El tratado de paz otorgaba a Masinissa todo el territorio que antaño había pertenecido a su pueblo, eso, teóricamente parecía empujar la frontera cartaginesa hasta la zona de las llamadas fosas púnicas, era esta una especie de trinchera que hacia de frontera y que parece ser que se extendía por buena parte de la frontera (quizás antigua frontera) con Numidia. El problema legal vino cuando un personaje como Masinissa se aprovechaba de que , en realidad, era imposible saber que territorios pertenecían en tiempos a los numidas y cuales a los cartagineses puesto que si por numidas tenían a los nativos de esa zona del país el territorio reclamable lo era todo aquel mas alla de la colina de Byrsa, el único legalmente adquirido por los fenicios a los nativos. Masinissa siempre reclamo mas y mas porciones de territorio, tenia dos ventajas, una era que Carthago no podía hacerle la guerra sin permiso de Roma, la otra era que el senado romano le apoyaba abiertamente.