declaraba al imperio indiviso y permitía el acceso a una mujer si era necesario. Cuando se hizo evidente que no tendría descendencia masculina, Carlos actuó en dos direcciones2: buscó que los diferentes territorios de la Casa aprobaran esta ley en sus asambleas autónomas, mientras su diplomacia negociaba el reconocimiento de las potencias europeas. El acatamiento interno era problemático, sobretodo en el caso del trono imperial que solo admitía sucesión masculina (además sometida a elección). La solución fue crear una nueva dinastía, los Habsburgo-Lorena. Cuando llegara el momento, María Teresa subiría al trono austriaco y su marido, Francisco de Lorena3, al imperial. Después los derechos sucesorios pertenecerían a los hijos varones de la pareja, archiduques (principes) de la nueva dinastía.También estaba el caso de Hungría, que había aceptado hace poco la sucesión hereditaria habsburguesa, pero solo en la línea masculina. Al final y no sin muchas dificultades, consiguió sus propósitos: las potencias parecían haber aceptado la Pragmática.
Dinastía
Habsburgo-Lorena
Francisco I de Lorena (1708-1765) María Teresa de Austria (1717-1780) Lienzo del siglo XVIII, de autor desconocido (Galería Pitti, Florencia) Carlos había hecho todo
lo posible por asegurar el poder a su hija mayor a través de la
Pragmática. Sin embargo nunca se preocupó de enseñarle
el oficio de reinar ni de darle explicaciones sobre los negocios de estado,
un estado para el que el respeto a los tratados era una salvaguarda inadecuada,
ya que era incapaz de resistir una agresión.
María
Teresa de Austria (1717-1780)
La
presidencia del Consejo la ocupaba el conde Felipe Luis de Sinzerdorf,
hombre deshonesto y sin talento. El estado de la hacienda era ruinoso
por las guerras y la mala administración4.
En cuanto a los generales, no está mejor provista que de consejeros
civiles. La última guerra contra los turcos (1737-1739) concluida
con la paz de Belgrado, en la que se perdieron Moldavia y Valaquia, había
sido fatal para el ejercito y sus caudillos. De hecho, los dos generales
a los que podía recurrir, (Wallis y Neipperg) estaban en prisión.
Viena
Era un problema difícil para una mujer joven y sin experiencia en el mundo político, regir un gran imperio en ese momento de peligro inminente con la ayuda de seis ancianos, un tesoro arruinado y un ejercito débil y desmoralizado. Mientras, toda Europa está agitada: con el último Habsburgo muerto, todas las potencias miran a su imperio como a un campo de botín. Aunque todos los estados
habían reconocido el derecho de María Teresa a suceder a
su padre, ¿qué podría valer una firma al pie de un
tratado frente a las posibilidades que un conflicto dinástico ofrecía
a todos los imperialismos continentales?
Caricatura inglesa que muestra a María Teresa “acosada” por las potencias.
Todavía no descansaba el cadáver
del emperador en la cripta de los Capuchinos, cuando el embajador en Viena
del elector bávaro, conde de Perusa apareció ante los miembros
del consejo para protestar por la subida al trono de María Teresa.
Al mismo tiempo avisaba a los embajadores de las potencias de que Carlos
Alberto pretendía la herencia de todos los países de la
Casa de Habsburgo. Por supuesto que la reclamación fue desestimada
por Viena. Pero Munich no daba sus planes por perdidos: esto era un desafío
claro de Baviera a la joven reina y no se hubiese atrevido a tanto sin
estar segura de tener aliados poderosos... y el aliado era Francia5.
Andrés
Hércules de fleury (1653-1743)
La política del cardenal Fleury6
había sido ambigua7
en este apoyo, por miedo a que una clara estrategia que llevara a la destrucción
de la monarquía vienesa empujara a una guerra en el continente
con Holanda e Inglaterra, que no podían permitir tal desintegración.
Esta guerra para Fleury, como en tiempos de Luis
XIV8, no se podía ganar, y perjudicaría
grandemente los intereses de Francia. Aconsejaba moderación y parecía
que su deseo era tener a Carlos Alberto como baza para debilitar a la
Monarquía Vienesa, no para destruirla. Sin embargo Luis XV había
apostado por una clara política de hegemonía dinástica
en el continente, junto con España y Nápoles, que completaría
la iniciada por su abuelo. Y esta opción exigía la desmembración
del estado Habsburgo, que debía asegurarle la supremacía
en el continente, y con la conquista de Belgica9
terminar con el predominio marítimo de Inglaterra.
