Poco antes del enfrentamiento existían en Carthago tres grandes corrientes políticas, la primera la popular, en contra de los romanos y numidas, la segunda la facción que apoyaba el compromiso con Masinissa y la tercera la facción proromana. En el 151/150 llego al poder la facción popular, los partidarios de contemporizar con Masinissa fueron exiliados (se refugiaron en la corte de este rey), el rey numida envió entonces a Carthago una embajada al frente de la cual puso a dos de sus hijos, Gulussa y Micipsa, con la intención de que la ciudad restituyese en sus cargos y puestos a los exiliados, su intercesión fue rechazada y, cuando se encontraban ya de regreso a Cirta, fueron atacados por la gente de Amílcar el Samnita (líder de los populares junto con Cartalón) murieron algunos numidas de la comitiva durante en enfrentamiento, la guerra no tardo en comenzar. Los numidas atacaron ahora la frontera tomando una ciudad cartaginesa llamada Oroscopa (desconocida).Asdrúbal el Boetarca, comandante de las tropas auxiliares, fue encargado de conducir un ejercito de 25.000 hombres contra los numidas, recibiendo ademas como refuerzo inesperado las tropas de dos cabilas numidas, las de Asasis y Suba, quienes habían tenido recientemente un enfrentamiento con alguno de los hijos de Masinissa. El refuerzo de estos 6.000 jinetes numidas fue realmente bien recibido. Durante las primeras escaramuzas los cartagineses llevaron al mejor parte, entonces el ejercito numida comenzó a retirarse atrayendo a sus oponentes a un difícil territorio en donde el atacante se vería en dificultades tanto por la orografía como por la dificultad de suministrarse, sobre todo de agua. En este lugar Masinissa decidió ofrecer batalla a Asdrúbal, el choque fue duro y el resultado fue de tablas, Asdrúbal se retiro entonces a una colina en donde acampo, comenzaron unas negociaciones que se rompieron en cuanto Masinissa solicito la entrega de los numidas rebeldes, los cartagineses fueron entonces rodeados con un foso y un talud con una empalizada, la carencia de víveres y agua pronto hizo mella en el ejercito cartaginés quienes agotaron antes todos sus recursos, hasta los caballos fueron sacrificados para servir de alimento, la madera de los escudos fue utilizada incluso como leña. Cuando la resistencia había llegado al limite, Asdrúbal se rindió sin condiciones, los exiliados regresarían a Carthago y serian entregados los numidas rebeldes. Cuando los cartagineses se retiraban, fueron atacados por la caballería de Gulussa, hijo de Masinissa, no obstante, de la matanza pudieron escapar tanto Asdrúbal como la mayor parte de los oficiales y soldados.