Luis XV
de Francia (1710-1774) Con la muerte de Carlos VI, se produce una situación propicia para que se desencadene un conflicto internacional. Los factores que concurren a crear esta tormenta son: A) Cuestión dinástica: Relevo dinástico especialmente conflictivo, con elección imperial de por medio. Aparentemente resuelto por la Pragmática pero sin el respaldo de un ejercito fuerte que la haga respetar. B) Problemas internos:
Si después de todo lo dicho hubiese que señalar a un culpable de esta guerra , no cabe la menor duda que fué Federico el Grande con su ataque a Silesia el que la empezó.
LA ELECCION DE EMPERADOR EN ALEMANIA Electores en el Sacro Imperio Romano Germánico eran cada uno de los príncipes a los que correspondía el derecho a elegir al rey de Germania, el futuro emperador (según la tradición alemana, los reyes eran elegidos entre sus nobles).
Entre el momento de su elección y el de su coronación,el elegido obstentaba el título de Rey de los Romanos (Rex Romanorum) y después de su coronación, el de Emperador de Germania (Imperator romanorum).
La Bula de Oro, edicto imperial promulgado por el emperador del Sacro Imperio Romano Carlos IV en 1356, reconocía la condición de electores a: -Los arzobispos de Colonia, Maguncia y Tréveris
-El rey de Bohemia
-El Conde Palatino del Rin
-El duque de Sajonia
-El margrave de Brandeburgo
En el tratado de Wesfalia (1648) se eleva el número de electores. En 1740 son nueve: -Los arzobispos de Colonia, Maguncia
y Tréveris
-El rey de Bohemia, título
en manos de la Casa de Habsburgo.
-El Conde Palatino del Rin
-El duque de Sajonia, Augusto,
también rey de Polonia
-El margrave de Brandeburgo, en
manos del rey de Prusia
-El duque de Baviera, a través
del Palatinado bábaro
-El electorado de Hannóver,
posesión de Jorge II, rey de Inglaterra
Aunque el cargo de emperador era electivo, en la práctica desde el año 1438 hasta entonces siempre había recaído en los Habsburgo.
1 Candidato Habsburgo al trono espaņol en esta guerra, como Carlos III. (volver) 2 Era provervial en la Casa de Habsburgo su quizás excesiva confianza en los tratados y la legalidad. Para ellos la guerra era el último medio. (volver) 3 Gran Duque de Toscana. Después de su casamiento con María Teresa el 11 de Abril de 1736 había tenido que ceder a Francia (a la muerte de Stanislao Leczynski, primer beneficiario) sus posesiones de Bar y Lorena a cambio del Gran Ducado de Toscana. Este cambio había sido exigencia del tratado que concluyó la guerra con Francia en 1735. (volver) 4 La organización señorial de los estados habsburgueses mantenía la autoridad social de la nobleza y su poderío económico basado en la tierra. La existencia de Dietas locales obstaculizaba la política centralista de los emperadores. Cada estado poseía su capital, su gobierno y su Dieta, donde solo ocupaba asiento la nobleza terrateniente, que votaba los impuestos necesarios para el reclutamiento de tropas. En Hungría la Dieta detentaba de hecho la soberanía del país. El soberano en estas condiciones no podía disponer sino de muy escasos medios económicos y aunque reinase sobre 24 millones de súbditos (estado más poblado de Europa), el tesoro siempre estaba exhausto y el ejercito no excedía los 80.000 hombres (carlos VI). (volver) 5
Francia, con el debilitamiento de la monarquia en el período
de la regencia, había pasado un período de incipiente
liberalismo que había orientado al mar su economía y
que la había acercado a Inglaterra y Holanda. Con el advenimiento
de Luis XV, vuelve el absolutismo y la política de hegemonía
dinástica en el continente. (volver) 6 Al frente de la política francesa de 1726 a 1741. Moderado, pacifista y amigo de la alianza con Inglaterra y Holanda. (volver) 7 En 1727 había firmado un tratado en que apoyaba a Carlos Alberto en cualquier justo derecho que pudiera tener a cualquiera de los dominios de los Habsburgo si al morir Carlos VI no dejaba varón.En 1735 había garantizado la Pragmática Sanción lo cual no fue obstáculo para que a la vez ofreciera sus buenos oficios en Viena a favor del bávaro (sin respuesta). (volver) |
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